Suicidios por desalojos: ¿Qué pasa en España?
El acoso bancario para cobrar hipotecas y los sucesivos desalojos han causado una oleada de suicidios en España. En la península hay movimientos que se oponen a los desalojos en tanto el gobierno convoca a reuniones de urgencia para tratar un tema que sólo puede ser resuelto de una manera abiertamente contraria a sus políticas de protección a los bancos.
09 de noviembre de 2012 - 14:35
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - En España el número de suicidios se ha incrementado ante el acoso bancario y las amenazas de desalojos. Hace dos semanas un hombre se quitó la vida en Granada (sur) y otro ciudadano intentó hacer lo mismo al lanzarse desde un segundo piso en Valencia (este).
El Consejo General del Poder Judicial precisó en un informe que desde el inicio de la crisis económica se han efectuado 350 mil ejecuciones hipotecarias en España y las estadísticas indican que un 34 por ciento de los suicidios que se producen son por los desahucios.
José Miguel Domingo se quitó la vida este jueves horas antes que las autoridades embargaran su vivienda por una orden judicial. El comerciante de 53 años tenía que pagar un préstamo de US$ 310 mil concedidos en 2007.
Uno de los vecinos del fallecido comentó ante la prensa que Domingo se quejaba siempre que no vendía, “pero desde agosto para acá estaba como deprimido, más triste y se quejaba más de las ventas. No era el mismo”.
Este viernes otro hombre intento suicidarse al lanzarse por la ventana de su domicilio. Según precisó un amigo de la víctima, llevaba mucho tiempo sin empleo y su esposa estaba “medicada por la depresión que padece”. El hombre fue trasladado a un centro de salud local, donde quedó ingresado en estado delicado.
El Grupo Stop Desahucios expresó que los suicidios son asesinatos de los que “son responsables todas las entidades e instituciones que los han provocado. Este 'terrorismo de Estado' está siendo protagonizado por las autoridades judiciales, por los banqueros, por los políticos y las administraciones públicas”.
“¿Cuántos muertos, esta vez no en fosas comunes sino en sus propias viviendas, necesita este Estado criminal para impedir los desahucios?”, añadió el movimiento.
Convocadas por Stop Desahucios más de cien personas se concentraron ante la sede de la Subdelegación del Gobierno de Granada para exigir medidas que eviten los desalojos y que se tomen medidas legales que eviten el “drama social”.
Los manifestantes emitieron consignas como "esto es lo que pasa, si nos quitan la casa" o "Con tanta corrupción, los banqueros a prisión" y han reivindicado un trato más humano a las personas que se enfrentan a la pérdida de sus viviendas por no poder afrontar los pagos hipotecarios.
Reacción del gobierno
El Gobierno ha convocado una reunión urgente en la que participan representantes de los ministerios de Presidencia y Economía para ultimar de manera inmediata una propuesta de periodos de carencia para evitar los desalojos en el colectivo de familias más vulnerables, según han informado fuentes del Ejecutivo.
Esta misma mañana, tras conocer el suicidio de la mujer de Barakaldo, la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, han mantenido una conversación telefónica. Ambas se han mostrado "conmocionadas" por la tragedia.
En esa conversación, las dos partes han acordado acelerar al máximo las conversaciones entre el Ejecutivo y el primer partido de la oposición para buscar una fórmula legal que solucione en parte el drama de miles de familias. También se han puesto en contacto el subsecretario de Economía, Miguel Temboury, y la secretaria socialista de Economía, Inmaculada Rodríguez-Piñero, para hablar de las "medidas urgentes" que se podrían poner ya en marcha.
El lunes se celebrará la primera reunión entre los grupos de trabajo designados por Moncloa y el PSOE. En ella, el Ejecutivo presentará oficialmente su propuesta de establecer periodos de carencia. El encuentro será "discreto" y "de carácter técnico", según fuentes del PSOE y del Gobierno, pero en él se intentará avanzar lo más rápido posible hacia una solución consensuada.







