El sexo más caro: acuerdo DSK/Nafissatou
Dominique Strauss-Kahn, y la camarera guineana Nafissatou Diallo, que le acusó de asalto sexual, han firmado un acuerdo confidencial, según lo ha confirmado Douglas McKeon, el juez de la causa, al finalizar la vista, que ha durado unos 30 minutos. "El caso está cerrado", dijo. El magistrado no requirió la presencia del ex director del FMI en esta audiencia, ya que el objetivo era hacer un balance de las negociaciones de los últimos meses para llegar a un acuerdo.
10 de diciembre de 2012 - 18:19
Probablemente, se tratará sin duda de uno de los encuentros sexuales más caros de la historia. Los abogados de Dominique Strauss-Kahn, ex director del Fondo Monetario Internacional; y los de la guineana Nafissatou Diallo, acordaron en el juzgado civil del Bronx (norte de Manhattan) entre US$ 5 millones y US$ 10 millones, según versiones, que pone fin a 20 meses de saga mediática y judicial posterior a la camarera del hotel Sofitel y que acabó con la carrera pública de Strauss-Khan, quien por entonces era titular del FMI y precandidato presidencial en Francia.
Diallo, a la que nadie había visto en público desde agosto de 2011, llegó al tribunal neoyorquino sobre las 13:00 hora local, y apenas 1 hora más tarde, el juez de lo civil Douglas McKeon anunció que ambas partes habían decidido zanjar de forma “amistosa” la demanda civil, lo que pondrá fin momentáneo al escándalo global iniciado el 14 de mayo de 2011 con el encuentro (“humillante y degradante”, según la denuncia de Diallo) de 7 minutos de duración vivido en la suite 2086 entre el prestigioso economista de 63 años, entonces gran esperanza del socialismo francés, y la anónima camarera de 33 años.
El juez McKeon había fijado la vista para culminar las negociaciones que los equipos de abogados de la víctima y el agresor han conducido en los últimos meses. El magistrado no requirió la presencia de Dominique Strauss-Kahn. Su abogado, William Taylor, dijo antes de la última vista que la cantidad publicada por la prensa francesa (4,6 millones de euros) como indemnización pactada era “completamente falsa”, aunque nadie duda que el ex director del FMI pagará a su denunciante una cifra muy elevada.
El diario Le Monde afirmó hace unos días que DSK había contado a “varios de sus amigos” que el acuerdo con Diallo se alcanzó a mediados de año, en US$ 6 millones (4,6 millones de euros). El ex político añadió que, como no dispone de esa suma, iba a pedir un crédito bancario por la mitad del importe y solicitar el resto del dinero a su ex mujer, la periodista Anne Sinclair, directora de la versión francesa del Huffington Post y heredera de Paul Rosenberg, el galerista de Pablo Picasso.
El abogado especializado en juicios civiles Matthew Galluzzo, citado por la agencia France Presse, calculó entre “US$ 3 y US4 10 millones” lo que abonará DSK, y la situó “más probablemente en torno a los US$ 5 millones”.
Los acuerdos monetarios son muy frecuentes en las causas civiles que se celebran en USA, utilizadas en general para obtener daños y perjuicios en paralelo a las causas penales. La indemnización evita un proceso largo y costoso, y el pago por parte del acusado no implica su culpabilidad, aunque la sugiera, y le permite desembarazarse del juicio sin dar explicaciones adicionales. Los abogados de los denunciantes suelen cobrar en torno a un tercio de la cantidad final, indicó Galluzzo.
Sinclair, separada de DSK desde mediados de año, asumió en 2011 el pago de la fianza de US$ 1 millón y el depósito de un aval por US$ 5 millones más, que permitieron a su marido abandonar la prisión de Rikers Island el 19/05/2011. Asimismo, ella se hizo cargo del alquiler de la mansión –unos 38.000 euros mensuales- en el barrio de Tribeca de Manhattan, donde DSK pasó su arresto domiciliario. Según Le Monde, ella también pagó los costosos gastos de comunicación y abogados generados por el escándalo.
La caída en desgracia de DSK, que fue detenido en el avión que le iba a a llevar desde Nueva York a París, desencadenó hace año y medio una crisis en el Fondo Monetario Internacional de Washington y en la política francesa.
