Una nación loca por las armas
El colegio en Newtown, una pequeña localidad en el corazón de Connecticut, a 120 kilómetros de Nueva York, cuenta con 626 alumnos matriculados. Tiene una guardería. A las 9:30 cierra las puertas como medida de seguridad. A partir de esa hora solo se puede entrar llamando a un timbre y con permiso. El autor de la matanza entró antes. Las ráfagas acabaron con la vida de una veintena de niños y de seis adultos. La iglesia de Santa Rosa está muy cerca. Permanecerá abierta las 24 horas para el que quiera acercarse a compartir su dolor. La gente se agolpaba en las ventanas para seguir el oficio.
15 de diciembre de 2012 - 09:28
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Un joven de 20 años identificado como Adam Lanza, se suicidó tras la masacre, según 'The New York Times'. Su cuerpo se encontró dentro del recinto escolar.
Su hermano mayor, Ryan, de 24 años, fue retenido e interrogado por la policía, que concluyó que no está implicado en el tiroteo. Ryan no estaba en el lugar de los hechos.
Es la mayor tragedia de una escuela estadounidense. En 2012 se suman ya 7 tiroteos con 39 muertos en centros de enseñanza. Pero, tal como lo explicó el bombero TJ, "esto no es Columbine o Virginia Tech. Aquí ha pasado en una guardería...".
Newtown, un pueblo de lo que se conoce como Nueva Inglaterra, es bello como una postal de correo, donde todos parecían conocer a todos y donde recientemente se había inaugurado el Arbol de Navidad con sidra de manzana y chocolate caliente.
Las autoridades informaron que Lanza había crecido en Newtown, y era recordado por sus compañeros de escuela secundaria como inteligente, introvertido y nervioso. Varios comentaron que Lanza padecía del síndrome de Asperger (La persona afectada muestra dificultades en la interacción social y en la comunicación de gravedad variable), pero al igual que otras informaciones del caso aún no fue confirmado.
Cientos de padres aterrorizados, temiendo lo peor, corrieron hacia la escuela en Newtown, después de que se difundieron las noticias del tiroteo. Pero para entonces, ya todas las víctimas habían sido baleadas y la mayoría estaban muertas.
“Había que tocar el timbre para entrar y salir” (del colegio), indicó la ex presidenta de la junta de educación de Newtown, Lillian Bittman. “Cuando uno toca el timbre, sale en nuestra pantalla”.
Pero el sistema comenzaba a funcionar a las 9:30 todas las mañanas, cuando las puertas se cerraban, según una carta enviada a los padres por la directora, Dawn Hochsprung, meses atrás. Todo indica que Lanza ingresó antes de las 9:30. Hochsprung está entre los muertos.
En un principio se pensaba que la madre del asesino, Nancy Lanza, maestra en la Escuela Primaria Sandy Hook, también había muerto en el colegio pero fuentes policiales 'filtraron' que su cadáver fue encontrado en el domicilio familiar.
El joven, vestido con ropas negras entró en la escuela con 2 pistolas, una Sig Sauer y una Glock, y tenía otra en su coche, una carabina Bushmaster .223 M4. Encaminó sus pasos a la clase de su madre, donde desató la masacre.
Adam Lanza, escogió, con eficiencia brutal, a sus víctimas en 2 aulas contiguas, mientras otros estudiantes se escondían bajo escritorios y en armarios. Los niños asesinados tenían edades entre los 5 y 10 años.
Luego de ejecutarlas, se suicidó.
Según ha informado Dannel Malloy, el gobernador de Connecticut, 18 niños y 6 adultos fallecieron en la escuela y otros 2 menores en el hospital. Aún hay una persona gravemente herida.
2 de los adultos fallecidos son la directora del centro, Dawn Hochsprung (47 años, madre de 2 niñas y 3 hijastras) y la psicóloga Diane Day. Ambas intentaron detener al tirador, luego del 1er. disparo, comentó al National Post, Theodore Varga, un profesor testigo, quien dijo que él mismo se metió debajo de la mesa al oir los disparos.
Una niña entrevistada por el canal estadounidense NBC explicó que escuchó como "7 'booms', grandes explosiones" cuando estaba en clase de gimnasia. Los niños evacuados de la escuela dijeron que al salir recibieron una consigna: "Nos dijeron que cerráramos los ojos".
