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DE WUHAN A USA

Peter Daszak, profeta de Covid-19 atrapado por murciélagos

EcoHealth Alliance y Peter Daszak se defienden de las acusaciones de que su trabajo de prevención de pandemias ayudó a provocar el Covid-19.

La vida del biólogo Peter Daszak se complicó la noche del 17/04/2020 y el aún no se ha recuperado, para angustia de EcoHealth Alliance, un grupo de investigación sin fines de lucro con sede en la ciudad de Nueva York que pretende prevenir la aparición de nuevas enfermedades infecciosas tales como Covid-19.

En la revista web Science, Jon Cohen relató que aquel viernes, Peter Daszak salió del sótano donde llevaba tiempo trabajando, para beber una taza de té con su esposa, quien estaba viendo una conferencia de prensa del Grupo de Trabajo sobre el Coronavirus de la Casa Blanca. Un periodista le preguntó a Donald Trump sobre los supuestos informes de inteligencia de USA acerca de que el SARS-CoV-2 provenía de un laboratorio de Wuhan, China, que había recibido US$ 3,7 millones del ente gubernamental estadounidense Institutos Nacionales de Salud (NIH, National Institutes of Health).

Trump no conocía los detalles y culpó del subsidio a su predecesor, el ex presidente Barack Obama: "Terminaremos con esa subvención muy rápido".

En realidad el subsidio no había sido para China, sino para EcoHealth Alliance, y los NIH acababan de renovarle la asistencia para investigación con un horizonte de 5 años para encontrar y estudiar los coronavirus de murciélagos relacionados con el anterior SARS-CoV, que provoca el síndrome respiratorio agudo severo (SARS), la enfermedad que casi desencadenó una pandemia en 2003.

EcoHealth había enviado el 16% de los fondos que recibía de los NIH al Instituto de Virología de Wuhan (WIV). Y 1 semana después de la conferencia de prensa, los NIH, obedeciendo las órdenes de Trump, cancelaron el subsidio: conocer esta historia provocó que en la comunidad científica tanto china como estadounidense se evaluara de una forma bien distinta todas las conspiraciones surgidas durante 2020 y 2021.

77 premios Nobel se dijeron "alarmados" por la decisión de los NIH.

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Peter Daszak: Se le ha acusado en el Congreso estadounidense, en redes sociales y en los principales medios de comunicación.

Peter Daszak: Se le ha acusado en el Congreso estadounidense, en redes sociales y en los principales medios de comunicación.

La tormenta

La decisión de Trump puso a EcoHealth —y a Daszak— en el centro de un debate sobre si el SARS-CoV-2 tuvo un origen natural o era el resultado de una “filtración de laboratorio” de la investigación que EcoHealth había respaldado.

Pero también puso en evidencia que estadounidenses y chinos habían estado en el mismo buque, más allá de la verborragia de Trump para intentar ganar los comicios, y que la investigación sobre murciélagos era real.

A Daszak se le ha acusado en el Congreso estadounidense, en redes sociales y en los principales medios de comunicación de

  • conflicto de intereses,
  • falta de transparencia,
  • apologista de China y
  • promotor de experimentos imprudentes.

Él ha recibido amenazas de muerte, una carta que al parece contenía ántrax, y guardias periodísticas interminables, además del colapso de 2 comisiones de alto perfil para estudiar el origen de la pandemia porque él participó de esos grupos de trabajo.

Daszak considera injusto que, después de advertir sobre el riesgo de una pandemia de coronavirus durante más de 15 años, haya terminado denunciado como inspirador o promotor.

La crucifixión de Daszak horroriza a algunos de la comunidad científica estadounidense: sugieren que hay muchos estúpidos peligrosos dando vueltas, y en el caos cualquiera puede opinar lo que quiera y gozará de alguna credibilidad.

Lam Sai Kit, profesor emérito de la Universidad de Malasia que ha trabajado durante mucho tiempo con EcoHealth, considera que Daszak es inocente.