Aunque el fiscal de Nueva York decidió, en agosto de 2011, no imputar penalmente al economista por las “contradicciones sobre su pasado” en las que había incurrido Diallo durante sus declaraciones judiciales, el proceso civil siguió adelante. La mucama exigió una reparación a Strauss-Kahn por “ataque violento y sádico, comportamiento humillante y degradante, y atentado a su dignidad de mujer”.
Tras evitar un nuevo proceso, a Strauss-Kahn solo le queda esperar la decisión de los jueces de apelación que analizan el recurso de sus abogados a la imputación por “proxenetismo agravado en banda organizada” dentro del caso Carlton. Los magistrados, que analizan si DSK utilizó a sabiendas los servicios de prostitutas llegadas desde Bélgica en diversas orgías celebradas en el hotel Carlton de Lille (norte de Francia) y otros lugares, anunciarán su veredicto el 19/12.
La camarera inmigrante, viuda y madre de un adolescente, continúa trabajando en el Sofitel, aunque goza de licencia por enfermedad desde aquel hecho.
Diallo acusó a DSK de haberla obligado a practicarle sexo oral en su suite del Sofitel cuando ella entró a limpiar el 14/05/2011. DSK reconoció una breve relación sexual "inapropiada" con la joven a la que no conocía, pero dijo que no se había producido ni violencia ni coacción.
Tras cerrarse el procedimiento penal, Strauss-Kahn pudo regresar a Francia, donde fue involucrado en el conocido como 'caso Carlton', en el que le acusaron de proxenetismo y pertenencia a banda organizada. Sus abogados han pedido la nulidad de las actuaciones y el tribunal debe pronunciarse el 19/12.
Los acuerdos monetarios son muy frecuentes en las causas civiles que se celebran en USA, utilizadas en general para obtener daños y perjuicios en paralelo a las causas penales. La indemnización evita un proceso largo y costoso, y el pago por parte del acusado no implica su culpabilidad, aunque la sugiera, y le permite desembarazarse del juicio sin dar explicaciones adicionales. Los abogados de los denunciantes suelen cobrar en torno a un tercio de la cantidad final, indicó Galluzzo.
Sinclair, separada de DSK desde mediados de año, asumió en 2011 el pago de la fianza de US$ 1 millón y el depósito de un aval por US$ 5 millones más, que permitieron a su marido abandonar la prisión de Rikers Island el 19/05/2011. Asimismo, ella se hizo cargo del alquiler de la mansión –unos 38.000 euros mensuales- en el barrio de Tribeca de Manhattan, donde DSK pasó su arresto domiciliario. Según Le Monde, ella también pagó los costosos gastos de comunicación y abogados generados por el escándalo.
La caída en desgracia de DSK, que fue detenido en el avión que le iba a a llevar desde Nueva York a París, desencadenó hace año y medio una crisis en el Fondo Monetario Internacional de Washington y en la política francesa.
Aunque el fiscal de Nueva York decidió, en agosto de 2011, no imputar penalmente al economista por las “contradicciones sobre su pasado” en las que había incurrido Diallo durante sus declaraciones judiciales, el proceso civil siguió adelante. La mucama exigió una reparación a Strauss-Kahn por “ataque violento y sádico, comportamiento humillante y degradante, y atentado a su dignidad de mujer”.
Tras evitar un nuevo proceso, a Strauss-Kahn solo le queda esperar la decisión de los jueces de apelación que analizan el recurso de sus abogados a la imputación por “proxenetismo agravado en banda organizada” dentro del caso Carlton. Los magistrados, que analizan si DSK utilizó a sabiendas los servicios de prostitutas llegadas desde Bélgica en diversas orgías celebradas en el hotel Carlton de Lille (norte de Francia) y otros lugares, anunciarán su veredicto el 19/12.
La camarera inmigrante, viuda y madre de un adolescente, continúa trabajando en el Sofitel, aunque goza de licencia por enfermedad desde aquel hecho.
Diallo acusó a DSK de haberla obligado a practicarle sexo oral en su suite del Sofitel cuando ella entró a limpiar el 14/05/2011. DSK reconoció una breve relación sexual "inapropiada" con la joven a la que no conocía, pero dijo que no se había producido ni violencia ni coacción.
Tras cerrarse el procedimiento penal, Strauss-Kahn pudo regresar a Francia, donde fue involucrado en el conocido como 'caso Carlton', en el que le acusaron de proxenetismo y pertenencia a banda organizada. Sus abogados han pedido la nulidad de las actuaciones y el tribunal debe pronunciarse el 19/12.







