Saddam fue condenado a morir en la horca por la Justicia pro-estadounidense en Iraq

Luego de años de ser su aliado en el Golfo Pérsico, Saddam Hussein fue invadido por USA y ahora condenado a muerte por un tribunal judicial que responde a los intereses de USA en ese país. Además se le negó su voluntad de morir fusilado porque morirá en la horca. La muerte de Saddam Hussein es el nuevo escalón de violencia que provocará la intervención de USA en Iraq. Resulta inevitable que habrá consecuencias, especialmente desde los islámicos suníes ya que, lejos de pacificar la nación, provocará repercusiones en el marco de la arbitraria e injusta presencia del gobierno de George Bush en el Golfo Pérsico.

El Alto Tribunal iraquí ha dictado hoy sentencia contra el ex presidente iraquí, Saddam Hussein —derrocado por la invasión estadounidense de marzo de 2003— y le ha condenado a morir en la horca por la matanza de 148 chiíes en la aldea de Dujail en 1982.
Si bien Hussein había solicitado que, en caso de ser condenado a muerte, se le ejecutara con un fusilamiento, el tribunal ha ordenado que muera en la horca. Se explicó que el fusilamiento es una pena que ordena un tribunal militar y éste fue un tribunal civil.
Junto al ex dictador han sido juzgados 7 de sus antiguos colaboradores; 2 de ellos han sido condenados a muerte. Los abogados defensores han anunciado que recurrirán el dictamen. Saddam Hussein, visiblemente afectado, ha gritado al conocer su sentencia: "¡Allahu Akbar!" ("¡Alá es grande!") y "¡Larga vida a la nación!".
Barzan Ibrahim al Tikriti, uno de los hermanastros del ex dictador y antiguo director de los temidos servicios de inteligencia Mukhabarat, ha sido sentenciado a la horca por crímenes contra la humamidad, como también lo ha sido el ex presidente del Tribunal Revolucionario Awad Ahmed al Bandar.
El ex vicepresidente Taha Yassin Ramadan ha sido castigado con cadena perpetua por el mismo cargo (la Fiscalía había pedido para él la pena capital).
Mohamed Azzam al Ali, un ex responsable local del antiguo partido único Baaz, ha sido absuelto por falta de pruebas y puesto en libertad.
Otros tres altos oficiales de esa formación (Ali Dayeh, Abdalá Kadum Ruweied y su hijo Nezhar Kadum) han sido condenados a 15 años de cárcel cada uno por "homicidio voluntario", y a otros 7 años (que cumplirán cuando salden la otra pena) por torturas. Los tres han sido absueltos de los cargos de crímenes contra la humanidad.
Durante la lectura del veredicto, el ex fiscal general norteamericano Ramsey Clark, que formaba parte del equipo internacional de abogados de los acusados, ha sido expulsado de la sala por el juez que presidía la sesión.
La sesión debía haber comenzado a las 10:00 hora local, pero como de costumbre ha hecho falta 1 hora para que todo se pusiera en marcha en el tribunal. A las 11:00 ya estaban los periodistas sentados en la sala, y aún no había aparecido ningún oficial. Bagdad, entre tanto, amanecía tranquilo y con miles de personas pegadas a los televisores para conocer la suerte de Husein.
Toque de queda en "un día histórico"
Al alba había comenzado el toque de queda excepcional e ilimitado impuesto ayer por el Gobierno en Bagdad y dos provincias vecinas. El aeropuerto internacional de la capital estaba cerrado, y el Ejército entero movilizado para tratar de evitar que los partidarios del ex dictador provocaran actos violentos.
"Queremos garantizar que la seguridad del pueblo iraquí no sea amenazada este domingo, día histórico", explicó ayer un asesor del primer ministro, Nuri al Maliki. La medida afecta a las provincias de Diyala (su capital es Baquba) y Salah al Din (su capital es Samarra, y alberga la ciudad de Tikrit, cuna de Husein), situadas al norte de Bagdad y con mayoría árabe suní. Allí se concentra gran parte de los grupos terroristas iraquíes.