Coincidió Peter Hotez, investigador de Salud Global del Baylor College of Medicine, quien ha enfrentado intensos ataques por desafiar el movimiento antivacunas.

David Morens, investigador de influenza en el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), de los NIH, afirmo: "Peter es el tipo más preparadop con respecto a estos coronavirus".

Pero también hay científicos que dicen que Daszak es culpable de revelar en forma tardía u omitir información importante que luego se conoció por la aplicación de la Ley de Libertad de Información (FOIA) y se interpretó libremente.

Filippa Lentzos, científica social del King's College London que se especializa en bioseguridad:

Daszak no fue comunicativo sobre la investigación de EcoHealth, gran parte de la cual es muy relevante para la discusión sobre el origen de la pandemia. Daszak no fue comunicativo sobre la investigación de EcoHealth, gran parte de la cual es muy relevante para la discusión sobre el origen de la pandemia.

No coincide Edward Holmes, un biólogo evolutivo de la Universidad de Sydney, quien dice que Daszak ha sido "injustamente vilipendiado". Pero EcoHealth “es culpable de una comunicación sorprendentemente pobre y una ingenuidad llamativa”.

Daszak reconoce errores pero dice que EcoHealth no ha violado ninguna regla, guía o ley. "Hemos hecho todo lo que haría cualquier científico normal y, de hecho, hemos ido más allá de eso".

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Shi Zhengli tuvo en Wuhan murciélagos vivos y realizó experimentos con ratas humanoides.

Shi Zhengli tuvo en Wuhan murciélagos vivos y realizó experimentos con ratas humanoides.

Apocalipsis

Daszak acaba de cumplir 56 años pero no los festejó. Él se crió en las minas de carbón de la cuna de la Revolución Industrial, Dukinfield, un "apocalipsis postindustrial" de fábricas decrépitas "con poco espacio para la naturaleza", donde la lluvia ácida estaba "arrasando nuestros bosques". El río que cruzó para ir a la escuela "cambiaba de color cada semana, a medida que los fabricantes de indumentaria vertían diferentes tintes en sus aguas".

Daszak tenía 18 jaulas de reptiles en su casa. Él escribió que quería convertirse en zoólogo e investigar en el Amazonas. Estudió zoología en la Universidad de Bangor y obtuvo un doctorado en Enfermedades Infecciosas en la Universidad de East London con una tesis sobre microscopía electrónica de un parásito que causó una enfermedad intestinal en pollos.

Durante un período postdoctoral en la Universidad de Kingston colaboró con el ex cirujano Andrew Wakefield.

Wakefield le pidió a Daszak que hiciera microscopía electrónica de segmentos intestinales extraídos de pacientes con enfermedad de Crohn. Ellos encontraron pruebas del virus del sarampión, y Wakefield afirmó además que la vacuna contra el sarampión podría ser el culpable de la enfermedad.

Estudios posteriores hicieron que Daszak cuestionara esos hallazgos.

Años más tarde, Wakefield fue desacreditado por un estudio fraudulento que vinculaba las vacunas con el autismo y se volvió infame por su papel en el movimiento antivacunas.

Daszak se enfocó en los brotes de enfermedades en animales. Uno causó la extinción del diminuto caracol tropical 'Partula turgida', aniquilado en su área de distribución natural en las islas del Pacífico Sur en 1991, daño colateral de una campaña para controlar otra especie de caracol que destruyó cultivos.

Solo quedó 1 población cautiva de 'Partula turgida', surgida de un estudio genético en el Zoológico de Londres. Pero también murieron. Daszak ayudó a identificar y culpar a un parásito unicelular del género 'Steinhausia', que los caracoles atraparon y se propagaron entre sí en cautiverio. Fue la primera evidencia definitiva de que una enfermedad infecciosa podía exterminar a una especie entera, escribió junto a Andrew Cunningham, de la Sociedad Zoológica de Londres. Así se sentaron las bases para el trabajo futuro de Daszak: estudiar el vínculo entre la actividad humana y enfermedades devastadoras.

