CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Cuando el Partido Demócrata Cristiano de la Capital Federal presentó ante la junta electoral una lista propia de alternativa, la 5, dio la gran sorpresa de la jornada: la integran católicos, evangélicos, cristianos, musulmanes y judíos. Lleva, entre otros, a dos extrapartidarios: Guadalupe Noble como primera candidata a diputada nacional y Adalberto Assad encabezando los postulantes a legisladores por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Guadalupe Noble dice estar lista para pelear por un lugar en el Congreso. 'Lupita', como la llaman, es la única hija del fundador de 'Clarín', Roberto Noble, producto de su primer matrimonio.
Fue actriz; fundó el Teatro del Picadero, sede del primer ciclo de 'Teatro Abierto' contra la última dictadura militar -"a los 2 días le pusieron una bomba"-; escribió dos libros de poemas; y se dedicó a fomentar la cultura en su rol de empresaria.
Hoy, deja todo para dedicarse a la política: "Debemos ser el cambio que queremos ver en el mundo", dice. Pero hace sólo 2 años, su respuesta era otra. En una entrevista con la revista 'Noticias' le preguntaron nunca la había tentado la política y ella respondió: "Me gusta la política (...). Me apasiona el pensamiento, pero hasta que no haya una masa crítica la política, tal como se practica en el país, es una trituradora de almas. Y no soy un killer, no tengo pellejo de cocodrilo".
Guadalupe Noble no tiene antecedentes políticos, pero es ampliamente conocida por su actividad empresaria, sus inquietudes sociales, artísticas y culturales, su participación en distintos ámbitos de reflexión.
Atrás quedo la disputa legal con la otra heredera de Noble, Ernestina Herrera, en un juicio donde se discutió la validez del primer matrimonio del empresario y la veracidad de su testamento.
Ahora repite: "Estoy en paz". Y lee 'La Nación' y 'El País', y cuando se le pregunta por 'Clarín' responde: "Sí, sí, pero el que compro es La Nación".
Hace poco, y tras conocerse su candidatura, mantuvo una entrevista con el diario 'Perfil' en la que respondió sobre su postulación, sobre Ernestina, pero sobre todo todo, acerca del conflicto 'Clarín-Gobierno':
- ¿Por qué quiere ser diputada?
- Es un desafío. A mí me gustan los desafíos, siempre me gustaron. Creo que la política es la mejor herramienta que tiene una sociedad para poder cambiarse a sí misma. Ese es el motivo que me lleva a aceptar la candidatura que me ofrece la Democracia Cristiana.
-¿Qué la identifica al partido Demócrata Cristiano?
- Fundamentalmente los valores y la honestidad. Es un partido que tiene una trayectoria a nivel nacional e internacional y eso me da mucha contención. En síntesis, lo que más me identifica es su cosa bien sesgada por el bien común. Es un partido político orgánico, que está en funcionamiento, no es una cáscara ni un rejunte de personas, ni es un partido intervenido como es el Justicialismo. Además, es un partido ecuménico; se presentan candidatos como el señor Adalberto Asad, que es un empresario y una persona muy querida en la comunidad islámica. También hay gente de la comunidad judía. Realmente hay de todo un poco: hay amas de casa, gremialistas y un cineasta también. Es una lista bastante completa.
-¿Cómo se define usted dentro de esa pluralidad?
- Yo me defino como alguien de la sociedad civil, como una extrapartidaria, como alguien que trabajó mucho en el tercer sector, en el campo de la cultura. Ahora hago un escalón más e ingreso a la política. Creo que tenemos que re dignificar la política, que está muy bastardeada.
- No tiene antecedentes en la política, ¿cree que la pueden juzgar?
- No, yo creo que eso me puede favorecer. Creo que uno viene con ideas nuevas, con sangre nueva, con prácticas diferentes. Pretendo llevar las prácticas que tuve en el tercer sector y que son el testimonio de mi vida también.
- ¿Cuáles son sus propuestas?