La primera llamada al 911 fue recibida alrededor de las 9:30, y decía que le habían disparado a alguien en la escuela, algo completamente inconcebible en lo que había empezado como otro día de frío en el apacible Newtown
Richard Wilford, padre de un alumno de la escuela, confesó, desesperado: "¿Qué piensa un padre dirigiéndose a una escuela donde hay un tiroteo? Es el momento más aterrador de la vida de un padre".
El presidente Barack Obama ordenó que las banderas de los edificios oficiales se mantengan a media asta.
Obama dijo sobre los "hermosos niñitos" que “ellos tenían una vida entera por delante: cumpleaños, graduaciones, bodas, sus propios hijos”. Entonces el Presidente se llevó la mano a los ojos.
Obama hizo un llamado a tomar “medidas significativas” para acabar con estos tiroteos, pero no entró en detalles.
En los casi 4 años que lleva en su cargo, el Presidente no hizo presión por expandir el control de las armas de fuego. Pero aludió al deseo de que los políticos dejen a un lado sus diferencias para encontrar una manera de prevenir tiroteos en el futuro.
El alcalde de New York City, Michael R. Bloomberg, quien es un enérgico defensor del control de las armas de fuego, publicó un comunicado: “El presidente Obama envió con razón sus sentidas condolencias a las familias de Newtown. Pero el país necesita que envíe un proyecto del ley al Congreso para arreglar este problema. Hacer un llamado a tomar ‘medidas significativas’ no es suficiente. Necesitamos medidas inmediatas".
Tanto en Columbine, como en Virginia Tech, como en otras matanzas de menos repercusión, se comprobó que los asesinos solo pudieron cumplir sus planes porque antes accedieron fácilmente a las armas que necesitaban.
Pese a eso, las normas para adquirir armas no solo no se han hecho más exigentes sino que se han reducido.
Hoy es legal en algunos estados hasta exhibir armas en lugares públicos o llevarlas cargadas en la guantera del coche. En lo que va de año, el sistema nacional que contabiliza el comercio de armas –National Instant Check System- ha detectado 16.800.000 ventas de armas, prácticamente el doble de lo que se vendieron 10 años antes.
Esa cifra no tiene en cuenta que cada transacción puede incluir un número casi ilimitado de piezas –desde un revolver a un fusil automático-.
Los partidarios de las armas de fuego, que son una amplia mayoría en ambos partidos políticos y entre la población, justifican su posición en la defensa de la 2da. Enmienda de la Constitución estadounidense, que garantiza el derecho a las armas —“Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del Pueblo a poseer y portar armas no será infringido”—, pero de forma suficientemente ambigua como para que varios expertos hayan expresado dudas de que ese texto proteja el desproporcionado comercio actual.
[ pagebreak ]
“No creo que hoy sea el día” para discutir de política, exclamó el portavoz de Barack Obama, Jay Carney, al ser consultado sobre la cuestión.
“Creo que es importante en un día como hoy ver las cosas así, como sé que lo hace el Presidente como padre, y yo como padre, y otras personas que son padres, que es sintiendo una enorme compasión por las familias afectadas”, aseguró.
Carney aseguró que la postura del Presidente es la de asegurar que aquellos que no están autorizados a portar armas no tengan acceso a ellas, garantizando al mismo tiempo al resto de los estadunidenses el derecho a poseer armas.
Sin embargo, el representante demócrata Jerrold Nadler respondió inmediatamente a través de su cuenta de Twitter: “Si este no es el momento de tener una discusión seria sobre el control de armas, no sé cuándo llegará el momento”.
“(El asunto) sigue siendo (sobre) una persona inestable que tenía acceso a armas de fuego y cometió un crimen horrible contra niños inocentes”, agregó.
“Convoco al presidente Obama, al Congreso y a la población estadunidense a actuar más allá del shock y, finalmente, hacer algo”, agregó Nadler.
“Este no es un día para la política”, dijo Susan Page, jefa de la oficina de Washington del diario USA Today. Pero “¿Éste es el punto sin retorno? Yo no lo sé”.
“Hace falta que se vea el cambio, que sea medible”, dijo el periodista Alex Wagner, de la cadena MSNBC. “Esperamos que haya suficiente peso político para reformar la manera en que tratamos (el tema de) las armas y la violencia causada por armas de fuego en este país”.
El director de cine estadunidense Michael Moore, quien en 2003 obtuvo el premio Oscar al mejor documental por Bowling for Columbine, que investigaba sobre la masacre de 13 personas en 1999 cometida por 2 adolescentes en su escuela secundaria de Columbine, Colorado, explicó en Twitter: “61 asesinatos en escuelas desde Columbine, ¿cuántos más?”