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En 2004, un investigador chino le preguntó a Daszak si podía ayudar en la búsqueda del virus Nipah en China.

En 2004, un investigador chino le preguntó a Daszak si podía ayudar en la búsqueda del virus Nipah en China.

Ranas toro y murciélagos

En 1998, él y otros publicaron un estudio que señaló a una enfermedad fúngica, la quitridiomicosis, como la culpable de una misteriosa ola global de muertes de ranas: se extinguieron más de 30 especies.

Daszak y Cunningham mostraron más tarde que el comercio internacional de ranas toro, que son resistentes a la quitridiomicosis, ayudó a propagar la enfermedad en todo el mundo. “Había mucha gente diciendo que fue causado por el cambio climático”, dice Daszak. "Claramente fue causado por el hombre".

Una empresa de biotecnología en el estado de Georgia contrató a la esposa de Daszak, inmunóloga, y se mudaron a los Estados Unidos. En 2001 él se convirtió en director del Consorcio para la Medicina de la Conservación, una organización sin fines de lucro que buscaba mostrar cómo la pérdida de biodiversidad, la tala, la destrucción de humedales y otras actividades podrían impulsar la propagación de enfermedades en animales y seres humanos.

9 años después el grupo se fusionó con Wildlife Trust y se rebautizó como EcoHealth Alliance.

Daszak estableció colaboraciones de investigación en Australia y el sudeste asiático para estudiar la aparición de Nipah y Hendra, virus que se originan en murciélagos frugívoros y ocasionalmente causan brotes en humanos.

"EcoHealth ha desempeñado un papel fundamental en el desarrollo de la red de científicos asiáticos en la vigilancia e investigación de las infecciones zoonóticas", dice Lam, cuyo equipo ayudó a descubrir el virus Nipah.

Cuando Daszak asumió el control del consorcio, su presupuesto anual era de US$ 600.000 pero en 2020 EcoHealth gastó US$ 11 millones, 33 científicos y 17 miembros del personal de apoyo, investigaciones en 41 países y la detección de más de 1.000 virus.

Hace 16 años, él le dijo al programa de TV '60 Minutes':

Lo que más me preocupa es que nos vamos a perder la próxima enfermedad emergente. De repente vamos a encontrar un virus del SARS que se mueve de una parte del planeta a otra, acabando con la gente a medida que avanza. Lo que más me preocupa es que nos vamos a perder la próxima enfermedad emergente. De repente vamos a encontrar un virus del SARS que se mueve de una parte del planeta a otra, acabando con la gente a medida que avanza.

En 2004, un investigador chino le preguntó a Daszak si podía ayudar en la búsqueda de Nipah en China. Daszak envió a un joven veterinario, Jonathan Epstein, quien se asoció con Shi Zhengli, viróloga de WIV (Wuhan) que luego se especializó en enfermedades del camarón. No encontraron a Nipah, pero tropezaron con coronavirus similares al SARS-CoV, y publicaron un artículo en Science, citado en 2005 cuando se relacionó a los murciélagos con el SARS.

Daszak conoció a Shi en 2006 y escribieron 18 artículos conjuntos, la mayoría describiendo coronavirus de murciélago relacionados con el SARS.

Daszak se enfurece ante las afirmaciones de que Shi, ahora directora de la investigación del coronavirus de murciélagos en WIV, está ocultando datos sobre virus o experimentos en su laboratorio, o una fuga de laboratorio.

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Algunos firmaron que el grupo de Shi había diseñado en Wuhan el virus mediante bioingeniería.

Algunos firmaron que el grupo de Shi había diseñado en Wuhan el virus mediante bioingeniería.

Covid-19

Daszak se enteró de lo que sería Covid-19 el 30 de diciembre de 2019: "Recibí un aviso de gente en China: ¿Has visto lo que está pasando en Weibo?".

