MUCHO POR DISCUTIR AÚN...
Onanismo K por el precio de YPF, y un balde de agua fría
Más allá del operativo de prensa montado en el tema Repsol / YPF, falta muchísimo todavía por negociar entre las partes. En tanto, el oficialismo argentino alardea que el Estado argentino pagará poco por YPF. Un economista K (Alfredo Zaiat, desde el matutino subsidiado por todos los contribuyentes, Página/12) se entusiasma: "Los profesionales de los departamentos de investigación de bancos de inversión y sociedades de la Bolsa local están lentos de reflejos para evaluar el precio que pagará el Estado por las acciones de control de la petrolera YPF. Ha pasado una semana desde el anuncio empresario más relevante y aún no han difundido informes sobre la operación que involucra a la principal petrolera nacional. (...) Que sea el Gobierno de CFK uno de los protagonistas de la negociación puede haberlos inhibido, si además el saldo resulta bastante favorable al Estado. (...)". No es cierto. El mismo día cuando se anunció lo que ocurriría, en España circuló una nota muy precisa en cierta publicación especializada en energía, acerca de lo que pagará el Estado argentino, considerando datos de la Comisión Nacional de Valores.
01 de diciembre de 2013 - 00:00
"(...) Las acciones de YPF han tenido un recorrido alcista a lo largo de este año, acumulando una suba de más del 90%. La multiplicación del precio de la acción por el total del capital da como resultado la capitalización bursátil de la empresa. Esto es el valor de mercado. A un precio de $28,80 por acción, según el último cierre, YPF tiene un valor de unos $100.000 millones, equivalente a US$16.300 millones a la cotización de $6,15 pesos de anteayer. Ese monto representa el valor máximo de la petrolera nacional en la Bolsa local, al superar el record del 9 de marzo de 2011, cuando la capitalización bursátil sumó $87.551 millones. En esta valuación aparece la distorsión provocada por la cotización del dólar marginal que también se refleja en el precio de la acción de YPF en la plaza de Nueva York. El último cierre fue de casi US$30 por acción que resulta una capitalización bursátil de poco más de US$12.000 millones.
El valor de mercado es importante cuando se encuentra en discusión el monto que recibiría Repsol por parte del Gobierno. La petrolera española había reclamado US$10.500 millones en una demanda presentada ante el Ciadi, tribunal parcial del Banco Mundial, suma elevada a casi US$20.000 millones con otros juicios. El patrimonio neto de YPF en el último balance previo a la estatización era de unos US$4.400 millones.
Con una u otra valuación de mercado (US$16.300 millones o US$12.000 millones), el paquete de control de YPF por US$5.000 millones pagadero con un bono a 10 años devengando una tasa anual del 8,25% anual, con 2 a 4 años de gracia en la amortización del capital (el monto, plazo y tasa puede variar en el margen según las negociaciones de las próximas semanas), va en línea con la evaluación de la operación realizada por Bloomberg. (...)".
Zaiat decidió ignorar otras informaciones que circulan en el mercado acerca de lo que él pretende reflexionar más que informar.
Zaiat, devenido en vocero de Dorotea Gompertz de Capurro, más conocida como Dorys Capurro, jefa de prensa de Miguel Ángel Galuccio, titular de YPF, debería incluir todos los datos disponibles en su análisis, pero decidió no hacerlo.
Urgente24, entonces, decidió complementar lo de Zaiat con el interesante trabajo difundido 1 semana atrás por los periodistas Rubén Esteller y Lorena López, quienes escribieron en la revista Energía, del diario español elEconomista:
"La nueva gestión de YPF ha dado una primera valoración de sus propias acciones. La petrolera argentina ha puesto en marcha un plan de entrega de acciones para sus directivos en el que ha valorado los títulos de la compañía a una media de US$16,9, en las operaciones realizadas hasta el momento, lo que supone valorar todo YPF en US$6.641 millones. De este modo, el 51% expropiado tendría un valor de US$3.320 millones, con lo que Repsol ha conseguido US$1.680 millones más en el preacuerdo alcanzado para sellar la paz por la expropiación.
