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El nacionalismo arrasó en Euskadi

El desplome de los socialistas en Galicia y Euskadi -bajaron en promedio más de 10 puntos en su porcentaje de sufragios en ambos territorios-, reforzó al Partido Popular, de Mariano Rajoy en el feudo gallego, al revalidar con holgura su mayoría absoluta; pero a la vez le dio alas al frente nacionalista soberanista en el País Vasco, en el que se integran PNV y EH Bildu, la nueva Batasuna. El resultado fue demoledor para la dirección nacional del PSOE.

 

En España, de acuerdo al resultado de las urnas, el Ejecutivo de Mariano Rajoy deberá gestionar, junto a la peor crisis económica, el mayor reto independentista en la historia de España. 
 
PNV (Partido Nacionalista Vasco) y EH Bildu llevan en su programa la independencia de Euskadi como objetivo. Con el resultado electoral del 21-O y el que vaticinan los sondeos para los próximos comicios autonómicos catalanes del 25/11, ambas comunidades, donde viven 10 millones de ciudadanos (casi el 25% del total nacional), tendrán Gobiernos dispuestos a iniciar la senda separatista.
 
Los socialistas se derrumbaron en ambos territorios, con un resultado pésimo que les abre una crisis de incertidumbre ante su propio futuro tan solo 8 meses después de que eligieran a Alfredo Pérez Rubalcaba como su nuevo líder. En las inminentes elecciones en Catalunya tampoco hay esperanzas para el socialismo. 
 
País Vasco
 
El PNV ha ratificado en las urnas su condición de favorito en las elecciones vascas y al obtener 27 parlamentarios en la Cámara vasca, tendrá la responsabilidad de liderar un Gobierno que sustituya al del lehendakari socialista Patxi López. 
Según los resultados definitivos, el partido de Iñigo Urkullu ha consolidado su liderazgo tanto en Vizcaya como en Álava aunque la representación lograda se encuentra muy lejos de los 38 parlamentarios que conforman la mayoría en el Parlamento Vasco.
 
EH Bildu con una representación de 21 escaños se sitúa muy cerca del partido más votado y jugará un papel fundamental en una legislatura en la que el PNV tendrá que definir cómo concreta un proyecto político que, como señaló Urkullu en el último día de campaña, se sitúa en la misma clave independentista que Cataluña y Escocia. Juntos, PNV y EH Bildu suman 48 escaños en un Parlamento de 75 representantes.
 
El triunfo cantado en las encuestas del PNV se ha producido, según los datos aportados por las encuestas, en una jornada de baja participación electoral, en la que la abstención ha sido del 34,21%.
 
El nacionalismo vasco (PNV y la nueva Batasuna de EH Bildu) consiguieron sumar casi el 60% de los votos, algo que no ocurría desde 1990. Ambas formaciones reunirán en la Cámara de Vitoria a 48 de los 75 diputados.
 
El PNV perdió apoyos y escaños respecto a 2009 (pasó de 30 a 27 y del 38,5% de sufragios al 34,14%) pero es la fuerza más votada, 9 puntos por encima de EH Bildu. La izquierda independentista radical, cuyo núcleo principal hace solo 1 año amparaba los crímenes de ETA, vuelve a sentarse en el Parlamento vasco con 7 escaños más (hasta 21) que el mejor resultado de toda su historia (1998).
 
Los socialistas perdieron 9 escaños y el PP 3 PSE.
 
Galicia
 
El Partido Popular mantiene el poder en Galicia en las peores circunstancias económicas posibles y con mayor distancia parlamentaria que hace solo 3 años, cuando recuperó el Gobierno en la Xunta por un escaño (38) mientras que ahora logra 41 diputados, pese a tener muchos menos votos que entonces y un punto menos de apoyo que en 2009.
 
El PSdG, que pierde siete escaños (de 25 a 18), no esperaba caer tan bajo. El CIS le daba hasta seis diputados más. Los nacionalistas gallegos ganan cuatro diputados —pasan de 12 a 16— aunque divididos en dos partidos: el BNG, que pierde su hegemonía en ese sector del electorado, y la nueva formación del veterano Xosé Manuel Beiras (76 años) en alianza con Izquierda Unida.
 
Declaraciones
 
Aunque la mayoría de las encuestas ya daban la victoria a los nacionalistas, la euforia ha sido la nota dominante en Sabina Etxea, la sede del PNV en Bilbao. 
 
Visiblemente emocionado, Iñigo Urkullu ha felicitado a los suyos por la victoria y ha afirmado que a partir de este lunes buscará la "fórmula" para liderar el próximo Gobierno Vasco, para lo que ha ofrecido diálogo y acuerdo a todos los partidos.
 
El líder peneuvista se ha comprometido a buscar grandes acuerdos en las tres principales cuestiones de la política vasca actual: La crisis económica, la paz y la convivencia y la búsqueda de un "nuevo proyecto político compartido para Euskadi". Urkullu también ha querido subrayar que "somos Europa y nuestro futuro está en Europa".
 
La candidata a lehendakari por EH Bildu, Laura Mintegi, ha señalado que tras las elecciones, que configuran un Parlamento vasco de mayoría nacionalista, "es hora de empezar a pensar como país" y de "parar las órdenes que llegan de Madrid" y ha asegurado que "ese camino no tiene marcha atrás".
 
Entre gritos en favor de la independencia y de la amnistía para los presos de ETA por parte de los simpatizantes congregados en el pabellón de La Casilla de Bilbao, donde EH Bildu ha seguido la noche electoral, Mintegi ha afirmado: "La fuerza que tenemos aquí es la que va a conseguir traer a nuestros presos. Los vamos a traer", ha asegurado.