Weibo es una red social china. Él aplicó el Google Translate y descubrió que la gente hablaba de un nuevo brote. Hizo algunas llamadas telefónicas a científicos chinos y se enteró de informes no confirmados de un nuevo coronavirus. Los mencionó en un tweet en la víspera de Año Nuevo y envió un aluvión de otros mensajes sobre "información importante y perturbadora proveniente de China".

Peter Daszak hizo sonar la alarma temprana sobre la pandemia, ¿cómo es que él ha sido acusado de falta de transparencia, conflictos de intereses y de restar importancia a la hipótesis de la fuga de laboratorio?

Durante el mes siguiente, los conspiranoicos, incluyendo al senador estadounidense, Tom Cotton (Republicano de Arkansas), comenzaron a relacionar el surgimiento del SARS-CoV-2 con WIV y Shi.

Algunos firmaron que el grupo de Shi había diseñado el virus mediante bioingeniería. Los ignorantes desconocían que tirando de la cuerda de Shi no sólo llegarían a Daszak sino al propio Gobierno estadounidense que lo subvencionaba.

Daszak decidió organizar una declaración de apoyo a Shi que The Lancet publicó unas semanas después. "Estamos juntos para condenar enérgicamente las teorías de la conspiración que sugieren que COVID-19 no tiene un origen natural", escribieron 27 científicos de 9 países.

La carta convirtió a Daszak en un objetivo de los antivacunas envueltos en sus conspiranoias. Él todavía no había revelado sus propios enlaces a WIV, y los correos electrónicos obtenidos por US Right to Know, un grupo de vigilancia de la información de problemas de salud pública, revelaron más tarde que Daszak trató de restar importancia a su papel en la historia.

Recién en junio 2020 Daszak reveló sus "intereses en competencia". En retrospectiva, él está de acuerdo en que debería haberlo hecho antes, pero dice que la carta en The Lancet era una declaración de apoyo, no un estudio científico, por los muchos artículos de los que él y Shi fueron coautores.

  1. Después surgió la idea de que WIV estaba ocultando un virus de murciélago que enfermó a 6 hombres que limpiaban una mina abandonada en Mojiang, China, en 2012.
  2. Luego, las acusaciones fueron que WIV modificó los virus de murciélago para estudiar su potencial pandémico, creando SARS-CoV-2 por accidente.
  3. También una historia de un investigador que se infectó tomando muestras de murciélagos en el campo o trabajando en el laboratorio de WIV y propagando el virus a sus colegas.
  4. Por último, que WIV, sin saberlo, tuvo una muestra de murciélago con SARS-CoV-2, que de alguna manera se filtró.

"No he visto las pruebas de todo eso que se dijo", afirmó Daszak.

"La gente se interesó más por la historia nefasta que por la historia aburrida historia de cómo sucedió", dice Epstein.

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"El mundo ignoró la advertencia de 2003 del SARS, que se originó en los mercados de vida silvestre chinos y se extendió rápidamente a nivel mundial. Y nunca cerramos los mercados. Ese es el problema”.

"El mundo ignoró la advertencia de 2003 del SARS, que se originó en los mercados de vida silvestre chinos y se extendió rápidamente a nivel mundial. Y nunca cerramos los mercados. Ese es el problema”.

Cicatrizando

El corte presupuestario de NIH golpeó el 6% del presupuesto de EcoHealth, pero la herida fue mucho más profunda. "El desprecio total de nuestra integridad, nuestro carácter como organización, desacreditarme a mí ya todos los que trabajan aquí", dice Daszak.

(NIH ofreció restablecer la subvención 5 meses después, pero adjuntó condiciones que EcoHealth dice que no puede cumplir).

Los ataques se intensificaron después de que Daszak decidiera unirse a una misión para estudiar el origen de la pandemia, organizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El grupo viajó a China en enero 2021 para un mes de trabajo con colegas chinos.

“No quería ir y dije que no inicialmente. Pero si quieres llegar al fondo de los orígenes de un brote de coronavirus en China, la persona N°1 con la que debes hablar es la persona que trabaja con coronavirus en China que no es de China. Así que ese soy yo, desafortunadamente".

