Fútbol

CHELSEA CAMPEÓN

Con contraataque de 3 pases, Europa es 'blue' y Tuchel le ganó a Guardiola

Bajo el mando de Sheikh Mansour, el City gastó £ 1.700 millones en fichajes y sus cuentas más recientes mostraban una factura salarial de jugador de £ 351 millones, un récord de la Premier League. Para el Chelsea, la cifra principal es de £ 2.000 millones en fichajes desde la adquisición de Roman Abramovich en 2003 y eso incluye un gasto neto de £ 152 millones a mediados de 2020, el mayor de todos los clubes de Europa. Pero el Chelsea es de forma merecida el nuevo campeón de Europa. De tapado, tal como sucedió en 2012 bajo las órdenes de Roberto Di Matteo, el conjunto londinense culminó en el estadio del Oporto, Portugal, la obra de Thomas Tuchel. Desahuciado de París tras quedarse a las puertas de la gloria 2020 con el PSG, el alemán ha construido en 4 meses una roca competitiva. Un bloque sólido y letal en velocidad, aunque le falta gol. Pero le bastó con un contraataque magistral servido por Mason Mount y ejecutado por Kai Lukas Havertz  para vencer a un Manchester City alejado de su mejor versión.

La tan esperada partida de ajedrez entre los dos entrenadores cumplió con las expectativas. Pep Guardiola salió con Riyad Karim Mahrez y Raheem Shaquille Sterling pegados a la línea de cal para abrir el campo al superpoblado carril central.

Cuando Thomas Tuchel recibió el trabajo de revivir al Chelsea a fines de enero, el objetivo era devolver al Chelsea a la Liga de Campeones ubicándolo entre los 4 primeros en la Premier League. La idea de que podría ganar por 2da. vez en la historia del club era ridícula. Ya no lo es. En una noche de gloria para él y su equipo, el técnico aplicó las pinceladas finales a su obra maestra del renacimiento, superando a su amigo y rival, Pep Guardiola, y viendo a Kai Havertz marcar el gol decisivo justo antes del descanso.

Guardiola sorprendió (mal) con su plantel titular, ya que optó por ubicar como titular a Sterling y dejó fuera a Fernandinho (Fernando Luiz Roza) y Rodri (Rodrigo Hernández Cascante). 

La gran batalla de la final iba a disputarse en la zona ancha, donde Pep concentró una legión de peloteros. Con Phil Foden junto a Kevin De Bruyne como hombres más adelantados, pero con gran libertad, Oleksandr Volodymyrovych Zinchenk sumado a Bernardo Silva como interior y İlkay Gündoğan recuperando el rol de ancla. Y a tocar, tocar y tocar en busca del gol. Si el plan del City estaba claro, no tenían menos aprendida la lección los de Tuchel. Las líneas muy juntas, presión alta y agresividad por bandera para hincar el diente en velocidad. 

Fue una batalla tratar de explicar la formación del City, especialmente cuando Zinchenko pasó del lateral izquierdo al centro del campo. Pero durante largos períodos de la primera mitad, Phil Foden rodeó a Kevin De Bruyne al frente, con Riyad Mahrez y Raheem Sterling abriendo las líneas, Bernardo Silva subiendo y bajando a la derecha de Ilkay Gündogan, el mediocampista más profundo.

Fue rápido, furioso y abierto, con Chelsea encontrando huecos desde el principio como Tuchel esperaba que hicieran, y creando grandes oportunidades. 

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