Por otro lado, esta valoración de las acciones supone el doble de lo que Argentina estaba dispuesta a pagar en un primer momento, ya que según la prensa, la oferta que podía dictaminar el Tribunal de Tasaciones, dependiente del Ministerio de Planificación, podía haber ascendido a US$1.500 millones (unos 1.150 millones de euros).
Antes del preacuerdo alcanzado el pasado 25 de noviembre en Buenos Aires a tres bandas, entre Argentina, México y España, la intención del Gobierno argentino era consignar la cantidad que dictaminase este tribunal para dar por cumplida la normativa. El Gobierno de Kirchner dispone de dos años para hacer efectivo el pago por la expropiación (7 de mayo de 2014).
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El plan de acciones en el que YPF había desembolsado más de US$19 millones (14 millones de euros) podía, además, haber servido como base jurídica a Repsol para sus reclamaciones judiciales e incluso ser utilizada ante el organismo de arbitraje del Banco Mundial, el Ciadi. En concreto, los directivos de YPF recibirán acciones como estímulo al trabajo y como forma de complemento a sus salarios. Este plan fue aprobado por la junta de la compañía el pasado 30 de abril y sólo se extiende a los gerentes y técnicos.
Algunos accionistas criticaron al nuevo presidente de YPF desde la expropiación, Miguel Galuccio, durante esta junta al considerar que es más prioritario elevar la producción que distribuir este incentivo extra a los trabajadores, que tras el acuerdo alcanzado se incrementa notablemente puesto que las acciones de la petrolera se han disparado un 12%.
Después de más de año y medio de la expropiación, YPF y Repsol han enterrado de momento el hacha de guerra. Ahora las compañías deben negociar sobre la base del preacuerdo alcanzado y la petrolera española exigirá garantías o avales de cobro de los US$5.000 millones en bonos a 10 años, que la compañía intentará vender a terceros antes de que acabe el plazo. El problema principal es que estos bonos soberanos cotizan en los mercados con un fuerte descuento. Además, el mercado de deuda argentino es poco líquido, lo que complicará el deseo de Repsol de convertir el bono en efectivo.
Así, una de las preguntas es si la petrolera podría vender estos títulos con facilidad en el mercado. Tras las numerosas reestructuraciones y quitas de deuda -el último canje fue hace apenas tres años-, el Estado argentino no está emitiendo bonos actualmente.
Por ello, algunas fuentes apuntan a que es posible que el acuerdo incluya una opción de recompra del bono emitido por parte de la Casa Rosada, lo que facilitaría hacer líquido el pago. Con esta solución, Repsol se convierte en uno de los mayores acreedores de Argentina, con un 2,5% de la deuda del país, que supera los US$196.000 millones -representa un 43,6% del PIB- y ni siquiera un tercio está en poder del sector privado.
La compañía que preside Antonio Brufau también busca blindar jurídicamente el acuerdo para evitar demandas de los minoritarios. Y es que Repsol solicita en el arbitraje ante el Ciadi unos 15.000 millones de euros, al incluir también la valoración potencial del yacimiento de Vaca Muerta y su lucro cesante. Se trata de una cantidad muy superior a lo que va a recibir ahora, pero hay que tener en cuenta que el pacto logrado garantiza una rápida liquidación que un dilatado proceso judicial no habría asegurado y el acuerdo da estabilidad al acabar con la incertidumbre del proceso.
Además, Repsol también ha conseguido una oferta superior a la trasladada a través de Pemex el pasado mes de junio y que consistía en darle entrada en una sociedad conformada por activos del yacimiento Vaca Muerta, correspondientes al 6,4% de la superficie de dicho yacimiento, y que ascendía también a un valor de US$5.000 millones, pero con una tasación del yacimiento desfavorable para Repsol. Por ello, la petrolera española contrató a varias consultoras independientes para valorar la oferta de YPF y determinaron que el valor real de la oferta de Galuccio rondaba los US$3.500 millones. (...)".