- Por ejemplo, promover la participación de los jóvenes, que haya escuelas de formación política para ellos. Ese es un proyecto que me interesa muchísimo.
-¿Le juega en contra ser la hija de alguien con tanto peso en la historia del país como Roberto Noble, fundador de Clarín?
- No, al revés, es un orgullo. Espero que Noble hable por mí, espero poder llevar también su voz. Ha sido muy inspirador en mi vida. Para entrar a la política también, porque él se involucró siempre y se metió en la arena. Fue diputado e impulsó leyes que todavía hoy gozamos, como la ley de propiedad intelectual.
- ¿Cómo era su padre en el rol de político?
- Fue un hombre sumamente político, fue un estadista además. Ingresó a la política siendo muy joven y además de diputado fue ministro de Gobierno. Él después se fue defraudado de la política y volvió desde el diario, desde el periodismo. Creo que era un hombre presidenciable, pero falleció muy joven, tenía 67 años. Siempre pienso qué hubiera pasado en la historia argentina si él no se hubiera muerto.
- ¿Qué relación la une hoy con Ernestina Herrera de Noble, la segunda mujer de su padre?
- Tengo un buen vínculo con ella, hemos podido superar las negatividades que la vida nos puso en el camino.
- Usted declaró en la Justicia no tener datos concretos sobre el origen de los dos jóvenes adoptados por Ernestina Herrera en 1976...
- No voy a hablar del tema. Creo que es la Justicia la que tendrá que determinar todo eso. Son cosas muy complejas para opinar así en los medios.
- ¿Qué opina de la pelea Kirchner-Clarín?
- Creo que es una chicana del momento, una chicana electoral. Considero que es una pelea de poder y que la ciudadanía no tiene ganas de asistir a este circo que se monta. Realmente creo que las cosas hay que discutirlas en otro ámbito.
En la edición nº 1595 de la revista 'Noticias', del 20 de Julio de 2007, también se le hizo una entrevista. Entonces, Guadalupe no era candidata política por lo que respondió a una serie de preguntas más profundas sobre su vida personal y su trabajo artístico y cultural. Sin embargo, en el diálogo, tuvo un respuesta muy lejana a la que mantiene hoy sobre la política.
Estos son algunos fragmentos del diálogo que relatan sobre su vida y su "demonización" de la política:
- ¿Qué formación tuviste?
- Hice la primaria y la secundaria en el St Catherine’s, en el ‘70 y pico vino la época de la dictadura y me mandaron dos años al Marymont College en Nueva York. Después nos fuimos con mi madre a vivir a Córdoba un tiempo. Yo quería estudiar Antropología, Sociología, y no era el momento, entonces empecé a estudiar Teatro en el Payró y vino toda esa etapa del (Teatro del) Picadero, así que no tuve una formación terciaria.
(...)
- Tu hija se llama Sara, como tu tía. ¿Por qué el homenaje?
- Sara, la hermana de papá, me iba a buscar todos los viernes al colegio con su chofer, fue muy noble conmigo, nos adorábamos. Mucho después me enteré de que Sara quería decir "maíz" en quechua. Yo la llevé mucho a mi hija de viaje por América, a Bolivia, a Perú, a Jujuy.
- ¿Cómo la pertrechás para la vida?
- Quiero que tenga raíces y alas. Este año la mandé a Europa, va al Liceo francés, tiene 14 años. Toca el piano y en el último CD de su papá (Enrique Llopis) canta con él. Creo que el arte es un amparo para el alma, una herramienta indispensable para cuidarte en este mundo loco que estamos viviendo, y he querido que ella la tenga.
- Y de tu mamá, ¿qué marcas te quedaron?
- Mamá es chilena, una muy linda mujer, que se casó con mi padre a los 22 años. Hoy vive en La Cumbre. He tenido con ella una relación bastante más conflictiva, pero bueno...
(...)
- Tenías 10 años cuando tu padre murió. ¿Cómo fue ese día?
