CRISIS EN LA CORTE

Rosenkrantz, "más solo que Darthés"... y se lo hacen sentir

El presidente de la Corte quedó en una situación de fragilidad por su voto solitario en la cuestión jubilatoria, que se suma al del 2x1. Además, acaba de firmarse una acordada que le recorta facultades administrativas y hasta abre la posibilidad de que lo remuevan como titular del máximo tribunal.

A contramano de Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti, el titular de la Corte consideró que la atribución de fijar el índice de actualización no es privativa del Poder Legislativo y que podía ejercerla el Poder Ejecutivo a través de la ANSeS y la Secretaría de Seguridad Social.

El voto en soledad Rosenkrantz no resulta un dato menor bajo una lectura política, a apenas unos meses de haber asumido la jefatura de la Corte. Lo mismo había ocurrido con el reciente fallo en el que en solitario votó contra la aplicación del régimen del 2x1.

Estos sucesos -dicen- habla de la incapacidad del presidente del tribunal de lograr acuerdos internos, lo que lo deja en una situación de suma vulnerabilidad dentro del Palacio de Justicia. "Rosenkrantz está más solo que Darthés", bromeaban en las redes sociales. Más allá del chiste, el comentario expone hasta dónde se hace ostensible la merma de poder del presidente de la Corte.

Esto ocurre incluso en cuestiones de forma. Causó mucha curiosidad el título elegido por el Centro de Información Judicial (CIJ) para publicar el fallo sobre el índice jubilatorio.

"La Corte Suprema falla a favor de los jubilados", consigna. Se trata de un encabezado que no responde al estandar habitual de ese portal, que suele tener títulos más objetivos, casi técnicos y sin juicio de valor. Ese titular lo que hace es exponer más a quien votó en disidencia. O sea, a Rosenkrantz. Un título alternativo pudo haber sido "El presidente de la Corte votó en contra de los jubilados".

La picardía bien podría ser un síntoma del malestar que quedó en el CIJ, que inició la era Rosenkrantz de manera traumática con acusaciones de éste contra su antecesor, Lorenzetti Pero, también sería ingenuo pensar que la movida no guarda algún tipo de guiño desde la vocalías de la Corte.

Las cuestiones de fondo también afloran. En la misma jornada,   la Corte también acordó dejar al presidente del tribunal sin las atribuciones especiales de las que gozó Lorenzetti, lo que se traduce en un recorte de poder muy fuerte.

Lorenzetti, Maqueda y Rosatti (señalados como una mayoría habitual) resolvieron que el presidente del tribunal ya no podrá decidir contrataciones en el Poder Judicial por sí solo y que serán necesarias las firmas de al menos tres ministros. Además, se acordó que Rosenkrantz no sólo pierda la facultad de nombrar gente por sí mismo sino que además se pueda hacer designaciones sin su acuerdo.

Rosenkrantz, otra vez solo, votó en disidencia. Al menos, como consuelo, Highton de Nolasco evitó firmar la acordada.

De acuerdo a lanación.com, la acordada donde se establece esta nueva forma de funcionamiento de la Corte es la 44/2018. Se firmó inmediatamente después del acuerdo de ministros en el que salió el fallo Blanco, que fijó una fórmula de reajuste de las jubilaciones.

Rosenkrantz, en su disidencia, también proponía que las decisiones ya no fueran tomadas unilateralmente por el presidente, pero decía que debían ser adoptadas por el presidente con la anuencia de al menos otros dos ministros dependiendo del área de que se tratara. Además, preveía ciertas reglas objetivas para las contrataciones, que incluyeran una evaluación de las necesidades de la dependencia judicial y de la trayectoria académica y profesional de los postulantes.

Para Rosenkrantz, según lanación.com, la decisión que tomó hoy la mayoría es ilegal. Según él, toda contratación requiere un crédito presupuestario y el Congreso decidió otorgarle al presidente de la Corte la facultad de ejecutar el presupuesto del Poder Judicial de la Nación. El argumento de Rosenkrantz es que únicamente el presidente tiene "la libre disponibilidad de los créditos" que la ley de presupuesto le asigne al Poder Judicial, "sin más restricciones que las que la propia ley determine en forma expresa".

La mayoría conformada por Lorenzetti, Rosatti y Maqueda podría incluso haber removido a Rosenkrantz de la presidencia. De acuerdo a lanación.com, fuentes de la Corte informaron a que estos ministros evaluaron la posibilidad de hacerlo, pero resolvieron mantenerlo en el cargo, aunque con atribuciones muy recortadas.