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“Un Juego de Caballeros”: una miniserie que cuenta los orígenes del fútbol moderno en Inglaterra

Lun, 06/04/2020 - 5:20pm
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Por Urgente24

La plataforma digital de películas y series Netflix emitió el último viernes 20/03 el primer capítulo de la miniserie “Un Juego de Caballeros”, ambientada en el siglo XIX que cuenta los orígenes del fútbol moderno en Inglaterra. La misma muestra de manera marcada las diferencias sociales entre las clases altas y de bajos recursos en la práctica de este deporte. La historia estaba protagonizada por un equipo formado por ex alumnos del colegio Eton, la cuna de la elite del Reino Unido, y el equipo Darwen FC, que está integrado por trabajadores de una fábrica textil. Los conjuntos alcanzaron los cuartos de final de la Copa FA y proponen una fuerte lucha entre el juego aficionado y el juego que se practica en la actualidad.

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Los que conocen o saben un poco de historia seguramente sabrán que Inglaterra está considerada “la cuna del deporte mundial” debido a que ellos crearon el fútbol, el tenis, el rugby, el boxeo, el criquet y el polo que era practicado como pasatiempo en las clases sociales más acomodadas. Sin embargo, el fútbol y el boxeo, con el correr de los años y la incipiente profesionalización dejaron de ser una actividad en tiempos de ocio, empezaron a ser practicados por las clases populares.

Más allá de esta mera aclaración, Nexflix emitió el último viernes 20/03 el primer capítulo de la miniserie “Un Juego de Caballeros”, ambientada en el siglo XIX que cuenta los orígenes del fútbol moderno en Inglaterra y está compuesta por 6 episodios de entre 44 y 57 minutos cada uno.

La misma está creada por Julian Fellowes (Downton Abbey, Gosford Park), Tony Charles y Oliver Cotton. Mientras que la dirección la comparten Birgitte Stærmose (Darling) y Tim Fywell (Caso cerrado, Soñando, soñando… triunfé patinando), realizando tres episodios cada uno. 

El reparto lo componen Edward Holcroft, Kevin Guthrie, Charlotte Hope, Niamh Walsh, Craig Parkinson, James Harkness, Ben Batt, Gerard Kearns y Henry Lloyd-Hughes.

La miniserie deja al descubierto las diferencias sociales entre las clases altas y de bajos recursos en la práctica de este deporte. 

A modo de introducción de esta apasionante historia, el fútbol amateur en Inglaterra estaba dominado por las clases altas y hasta el año 1879 ningún obrero lo practicaba. Ellos fueron los que inventaron las primeras reglas. En ese grupo de élite, se destaca la figura de Arthur Kinnaird quien, hasta ese momento, ha jugado más cantidad de finales de la Copa FA que cualquier otro jugador de su talla y que la ganó en tres oportunidades. Kinnaird, está considerado como el primer “Caballero del Juego” que integra el equipo del Colegio Old Etonians.

Además, otro de los protagonistas que sobresale, es el de Fergus Suter. Éste personaje interpretado por el actor inglés Kevin Guthrie, es un albañil escocés y talentoso jugador que deja el Partick de Glasgow para incorporarse al club Darwen inglés en 1878, equipo donde el dueño de una fábrica de algodón le ofrece comida y hospedaje, más un pago extra por ser la figura de su equipo.

El Darwen era un equipo de obreros, que logró llegar hasta los cuartos de final de la FA CUP, certamen que era dominado por equipos de la clase alta inglesa. El Colegio de Eton fue rival del Darwen, equipo en el que Kinnaird, cinco veces ganador de la Copa y nueve veces finalista era el jugador estrella.

El punto de partida es la irrupción de Darwen que  “incorpora” a dos jugadores provenientes de Escocia, país donde el fútbol evolucionaba hacia algo más parecido a lo que conocemos en la actualidad. 

La trama muestra lo distinto que era el juego en esos primeros vestigios del deporte que hoy es pasión de multitudes. La serie también busca reflejar que el debate filosófico jogo bonito-catenaccio existe desde siempre.    

Desde ese pequeño poblado obrero, la miniserie viaja hasta Londres, donde Kinnaird capitanea a The Old Etonians, y todos sus integrantes provienen de la aristocracia que incluye a los dirigentes de la primera Asociación de Fútbol.

Esta última, conocida en inglés como FA (The Football Association), es la encargada de poner las reglas a ese deporte -en aquellos años más parecido al rugby, por la ferocidad del juego-, entre las que incluía que sus participantes no debían recibir pago alguno.

Por otro lado, varios kilómetros al norte de Londres, Suter y Jimmy Love llegaban al Darwen FC por un sueldo, convirtiéndose en los primeros futbolistas profesionales de la historia. Aunque esta remuneración se les realizaba a escondidas de los otros integrantes del equipo. No obstante, desde Glasgow, Fergus Suter llegó con nuevas tácticas para su práctica.

Pero si bien es el fútbol el eje del relato, este también permite conocer las divisiones sociales de la época y las historias personales de sus protagónicos. Como en el caso de Arthur Kinnaird, que debe desafiar a su estricto padre que es más que un jugador de fútbol.

Además, él enfrenta una oscura etapa en su matrimonio con Alma (Charlotte Hope), cuando pierden al hijo que esperaban. Y más tarde es testigo de cómo los habitantes de Darwen son afectados por la crisis de la industria local del hilado de algodón.

Entre estos últimos se cuentan los compañeros de equipo de Suter, como también su objeto amoroso, Martha (Niamh Walsh). Pero el jugador escocés también sufre por otro conflicto familiar: el que su madre y hermanas son maltratadas por su padre alcohólico.

“Un Juego de Caballeros” es la mezcla perfecta de drama, romance, intriga y deporte que le dan el toque justo a esta impresionante superproducción.