POLÍTICA

DEBATES HACIA ADENTRO

Alberto F. le habla a los K: "No cambié mi posición sobre Venezuela"

¿Por qué Alberto Fernández decidió darle una entrevista a Horacio Verbitskiy (El Cohete a la Luna) y deslizar un 'off the record' vía Página/12? Porque le está hablando al ala K del Frente de Todos. Si Alberto F. quisiera hablarle a la opinión pública en general, elegiría otros medios de comunicación, más masivos. Para comenzar haría un 'rally' televisivo, comenzando por Telefe. Una de las preocupaciones de Alberto F. parece ser demostrar que en el caso Venezuela, él sigue avalando el gobierno de Nicolás Maduro y alejado de la ficción que resulta Juan Guaidó. Aquí algo de esto último:

Decidido a impedir una fragmentación en el Frente de Todos por el caso de Venezuela, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, le dedicó al tema una porción considerable de su diálogo con Horacio Verbitsky, en El Cohete a la Luna.

Un dato no menor consiste en que la prioridad de Alberto Fernández, explícita en el 'off the record' con Página/12, es la unidad del Frente de Todos. Según él, de la unidad depende el triunfo electoral 2021, que es el elemento nuevo que introduce el Presidente, una suerte de 'zanahoria'.

Ahora bien, si la unidad es la prioridad y no el éxito en la gestión, más temprano que tarde la unidad será impactada por la crisis, que siempre tiene costos.

Aclarado esto, aquí el fragmento de Alberto y Verbitsky sobre Venezuela:

—Otro tema: el voto argentino en el Consejo ONU de DDHH sobre Venezuela, que ha provocado bastante conmoción porque es una iniciativa por la cual se interesó Mike Pompeo, Secretario de Estado de Estados Unidos. ¿Por qué en este caso el eje Argentina-México no se mantuvo,  así como no se mantuvo en el caso del BID pero al revés? En el BID México se acercó a Estados Unidos y en Venezuela se alejó de Estados Unidos. A México que lo explique AMLO, explicame vos lo de la Argentina.

—Tengo un gran cariño y respeto por López Obrador, no nos va a distanciar esta diferencia de ningún modo.

—Tiene una frontera equivalente a la nuestra con Chile, pero con Estados Unidos.

—Como alguien dijo, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos. Lo que creo es que acá el problema no fue bien explicado y bien entendido. No se ha tenido en cuenta la historia.

—En la edición de hoy tenemos una columna donde lo explica el Canciller Solá.

—Qué bueno. La Argentina, cuando asumimos el gobierno, era parte del Grupo de Lima. Nosotros claramente tenemos muchas diferencias con ellos. Tantas que nunca participamos de ninguna reunión del Grupo de Lima y nunca suscribimos ningún documento salido del Grupo de Lima. Estamos viendo de qué modo se puede construir una alternativa al Grupo de Lima. Por ese motivo nos sumamos a la CELAC, que es presidida hoy por México. Pero nosotros nunca participamos con el Grupo de Lima. Desde que llegamos estamos promoviendo una solución al problema de Venezuela. La solución tiene reglas básicas. Primera regla básica es un problema de los venezolanos. Segunda regla básica, no hay derecho a entrometerse en la vida de los venezolanos. Tercera regla básica, es inadmisible una intervención militar. Cuarta regla, haremos todo lo que esté a nuestro alcance para favorecer el diálogo y que los venezolanos encuentren una solución.

—Quinta regla, hay que respetar los derechos humanos.

—Esa es una regla implícita, para todos los lugares del mundo. Bachelet es una persona a quien le tengo afecto y un enorme respeto. Fue muy severa sobre algunas cosas que dijo en su primer informe como Alta Comisionada de los Derechos Humanos de ONU. En aquella ocasión hablé con ella y me interioricé de qué se trataba y ella con mucha preocupación me contó qué había visto. La impulsé a que tratemos de involucrar al gobierno de Venezuela en la solución de estos problemas y que el gobierno de Venezuela se involucre en prestar atención al tema.

—El gobierno legítimo de Venezuela, que no es el que reconoce el Grupo de Lima.

