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LIBRO INTERESANTE

Judíos esclavos, una historia para profundizar

Nacidos en la esclavitud, estos judíos esclavos se convirtieron en judíos de élite de Nueva York. Un nuevo libro cuenta su historia.

En su nuevo libro, 'Once We Were Slaves: The Extraordinary Journey of a Multiracial Jewish Family' (Una vez fuimos esclavos: El viaje extraordinario de una familia judia multirracial), Laura Arnold Leibman cuenta una historia de judíos esclavos que pudieron reenfocar su vida.

Yonat Shimron, en Religion News Service, recordó la historia bíblica del Éxodo, que relata su liberación de la esclavitud en Egipto en el siglo III a. C., y que termina en Deuteronomio cuando ocupan Canaán (los 5 libros iniciales del Antiguo Testamento, que para los cristianos se llaman Pentateuco, para los judíos es la Torá).

Pero pocos judíos estadounidenses consideran que algunos de sus antepasados fueron esclavos en el comercio transatlántico de esclavos que terminó en el siglo 19.

Laura Arnold Leibman, profesora de inglés en Reed College, investigó el tema a partir de las genealogías de Sarah e Isaac Lopez Brandon, hermanos nacidos a fines del siglo 18, hijos de un rico empresario judío de la isla de Barbados, Abraham Rodríguez Brandon, y una esclava suya.

Los hermanos llegaron a la ciudad de Nueva York, donde pudieron pasar por blancos, o sea que gozaron de los beneficios de la libertad; se convirtieron en integrantes prósperos de la comunidad, integrados a la congregación judía más antigua de la ciudad de Nueva York, Shearith Israel.

Abraham Rodríguez Brandon era un judío sefardí cuyos ascendientes fueron expulsados de España durante una de las tantas persecuciones que realizaron diversos monarcas católicos apostólicos romanos, y que algunos líderes del Partido Popular español intentan ocultar o desconocer o minimizar.

Rodríguez Brandon se instaló en Barbados como parte de una comunidad judía de entre 400 y 500 familias que trabajaban en las plantaciones de azúcar y refinerías de la isla.

Cuando fue padre, Brandon consiguió las cuotas de manumisión de sus hijos (por la manumisión, el amo renunciaba al derecho de acción, señorío y propiedad, para traspasarlo a favor del esclavo, y significa "soltar de las manos"), y en 1801 Sarah e Isaac se convirtieron en "mulatos libres".

En Barbados, eso significaba que eran libres pero no podían votar ni ocupar cargos públicos. Si alguna vez se enamoraban de alguien, no podrían contraer matrimonio en la sinagoga de la isla ni podrían ser enterrados en su cementerio. Es decir que eran libres pero segregados, o sea que su futuro esra de discriminación.

El éxodo

Entonces, ellos emigraron a Estados Unidos, donde ambos hermanos se casaron con familias judías estadounidenses prominentes y ricas mientras ocultaban su pasado.

Yonat Shimron entrevistó a Leibman para Religion News Service sobre qué significa para la comunidad judía de Estados Unidos lidiar con su pasado y presente multirracial.

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Judíos esclavos: Laura Arnold Leibman y su libro.

Judíos esclavos: Laura Arnold Leibman y su libro.

Cuando Leibman preparaba otro libro anterior, había conversado con Karl Watson, un experto en los judíos de Barbados, quien le mencionó un incidente en las actas de la sinagoga sobre Isaac López Brandon y su lucha por los derechos civiles y cómo había sido expulsado de la sinagoga.

Años más tarde, Leibman comenzó a trabajar con un estudiante sobre la batalla por los derechos civiles y cómo se cruzaba con la gente de color en Barbados, así apareció la historia, aunque ella demoró varios años en conseguir pruebas que demostraran que Sarah era la hermana de Isaac, radicada en Nueva York.

Pregunta: -¿Por qué la comunidad judía se opuso tanto a convertirlos?

Respuesta: -Supongo que fue política en la isla. Experimentaron antisemitismo y presiones para que no lo hicieran. Los judíos de Barbados no querían presionar a las élites anglicanas y poner en peligro su propia posición. No estaban convirtiendo a nadie en ese período, no solo tomaban distancia de las personas con ascendencia africana.

En Estados Unidos fue diferente. Sara, su madre y su abuela son mencionadas en los registros de las sinagogas de Nueva York y Filadelfia, o sea que fueron aceptadas.

Pero también es curioso que en Barbados, los esclavos liberados a menudo poseían esclavos.