El viaje fue "terrible". El equipo pasó la mitad del tiempo encerrado en un hotel de cuarentena y enfrentó presión política. Su informe clasificó la teoría del origen del laboratorio como "extremadamente improbable", pero calificó el desborde natural de "posible a probable". Incluso el jefe de la OMS criticó lo que vio como un "empujón prematuro" para hundir la teoría de una fuga de laboratorio. Daszak fue criticado por sus conflictos de intereses.

Marion Koopmans, viróloga del Centro Médico Erasmus cuyo departamento colabora con EcoHealth, dice que Daszak "fue duro" con los científicos chinos.

Algo más: "Realmente está sobrestimando el control de Peter en este grupo".

Daszak reconoce que, quizás, debió haberse quedado en casa. La OMS disolvió el equipo y propuso un nuevo panel, que incluye a Koopmans pero no a Daszak, para estudiar los orígenes de los virus emergentes, incluido el SARS-CoV-2.

Daszak acordó en noviembre de 2020 presidir un grupo de trabajo organizado por una comisión de The Lancet para estudiar los orígenes de la pandemia. Una vez más, sus vínculos con WIV —y los vínculos de otros miembros del grupo de trabajo con EcoHealth— avivaron las críticas .

Renunció al cargo de presidente en junio 2021, pero siguió siendo miembro hasta que la comisión de The Lancet decidió disolver todo el grupo de trabajo.

La paliza pública continuó cuando aparecieron miles de páginas de documentos relacionados con EcoHealth y Daszak. Primero llegó un correo electrónico, obtenido por BuzzFeed y The Washington Post, que Daszak había enviado a Anthony Fauci, el día después de que Trump decidiera recortar la subvención. “Solo quería agradecerles personalmente [sic] en nombre de nuestro personal y colaboradores, por defender públicamente y afirmar que la evidencia científica respalda un origen natural del COVID-19 de un derrame de murciélago a humano, no de un laboratorio comunicado del Instituto de Virología de Wuhan”, escribió aquella vez Daszak.

NIH tachó un párrafo del correo electrónico, alegando que podría interferir con la aplicación de la ley, lo que avivó las sospechas de los antivacunas. Pero el material tachado, que Daszak compartió con Science, es inocuo, y dice: "Estamos luchando para mantener abiertas las comunicaciones con nuestros colegas chinos, para que podamos abordar mejor las pandemias futuras".

En septiembre 2021, The Intercept exigió conocer más información y arrojó detalles sobre experimentos controvertidos realizados en WIV por Shi durante su colaboración con EcoHealth. Su laboratorio tiene más de 2.000 muestras de fluidos corporales de murciélagos que dieron positivo por coronavirus. Para evaluar el riesgo de esos virus para los humanos, el equipo de Shi tomó secuencias que codifican su proteína de superficie viral y las unió en un coronavirus de murciélago llamado WIV1, 1 de los 3 únicos que ha logrado cultivar en cultivos de laboratorio.

Daszak y Shi describieron estos virus quiméricos en un artículo de 2017. Ninguno de ellos tiene una relación cercana con el SARS-CoV-2. Pero algunos defensores de las filtraciones de laboratorio creen que Shi, posiblemente con el conocimiento de Daszak, habría ocultado otros experimentos con virus quiméricos que llevaron al SARS-CoV-2.

El mismo lote de documentos también mostró que en ratones "humanizados" algunos de los virus quiméricos crecieron mejor y fueron más letales que WIV1.

Un funcionario de los NIH afirmó que EcoHealth no había “informado” de los resultados de inmediato, tal como lo requería la subvención que había recibido.

Daszak envió a los NIH una carta detallada en la que refutaba enérgicamente esa acusación.

Los documentos también incluyeron un informe de un experimento adicional, en el que Shi agregó proteínas de superficie del coronavirus de murciélago al coronavirus que causa el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), un patógeno humano altamente letal. Surgieron feroces debates sobre si este trabajo y los estudios de WIV1 constituían una ganancia de función (GOF), el tipo de experimento que puede hacer que los agentes patógenos sean más transmisibles o patógenos y que requiere capas adicionales de revisión.

