Últimas noticias de una masacre
El tiroteo duró apenas 5 minutos, según Carrie Usher, una profesora que se escondió con sus alumnos en un armario, pero se oyeron decenas, incluso un centenar, de disparos. Según ha confirmado el teniente Paul Vance, Adam Lanza perpetró la matanza en 2 aulas contiguas -según un diario local, ambas de primaria, escolares de entre 6 y 7 años- con una macabra precisión: sólo 1 de las personas que recibieron disparos resultó herida: una empleada del centro aún sin identificar. Las demás, fallecieron todas: 24 en el acto (18 niños y 6 adultos) y 2 niños más en el hospital. Ninguna razón precisa se ha encontrado aún para explicar el sangriento episodio en el que perdieron la vida 28 personas y que ha causado una conmoción particularmente profunda porque 20 de ellas eran niños. Ya se difundió la lista completa de víctimas.
15 de diciembre de 2012 - 21:40
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Alrededor de las 9:00 del viernes 13/12, Adam Lanza inició en su casa de Newtown (Connecticut) su macabra misión para vengarse del mundo y dejar para siempre su huella en la historia.
Su primera víctima fue su propia madre, Nancy, a quien asesinó dentro del domicilio y, paradójicamente, con las mismas armas que ella había comprado, registrado legalmente y guardado en su hogar con la esperanza, ahora irónica, de que le sirvieran para proteger la vida de su familia.
Nancy tenía 2 pistolas: una Sig Sauer y una Glock, y el fusil Bushmaster M4 de 223 milímetros.
Adam mató a su madre Nancy (de la que inicialmente se dijo que era maestra en la escuela; aunque no figura en la plantilla del centro y parece, más bien, que había sido profesora suplente), en la casa familiar de Newtown (Connecticut), una tranquila localidad de Nueva Inglaterra, de 27.000 habitantes. Según algunas informaciones, le pegó un tiro en el rostro.
Se da la paradoja de que Newtown, el lugar donde ha ocurrido la tragedia, logró situarse en el 5to. puesto de la clasificación de las ciudades más seguras de USA, elaborada por la página web NeighborhoodScout.com, que utiliza para este estudio las estadísticas de crímenes de 2011.
Vestido con ropa de fajina y chaleco, cargó en el coche las armas y se dirigió a la escuela de primaria Sandy Hook, en el mismo Newtown.
¿Por qué ese lugar?
¿Era esa el origen de su tormento?
Él fue alumno de ese centro en sus primeros años y es posible que todavía conociera a alguna gente allí.
¿El objetivo de Adam era el entorno de su infancia o alguna disputa más reciente?
Llegó al estacionamiento de la escuela en pocos minutos. Cargó los largos cargadores y llegó a la entrada del recinto antes de las 9:30. Es posible que supiera que, pocos días antes, se había instalado en el lugar un sistema de seguridad que cerraba automáticamente todas las puertas a las 9.30 y las mantenía así hasta la hora de la salida.
Algo delató sus intenciones y no se le permitió el acceso al edificio principal. Tal vez su indumentaria o la expresión de su rostro desataron la alarma.
Algunos especulan que, resuelto como debía de estar a actuar, llevara las armas a la vista. La policía no ha esclarecido la situación, pero sí ha confirmado que Adam encontró resistencia al intentar entrar en la escuela.
Por los relatos de los testigos y, a falta de confirmación oficial, todo indica que se vivieron acontecimientos heroicos. Algunas profesoras hicieron frente al criminal sin más armas que su valor. 6 adultos, además de la madre y del autor de la matanza, están en la lista de víctimas mortales.
La directora de la escuela, Dawn Hochsprung, es una de ellas. Estaba a punto de empezar una reunión con sus colaboradores cuando se escuchó el 1er. disparo. Rápidamente corrió hacia el lugar para averiguar lo que sucedía.
Le siguió la psicóloga del centro, Mary Sherlach. Una de ellas intentó conectar los altavoces del recinto para dar alerta y pedir auxilio. Cómo fueron exactamente las circunstancias en que cayeron, es aún un misterio, pero los cuerpos de ambas fueron encontrados más tarde en el pasillo que da acceso a las aulas.
Alguien, en alguna oficina del edificio, llamó al teléfono de emergencias 911 alrededor de las 9:30.
Otros profesores, alarmados por los disparos y los gritos, trataban de proteger a los alumnos de cualquier modo, escondiéndolos en armarios, bajo los pupitres, entre sus propios brazos.
El asesino logró entrar en una clase y disparó a quemarropa contra todos los que encontró.
Después se trasladó a otra aula, en la que aumentó la cuenta de cadáveres, todos entre los 6 y los 7 años, 13 de ellos niñas.
Todas las víctimas mortales de la masacre recibieron al menos 3 impactos de bala, según ha revelado la autopsia.
El director de la Oficina Forense del estado de Connecticut, H. Wayne Carver, quien ha realizado personalmente 7 de las autopsias, ha explicado que entre los fallecidos hay 12 niñas, 8 niños, todos ellos de entre 6 y 7 años, y 6 mujeres adultas.
Carver ha indicado que los cadáveres tienen entre 3 y 11 impactos de bala cada uno. Además, ha destacado que los niños llevaban ropas con "motivos infantiles".
La Policía del Estado de Connecticut publicó la siguiente lista de las 26 víctimas, y sus edades que fueron asesinadas en la Escuela Primaria Sandy Hook: Charlotte Bacon, 6 años; Daniel Barden, 7 años; Olivia Engel, 6 años; Josephine Gay, 7 años; Ana M. Marquez-Greene, 6, Dylan Hockley, 6, Madeleine F. Hsu, 6, Catherine V. Hubbard, 6, Chase Kowalski, 7, Jesse Lewis, 6, James Mattioli, 6, Grace McDonnell, 7, Emilie Parker, 6, Jack Pinto, 6, Noah Pozner, 6, Caroline Previdi, 6, Jessica Rekos, 6, Avielle Richman, 6, Benjamin Wheeler, 6, Allison N. Wyatt, 6.
El personal de la escuela: Rachel Davino, 29 años: Dawn Hochsprung, 47 años; Anne Marie Murphy, 52, Lauren Rousseau, 30, Mary Sherlach, 56, Victoria Soto, 27.
Algunos niños buscaron escondites. Uno de ellos consiguió salir por una puerta trasera, y corrió y corrió y corrió casi 1 kilómetro de distancia, donde fue recogido por un transeúnte.
Adam disparó contra sí mismo la última bala. Cuando la policía llegó lo encontró ya tendido en algún punto de su recorrido. Todo duró alrededor de 5 minutos, según la memoria confusa de algunos testigos.