- Recuerdo el paseo en bicicleta que el administrador de La Loma improvisó para alejarme del lugar. La noche anterior habíamos visto con mi padre una película de Bob Hope. Y no nos despedimos. La noche siguiente, en Buenos Aires, me dormí abrazada a la muñeca Mariquita que me había regalado, soñando que nunca me dejaría.
- ¿A veces te preguntás cómo hubiera sido tu vida si ese día no hubiese existido?
- Ya no me lo pregunto más, pienso que las cosas fueron por algo, y estoy muy contenta en mi piel. Todo fue como tuvo que ser.
- ¿Cuánto te llevó asimilar ese golpe?
- Con el libro anterior terminé no sé si el duelo, pero sí de recomponer, de entender, de revalorizar. La palabra ha sido sanadora.
(...)
- ¿Nunca te tentó la política?
- Me gusta la política, trabajé con Archie Lanús en un grupo de reflexión, "Ideas para la Argentina", y en la asociación civil "De nosotros depende", en el 2001. Me apasiona el pensamiento, pero hasta que no haya una masa crítica la política, tal como se practica en el país, es una trituradora de almas. Y no soy un killer, no tengo pellejo de cocodrilo.
- ¿Te ofrecieron algún cargo?
- No. Pero tengo mi columna en el programa radial de Enrique Llamas de Madariaga, con tema libre. Eso me obligó a meterme en temáticas que recorto de diarios, desde los desafíos de Buenos Aires hasta el filete porteño, las migraciones, poetas o filósofos, en un lenguaje que llegue al corazón de las personas.
- A los 23 años creaste el Teatro del Picadero, ¿estabas politizada, simpatizabas con la JP?
- No, no, pero era anti gobierno militar, me parecía un horror lo que estaba pasando, yo sentía, percibía cosas y no me gustaban. Cuando la gente de "Teatro Abierto" buscaba un lugar, tenían que encontrar un Quijote que pusiera la sala (ríe), y eso era música para mi alma.
- El atentado al teatro desbarató tu rumbo: de actriz terminaste refugiada en Italia.
- No sé si refugiada, me aconsejaron irme unos meses. El sereno del Banco Mercantil, enfrente del teatro, dijo en "La Razón" que había visto llegar a un patrullero a las tres de la mañana, entraron, y cuando llegaron a la esquina voló el teatro. Estuve 3, 4 meses en Italia, hice seminarios en el Odin Teathre. Volví y creé el Teatro del Totoral, siempre con esa cosa de poner el cuerpo y la casa. Cuando el grupo se desarmó, porque era una sala adelantada a su tiempo, fue demasiado para mi alma. Todo lo que armaba se desarmaba. Había conocido a Enrique y pasé a segundo plano, acompañé sus proyectos y produje espectáculos.
- En Córdoba editaste el diario "El país", ¿fue una revancha por no tener cabida en "Clarín", por entonces?
- No, yo tenía esa marca, había que usarla, y soy traste inquieto, tengo eso de meterme en camisa de once varas, y bueno... allá fui. Duró dos años y medio.
- ¿La disputa con la directora de "Clarín", Ernestina Herrera de Noble, te llenó de rencor? O de dolor?
- No, yo estoy en paz.
(...)
- Uno se construye en las relaciones con los otros, ¿te fallaron mucho, sufriste decepciones fuertes?
- Tuve una vida muy intensa y soy una persona crédula. Y cuando uno es confiado se golpea, pero es parte de la vida.
Guadalupe Noble, la candidata con 'pellejo de cocodrilo', en medio del conflicto Clarín vs. Gobierno
La hija del fundador de Clarín es candidata a diputada por la Democracia Cristiana, y dice creer que la pelea de Kirchner con el multimedio es una "chicana electoral". Pero, ¿cómo creerle a una mujer que tiene "pellejo de cocodrilo"?
22 de mayo de 2009 - 11:24