Al Maliki afirmó antes de conocerse la sentencia que esperaba que Saddam Hussein recibiera "lo que se merece".
El ex dictador está siendo sometido a otro juicio por la campaña militar del Anfal, en la que, según la Fiscalía, murieron más de 180.000 kurdos entre 1986 y 1988.
Además, hay otros diez procesos abiertos, entre ellos el que investiga la invasión de Kuwait, en 1990, y el bombardeo con gas de 40 pueblos kurdos en 1988.
En las últimas horas han perdido la vida al menos 21 personas en incidentes violentos en Irak. El peor atentado se produjo a la salida de una mezquita al norte de Bagdad, donde 5 personas murieron por impactos de proyectiles de mortero.
Esta mañana se han celebrado pequeñas manifestaciones tanto a favor como en contra de la ejecución del ex dictador. En Nayaf, capital espiritual de la comunidad chií, cientos de personas pedían la muerte de Hussein, quemando retratos suyos.
En Al Dura, una localidad cerca del pueblo natal del ex presidente, decenas de personas desafiaban el toque de queda coreando vivas a Hussein y amenazando a quiénes le hicieran daño.
Las acusaciones
El Tribunal Especial Iraquí encargado de juzgar al derrocado presidente iraquí Saddam Hussein, le acusa de 7 cargos, entre ellos genocidio y crímenes contra la humanidad. Estos son sus '7 pecados capitales':
> El asesinato de figuras religiosas en 1974. Los primeros crímenes de los que se tiene constancia de Saddam Hussein datan de hace 30 años, cuando, siendo vicepresidente del país, se convirtió en el jefe del partido Baas. Para ello no dudó en hacer una criba de líderes religiosos suníes y chiíes del partido, acabando con la vida de muchos de ellos.
> Asesinato de miembros de la oposición política en los últimos 30 años. Durante tres décadas, el ya presidente iraquí Saddam Husaein se ensañó con los disidentes políticos de su régimen y asesinó a muchos de ellos.
> Exterminio de miembros del clan Barzani en 1983. En 1983, las fuerzas de seguridad iraquíes -comandadas por el propio Hussein- rodearon a unos 8.000 hombres y niños de la secta kurda Barzani en venganza por alinear al Partido Democrático de Kurdistán con Teherán durante la guerra entre Irán e Irak en 1980-88. Se cree que todos murieron.
> Campaña de exterminio de kurdos entre 1986 y 1988. Apenas tres años después de la matanza de kurdos, Saddam Hussein ordenó una nueva masacre en 1986, al ordenar la campaña al-Anfal -desechos de guerra-, que se prolongó hasta 1988. La operación tenía como objetivo restablecer el control de las zonas kurdas en Irak. Aldeas completas fueron demolidas, se destruyeron sembrados y se obligó a los habitantes a trasladarse a campos de reubicación. Se calcula que 180.000 personas desaparecieron, o bien poque fueron asesinadas o porque se vieron abocadas a huir de su lugar de residencia y vivir en la clandestinidad.
> Ataque con gas a la población civil kurda de Hajbala en 1988. La operación contra los kurdos culminó con un sangriento hito: el ataque con armas químicas contra la población civil kurda de hajbala, en 1988. En la matanza murieron unas 5.000 personas.
> Invasión de Kuwait en 1990. Saddam Hussein ordenó a su Ejército invadir Kuwait el 2 de agosto de 1990. El 17 de enero de 1991, fuerzas de una coalición liderada por Estados Unidos emprendieron la Guerra del Golfo para liberar el emirato ocupado.
> Represión de kurdos y chiíes en 1991. Durante el año 1991, poco después de terminar la Guerra del Golfo, la Guardia Republicana de Saddam sofocó de forma violenta las revueltas insurgentes de los kurdos, en el norte, y de los chiíes, en el sur. Cientos de miles de personas tuvieron que huir hacia Irán y Turquía. Algunos de los refugiados aseguraron que las tropas de Hussein habían utilizado armas químicas y biológicas contra la población civil, así como que habían asesinado a médicos en los hospitales para que no contaran las consecuencias de los ataques.