En el fútbol, las comparaciones muchas veces son tendenciosas; cargas peyorativas o encuadres limitados. Pero también hay situaciones que sirven para contrastar, examinar y tomar decisiones. En ese sentido, vale tomar la apuesta de Fernando Gago con Toto Belmonte en el último partido de Boca, ante Barracas Central.
TÁCTICO
Por qué Declan Rice funcionó y Toto Belmonte no: Gago toma nota de Arteta
Declan Rice fue la estrella de la victoria de Arsenal vs. Real Madrid. Arteta lo ubicó en un rol parecido al que intentó Gago con Toto Belmonte en Boca.
El último encuentro del Xeneize ante el Guapo dejó muy malas sensaciones. Quizás no muy distintas a las que venía arrojando partido tras partido, pero la apatía actitudinal se volvió a repetir y eso, probablemente, haya sido lo más preocupante. Lo que se volvió a reiterar, también, fueron las dudas a partir del planteo táctico inicial de Fernando Gago.
El entrenador de Boca acostumbra, como muestra desde que se puso el buzo de DT, a rotar constantemente a su equipo titular. La decisión puede encontrar argumentos en la fuerte seguidilla de partidos que afronta el plantel y que eso lleva a tener que dosificar esfuerzos. No obstante, no deja de ser llamativo que Fernando Gago no haya podido encontrar todavía un 11 inicial que se asiente como tal para que, a partir de ahí, el equipo empiece a caminar y a solidificarse.
Fernando Gago y las razones en la inclusión de Belmonte
El planteo tácito y de nombres de Fernando Gago contra Barracas Central levantó suspicacias. Una de ellas fue la inclusión de Toto Belmonte en el equipo titular, dejando afuera a un Kevin Zenón que había tenido un buen rendimiento en el cotejo anterior. También ingresó Exequiel Zeballos, para jugar de extremo, pero mantuvo el doble 9 con Milton Giménez y Edinson Cavani.
En esa formación, hay razones para entender que Fernando Gago buscaba opciones para vulnerar a un Barracas que se agruparía cerca de su arco, le achicaría los espacios cerca del área y trabajaría defensivamente durante todo el encuentro para forzar errores de Boca. Y que estaría agazapado para buscar algún contragolpe.
El 1T de Toto Belmonte lo explica. El entrenador Xeneize lo ubicó como volante interno pero bien adelantado, dejando a Milton Delgado como único 5. Con el bloque bajo de Barracas, Belmonte se situaba casi como un delantero más que se paraba muy cerca de los centrales rivales.
El objetivo de Fernando Gago era sumar un jugador más en medio de la madeja de defensores de Barracas cerca de su arco, para contar con una pieza más en ese circuito de pases que estaría muy tapado.
Belmonte fue más que un señuelo y tuvo demasiado protagonismo en el ataque de Boca
A este punto, cabe la pregunta de si un volante más ofensivo no hubiera sido mejor opción que Toto, por lo que también vale la siguiente respuesta: para el DT era importante descansar en las características defensivas de un Belmonte que estaría siempre pendiente de los contragolpes del rival. Alguien posicionado de lleno en ataque, pero con la vocación de ayudar en los retrocesos y colaborar en quites y recuperaciones, coartando toda opción de contragolpe del equipo de Rubén Darío Insúa.
El problema fue que Belmonte adquirió demasiado protagonismo en ofensiva y padeció sus propias limitaciones. Estaba ubicado en una posición de último pase, una ubicación con espacios reducidos que se reserva para aquellos jugadores talentosos con la capacidad creativa de decidir en pocos segundos una jugada de gol.
Toto no era solo una pieza para sumar futbolistas en una zona congestionada, sino que debía tomar demasiadas decisiones en una posición que no acostumbra por sus características. La razón estaba en que no fue Declan Rice, el volante del Arsenal.
Mikel Arteta y el papel de Declan Rice vs. Real Madrid
Y no, no se trata de las diferencias técnicas entre Rice y el hombre Xeneize, que quedan claras y se manifiestan por sí solas. El futbolista inglés fue la gran estrella en el triunfo del Arsenal ante Real Madrid por Champions League, con dos goles impresionantes de tiro libre, uno más bello que el otro.
Más allá de los gritos, fue particularmente interesante lo que quiso hacer Mikel Arteta con Rice. El entrenador del Arsenal, un hombre al que le obsesiona controlar los aspectos defensivos de su equipo, buscó la manera de sumar hombres en ataque frente a un replegado Real Madrid, sin perder de vista el enorme peligro que representaban los posibles contragolpes de Mbappe, Vinicius, Rodrygo y compañía.
De adelante hacia atrás, Arteta estructuró a los Gunners así: tres futbolistas en el fondo, subiendo al lateral izquierdo al mediocampo para tener dos volantes de contención y así poder colocar a Declan Rice más arriba; un mediapunta; un 9 y dos extremos. Rice, por su parte, alternaba su rol en la mitad de la cancha entre una participación más ofensiva, cerca de los defensores centrales del Madrid, pero listo para echar a correr cuando el Arsenal debía retroceder para evitar contragolpes del rival.
Declan Rice, el Toto Belmonte que habría querido Fernando Gago
Rice jugó en una posición similar a la de Belmonte. El jugador inglés era ese hombre más que intentaba ser Toto: futbolistas frente a una defensa baja. Pero tuvo una injerencia mayor. No por sus cualidades, sino por el papel que le dio Mikel Arteta.
El Gunner tuvo buenas intervenciones ofensivas a partir de esa ubicación y hasta podría haber marcado con jugadas claras (como cuando cabeceó solo en el minuto 30 del 1T). Pero no asumió tanto protagonismo.
Consciente de sus limitaciones y de que no era la opción principal en la cadena de pases, Rice funcionaba de señuelo para que sea el 9 (Merino) o el extremo (Martinelli) quienes verdaderamente hicieran daño. A pesar de que se ofrecía como opción de pase y conducía cuando la jugada lo pedía, no tenía la responsabilidad mayúscula de decidir con los pies en poco tiempo y espacio.
En fase defensiva, además, dejó el pellejo cada vez que tuvo que retroceder para colaborar colectivamente en detener a Mbappé y compañía.
No era, a priori, una mala idea la de Fernando Gago con Belmonte. Pero se quedó a mitad de camino. Toto no era ningún señuelo, pero podría haberlo sido si jugaba con un extremo en ese sector de la cancha (¿Brian Aguirre tal vez?). Porque quien estuvo ahí fue Milton Giménez, en una posición rara que se quedaba a mitad de camino entre la de un doble 9 y un extremo.
Por el aspecto defensivo, Lucas Blondel bien podría haberse adelantado un poco más para conformar una especie de doble cinco con Milton Delgado cuando la jugada lo pidiera (como esa doble contención del Arsenal), soltando a Belmonte a esa zona de ataque y, con un extremo por ese lado (del otro estaba Zeballos), el peso ofensivo hubiese estado más balanceado.
El próximo paso de Boca será ante Belgrano de Córdoba. El entrenado Xeneize tiene una nueva oportunidad para hacer encajar las piezas con equilibrio.
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