Leibman:

En Bridgetown, la gran mayoría de las personas que alguna vez fueron esclavizadas y luego fueron dueñas de sus familiares lo hicieron porque era demasiado caro liberarlos. Era una forma de proteger a los familiares, incluso si no podían pagar las altas tarifas para obtenerlos legalmente libres. Sarah e Isaac heredaron a su propia bisabuela, presumiblemente para cuidarla. Había personas de color libres muy ricas en Barbados que poseían un gran número de personas esclavizadas y dirigían sus plantaciones. No era la norma. Era mucho más común que las personas heredaran parientes de sus dueños anteriores y era una forma de mantenerlos a salvo. En Bridgetown, la gran mayoría de las personas que alguna vez fueron esclavizadas y luego fueron dueñas de sus familiares lo hicieron porque era demasiado caro liberarlos. Era una forma de proteger a los familiares, incluso si no podían pagar las altas tarifas para obtenerlos legalmente libres. Sarah e Isaac heredaron a su propia bisabuela, presumiblemente para cuidarla. Había personas de color libres muy ricas en Barbados que poseían un gran número de personas esclavizadas y dirigían sus plantaciones. No era la norma. Era mucho más común que las personas heredaran parientes de sus dueños anteriores y era una forma de mantenerlos a salvo.

El diálogo avanzó hacia las sinagogas, que eran sociedades que se ocupaban de las personas hasta la vejez.

Leibman:

Para recibir asistencia social, era necesario pertenecer a una organización religiosa, y que los poderes la consideraran apropiada para usted. Si nació judío, no podría obtener dinero de la iglesia anglicana. Pero las sinagogas eran bastante poderosas. En algunas sinagogas, un tercio del dinero que recolectaban se destinaba a ayudar a los judíos pobres. Particularmente para las mujeres, era muy importante estar en relación con la junta de la sinagoga. Algunas sinagogas establecieron reglas sobre tener que vivir en la ciudad durante un tiempo determinado o alquilar un asiento en la sinagoga durante un tiempo determinado para convertirse en miembro. Estaban tratando de proteger la sinagoga de un montón de personas que llegaban desde otro lugar y podían modificar el statu-quo. Para recibir asistencia social, era necesario pertenecer a una organización religiosa, y que los poderes la consideraran apropiada para usted. Si nació judío, no podría obtener dinero de la iglesia anglicana. Pero las sinagogas eran bastante poderosas. En algunas sinagogas, un tercio del dinero que recolectaban se destinaba a ayudar a los judíos pobres. Particularmente para las mujeres, era muy importante estar en relación con la junta de la sinagoga. Algunas sinagogas establecieron reglas sobre tener que vivir en la ciudad durante un tiempo determinado o alquilar un asiento en la sinagoga durante un tiempo determinado para convertirse en miembro. Estaban tratando de proteger la sinagoga de un montón de personas que llegaban desde otro lugar y podían modificar el statu-quo.

Es interesante considerar que Isaac Lopez Brandon mientras vivió en Nueva York fue considerado blanco, pero cuando regresó como hombre de negocios a Barbados volvió a ser una persona de color. Es decir que una misma persona es percibida de razas diferentes porque, en definitiva, son construcciones socioculturales.

En ese punto es tan interesante la ayuda de la genealogía, que permite ver el pasado que, a veces, incluye hechos o relaciones o conductas que cada familia ha elegido enfatizar u ocultar.

Racismo

Una historia lleva a la otra. Tiempo atrás el mismo periodista, Yonat Shimron, había publicado un estudio de las experiencias de más de 1.100 judíos estadounidenses de color (porque hay judíos afroestadounidenses), que en un 80% afirmaban haber sufrido discriminación o racismo en entornos judíos.

El estudio, el primero de su tipo, fue realizado por 16 académicos, varios de ellos de la Universidad de Stanford, en nombre de 'Iniciativa Judíos de Color', una organización dedicada a apoyar a los judíos negros. El trabajo incluyó una encuesta en línea a 1.118 personas autoidentificadas judíos de color de todo el país, 61 de los cuales fueron invitados a entrevistas en profundidad, 'focus group'.

El estudio apuntó a demostrar la diversidad racial de los judíos estadounidenses, un grupo sociocultural que durante mucho tiempo se asumió que era blanco cuando ese es un preconcepto porque hay judíos de otras razas.

El trabajo encontró que los judíos de color están comprometidos con su fe y se involucran en todas las formas tradicionales en que lo hacen los judíos blancos, les encanta el ritual judío, celebrar las fiestas judías y asistir a la sinagoga.

Sin embargo, al mismo tiempo, expresaron su frustración por tener que defender y explicar su judaísmo y el dolor de encontrarse con el racismo en contextos judíos.

Los participantes en el estudio dijeron que habían sido confundidos repetidamente con guardias de seguridad o niñeras y se presumía que eran la pareja no judía o la invitada de una persona judía blanca:

  • 74% de los encuestados afirmaron que se sentían agobiados por explicar su identidad y
  • 66% dijo que, en entornos judíos, les habían hecho preguntas sobre su raza o etnia que los hacían sentir incómodos.

El trabajo intentó crear conciencia sobre los cuidados necesarios en la relación con otras personas, dejando de lado preconceptos y estereotipos.

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