Richard Ebright, bioquímico de la Universidad de Rutgers, New Brunswick, quien durante mucho tiempo ha presionado contra la investigación del GOF, tuiteó que el experimento cumplía “inequívocamente” con la definición de GOF.

Aparecieron otras organizaciones y medios especulando sobre la documentación: White Coat Waste Project, The Daily Caller, The Intercept.

En un correo electrónico a Science, NIH desestimó esas conspiraciones pero ¿quién cree a quién?

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Marion Koopmans, viróloga del Centro Médico Erasmus cuyo departamento colabora con EcoHealth, dice que Daszak "fue duro" con los científicos chinos. 

Marion Koopmans, viróloga del Centro Médico Erasmus cuyo departamento colabora con EcoHealth, dice que Daszak "fue duro" con los científicos chinos.

Conspiraciones

La viróloga Angela Rasmussen, de la Universidad de Saskatchewan, que ha atacado la teoría de las fugas de laboratorio, sin embargo dijo: “El hecho de no comunicar toda la información disponible y dejar que en su lugar llegara a la atención del público a través de estas solicitudes judiciales de transparencia informativa ha llevado a esta percepción de que está sucediendo algo malo”.

Para colmo Daszak primero afirmó que WIV no albergaba murciélagos vivos, llamándolo otra “teoría de la conspiración” en un tweet, pero luego admitió que estaba mal informado; el laboratorio tenía murciélagos en un momento para estudios inmunológicos, aunque no eran de la especie que alberga coronavirus relacionados con el SARS. Todo muy complicado.

Casi 2 años después de la pandemia, sus orígenes siguen siendo un misterio. Daszak sostiene que su colaboración con WIV ya podría haber descubierto el origen del SARS-CoV-2 si la "geopolítica estadounidense" no lo hubiera "aplastado".

Nuestra última oportunidad de mantener abierta la colaboración científica con ese laboratorio fue cancelada. Es una verdadera tragedia. Nuestra última oportunidad de mantener abierta la colaboración científica con ese laboratorio fue cancelada. Es una verdadera tragedia.

Daszak reconoce la falta de transparencia del gobierno chino. Dice que también ha alentado a WIV a hacer públicas sus auditorías del laboratorio de Shi: "Mezclas la política con la ciencia y simplemente obtienes la política".

Lo que no desaparecerá es la amenaza que representan los patógenos emergentes y la necesidad de esfuerzos de prevención. Es por eso que EcoHealth espera seguir liderando las investigaciones. Otra subvención de los NIH aún aporta US$ 1,5 millón al año para organizar equipos de investigadores en los Estados Unidos, Tailandia, Singapur y Malasia para buscar humanos y animales infectados con virus nuevos, proporcionando un sistema de alerta y respuesta temprana para nuevos brotes.

Las subvenciones multianuales y multimillonarias del Departamento de Defensa de USA están financiando colaboraciones para estudiar

  • la 'fiebre del Valle del Rift', en Sudáfrica;
  • el potencial de propagación de virus y filovirus relacionados con Nipah en Malasia;
  • la fiebre hemorrágica en Tanzania; y
  • los riesgos para los humanos de enfermedades transmitidas por murciélagos en Asia occidental.

Daszak reconoce que EcoHealth y otros grupos de investigación de ideas afines no evitaron la pandemia de COVID-19. "Claramente hemos fallado", dice. Pero eso se debe en parte a que el mundo ignoró la advertencia de 2003 del SARS, que se originó en los mercados de vida silvestre chinos y se extendió rápidamente a nivel mundial, agrega. “Y nunca cerramos los mercados. Ese es el problema”, dice.

Estamos en la Era de una pandemia en la que Covid-19 no es lo último. Hay cosas peores ahí fuera. Estamos en la Era de una pandemia en la que Covid-19 no es lo último. Hay cosas peores ahí fuera.

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