—De Maduro. Además quiero aclarar que apenas llegue desconocí a Guaidó como Presidente y saqué a su representante como diplomática de Venezuela y habilité a 400 y pico de venezolanos que tenían su prohibición para entrar a la Argentina. Digo para poner las cosas en su punto justo. Bachelet sigue adelante con su tarea y hace un segundo informe. Allí sigue manifestando su preocupación por los derechos humanos y agrega que ha recibido más colaboración del gobierno de Venezuela. Marca inclusive un número de funcionarios que hoy en Venezuela están siendo procesados por violación a los derechos humanos o por violencia institucional. Y recomienda que se establezca una oficina permanente del Alto Comisionado de derechos humanos en Venezuela para seguir adelante con la tarea. Mientras tanto, nosotros, por invitación de Josep Borrell, el  Canciller de la Unión Europea, nos sumamos al grupo de contacto. Y pedimos que México se sume con nosotros y los dos nos sumamos.

—México, Noruega, Suiza y la Unión Europea.

—Nosotros planteamos y el grupo cambió de posición y empezó a acompañarnos. Empezó a promover el diálogo, empezó a decir no a la intervención

—Me acuerdo que lo hablaste con Pedro Sánchez en el viaje que hiciste antes de asumir.

Con todos lo hablé. Con Macron, Merkel, Conte, Sánchez, Borrell. Rechazaron la intervención militar y cualquier tipo de intervención en la vida interna de Venezuela y promovieron el diálogo, teniendo en cuenta las denuncias planteadas por el Alto Comisionado de la ONU. En ese contexto, el Grupo de Lima le pide a ONU la formación de una comisión especial para que investigue el tema Venezuela porque empezó a sentir que Bachelet estaba diciendo que Maduro estaba colaborando. Solamente eso dijo, porque también siguió diciendo que existían los problemas.

—¿Califica algunos de los hechos como crímenes de lesa humanidad? 

—Esa Comisión nueva, que se crea a instancias del Grupo de Lima, Bachelet no. El Grupo de Lima pide que también sea tratada la conclusión de esa comisión, que dice lo mismo que la de Bachelet pero le agrega un montón de adjetivos. Esa comisión dio lugar a dos dictámenes: uno promovido por Venezuela donde no atiende suficientemente las razones del Alto Comisionado de derechos humanos, y otro la propuesta del grupo de contacto donde dice hay que prestar atención al Alto Comisionado y a lo que dice esta comisión ad hoc. Si vos escuchas el discurso de nuestro embajador, nosotros decimos que vamos a votar siguiendo sólo al grupo de contacto pero dejando en claro que para nosotros debe seguir adelante el trabajo exclusivamente del Alto Comisionado de derechos humanos y debemos colaborar para que el Alto Comisionado de derechos humanos siga trabajando con el gobierno de Venezuela y pueda instituir una agencia en Venezuela para trabajar en conjunto. Ese fue nuestro voto, no cambiamos un ápice. Volvimos a repetir que estamos en contra de la intromisión en la vida interna de Venezuela, que no compartimos la idea de que Venezuela deba soportar ningún tipo de intervención militar, que estamos en contra del bloqueo de Venezuela y que debemos ayudar al diálogo para que los venezolanos encuentren una salida. Ese fue nuestro voto. Acá se entendió por una ligereza que nosotros habíamos abandonado a Venezuela y la verdad lo que estábamos haciendo es lo que históricamente hicimos. Queremos ayudar a que los venezolanos recuperen la convivencia. En esta materia tenemos una política muy clara. Sino todo se confunde, para mí la materia de derechos humanos es central.  En la Argentina costó 30.000 vidas entonces para mí no es un tema menor. Y los problemas de derechos humanos no tienen ideología, si se violan se violan. No se me escapa que detrás de todo el planteo a Venezuela hay un planteo geopolítico, hay interés expreso de los Estados Unidos, hay una guerra desatada por los Estados Unidos más con fundamentos comerciales que políticos. Pero eso es una cosa y el problema de los derechos humanos es otra.