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CUMBRE EN EL VATICANO

La mano del Papa: Un discurso a la medida de Alberto F.

Mie, 05/02/2020 - 5:59pm
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Por Urgente24

Frente a la directora del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de economía argentino, Martín Guzmán, el papa Francisco pidió dar alivio a los países endeudados y no exigir pagos con sacrificios insoportables. Habló de solidaridad y se manifestó en contra de la acumulación financiera, llamó a organismos internacionales a "ayudar a los países en desarrollo a lograr la sostenibilidad de la deuda a largo plazo a través de políticas coordinadas destinadas a fomentar el financiamiento de la deuda, el alivio de la deuda y la reestructuración de la deuda". Si bien en su discurso no mencionó directamente a la Argentina, en el mismo resonó el lenguaje al que constantemente recurre Alberto Fernández.

El papa Francisco, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía argentino, Martín Guzmán.
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El Vaticano fue la sede para un seminario de economía en el que se recurrió a un lenguaje similar al que apela el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán. Allí, la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI). Kristalina Georgieva, es una de las oradoras del evento que lleva por nombre "Nuevas formas de solidaridad hacia la inclusión, la integración y la innovación fraternales".

Antes, la número uno del Fondo se refirió a su reunión con Guzmán: "Discutimos las intenciones del gobierno argentino de estabilizar la economía para abordar el tema de la deuda y hacerlo sin perder de vista a los más vulnerables", dijo.

Ante la consulta por un encuentro con el Papa Francisco, dijo "estamos en sus manos. Realmente está en la mano del Vaticano. Respetamos su deseo", comentó.

Georgieva, además, se refirió al seminario organizado por el Vaticano y a la oportunidad que generó para avanzar en las conversaciones con el Gobierno argentino. "El Vaticano es hoy un lugar donde vamos a discutir cómo la economía mundial puede estar más orientada a las necesidades de todos, cómo puede servir a las aspiraciones de toda la gente. Es un buen lugar para tener este tipo de discusión. Sucede que también tenemos aquí al Ministro de Argentina, y yo estoy aquí. Nos dio una buena oportunidad para reunirnos. Por lo tanto, estoy muy agradecida al Vaticano por todos los esfuerzos que se han hecho para este seminario", dijo.

Cierto son los esfuerzos del Papa, aún más allá del seminario. En su discurso, hizo una fuerte referencia a la situación de los países endeudados, en particular y sin mencionarla, de la Argentina. Entre otros, mencionó que:

"Las personas empobrecidas en países muy endeudados soportan cargas impositivas abrumadoras y recortes en los servicios sociales, a medida que sus gobiernos pagan deudas contraídas insensible e insosteniblemente. De hecho, la deuda pública contraída, en no pocos casos para impulsar y alentar el desarrollo económico y productivo de un país, puede constituirse en un factor que daña y perjudica el tejido social.

Así como existe una co-irresponsabilidad en cuanto a este daño provocado a la economía y a la sociedad, también existe una co-responsabilidad inspiradora y esperanzadora para crear un clima de fraternidad y de renovada confianza que abrace en conjunto la búsqueda de soluciones innovadoras y humanizantes".

El Papa recordó entonces las "exigencias morales de San Juan Pablo II en 1991": "Es ciertamente justo el principio de que las deudas deben ser pagadas. No es lícito, en cambio, exigir o pretender su pago cuando éste vendría a imponer de hecho opciones políticas tales que llevaran al hambre y a la desesperación a poblaciones enteras. No se puede pretender que las deudas contraídas sean pagadas con sacrificios insoportables. En estos casos es necesario —como, por lo demás, está ocurriendo en parte— encontrar modalidades de reducción, dilación o extinción de la deuda, compatibles con el derecho fundamental de los pueblos a la subsistencia y al progreso".

Aclaró que "los Objetivos del Desarrollo Sostenible aprobados por unanimidad por todas la naciones también reconocen este punto, y exhortan a todas los pueblos a "ayudar a los países en desarrollo a lograr la sostenibilidad de la deuda a largo plazo a través de políticas coordinadas destinadas a fomentar el financiamiento de la deuda, el alivio de la deuda y la reestructuración de la deuda, según corresponda, y abordar el problema externo deuda de los países pobres muy endeudados para reducir la angustia de la deuda", y remarcó que es en esto en que "deben consistir las nuevas formas de solidaridad que hoy nos convocan". 

A los líderes financieros y especialistas económicos del mundo dijo: "conocen de primera mano cuales son las injusticias de nuestra economía global actual", por ello pidió trabajar "juntos para terminar con estas injusticias. Cuando los organismos multilaterales de crédito asesoren a las diferentes naciones, resulta importante tener en cuenta los conceptos elevados de la justicia fiscal, los presupuestos públicos responsables en su endeudamiento y, sobre todo, la promoción efectiva y protagónica de los mas pobres en el entramado social. Recuérdenles su responsabilidad de proporcionar asistencia para el desarrollo a las naciones empobrecidas y alivio de la deuda para las naciones muy endeudadas".

Cabe recordar que hace unos días, se reunió con el presidente Alberto Fernández, donde se comprometió a apoyar la posición de la Argentina en momentos en que busca reestructurar la deuda heredada de la gestión de Mauricio Macri, quien recibió, en cambio, una crítica velada de parte de Francisco en referencia a la deuda.