PANORAMA

Empresarios españoles lavaban dinero con la mafia china

El empresario Gao Ping, supuesto líder de la trama china dedicada al blanqueo y evasión de capitales en España, tenía pensado regresar a China a finales de este año, lo que, junto a la cantidad de información que se había recabado en la 'operación Emperador, propició que se practicaran las detenciones esta semana.

 

El juez de la Audiencia Nacional española Fernando Andreu ordenó el ingreso en prisión incondicional de los 10 presuntos integrantes de la cúpula de la trama de blanqueo de capitales controlada por redes chinas, entre quienes se encuentra el presunto cabecilla, el empresario y marchante de arte Gao Ping.
 
El titular del Juzgado Central de Instrucción N° 4 le tomó declaración a 9 ciudadanos chinos y a 1 ciudadano español, el abogado José Luis Cuervo, detenido en su despacho de la calle Serrano de Madrid.
 
La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado prisión incondicional para todos ellos. El empresario y promotor de arte Gao Ping se ha negado a declarar y estuvo asistido por un intérprete en una comparecencia que se ha prolongado durante media hora.
 
El jefe de la trama tenía pensado dejar España a finales de año para viajar a China, según los investigadores, que no tienen constancia de que su esposa Lizhen Yang estuviera informada de los planes de su marido.
 
El juez ha enviado también a prisión a Lizhen Yang.
 
Según han informado fuentes fiscales, Lizhen Yang es una mujer poco accesible que jugaba un papel fundamental en la organización y tenía conocimiento de las 4 estructuras de la red criminal:
 
> el grupo violento, que ejecutaba la extorsión o las coacciones;
 
> la estructura económica, que englobaba a las empresas, tiendas de 'Todo a 100' y otros negocios de la organización;  
 
> la división financiera, que se ocupaba del lavado de dinero negro; y
 
> la división institucional, que trataba de acceder a altas capas sociales para utilizar esas relaciones en beneficio de sus intereses. 
 
En ella se encuadrarían los funcionarios públicos y los españoles implicados, que hacían favores al entramado.
 
Según las fuentes consultadas, la presencia de españoles y chinos con dominio del castellano facilitó una investigación compleja, de gran magnitud y centrada en personas orientales que se caracterizan por ser comunidades cerradas.
 
Se trataba de una red de personas "muy ordenadas" y se cuenta, por lo tanto, con numerosa documentación que arroja luz sobre las actividades presuntamente delictivas de los integrantes de la red desarticulada en la denominada 'operación Emperador'.
 
El estudio de dicha documentación sirve para sostener suficientemente la causa, han precisado dichas fuentes. Por el momento, ascienden a 62 los detenidos que han ingresado en prisión, aunque la mayoría lo han hecho bajo fianzas, que van desde los 6.000 hasta los 100.000 euros.
 
El próximo lunes se proseguirá con las declaraciones, que presuntamente se prolongarán toda la semana, hasta alcanzar el total de 87 arrestados por el momento.
 
Los empresarios
 
Al menos 200 empresarios españoles han utilizado o utilizaban en la actualidad los servicios de la red encabezada por el chino Gao Ping, para blanquear el dinero que tienen oculto en paraísos fiscales o en países con una legislación laxa, según fuentes de la investigación. 
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La relación entre los españoles y la organización asiática era favorable para ambas partes: los empresarios obtenían dinero en efectivo de forma rápida y fuera de control, mientras que la familia de Gao Ping recibía a la vez en China una suma similar procedente de las cuentas que los empresarios tienen fuera de España
 
Las investigaciones realizadas durante los dos últimos años por el Grupo III de Delincuencia Internacional de la Udyco (Unidad central contra la Delincuencia y el Crimen Organizado) han revelado que una de las formas de blanquear dinero fue a través de empresarios españoles que poseen grandes sumas depositadas en Suiza, Liechtenstein, Panamá, Argentina, Andorra y paraísos fiscales. Estas personas, que evadieron verdaderas fortunas en época de bonanza, necesitan ahora traer de regreso a España parte de esos capitales para pagar a sus proveedores o para ampliar sus negocios.
 
Tales empresarios necesitan recuperar parte del dinero que tienen en el extranjero, pero quieren hacerlo sin que estas transacciones sean controladas por los servicios estatales de prevención del blanqueo de capitales y, por tanto, sin que la Agencia Tributaria descubra su patrimonio. La única forma de conseguirlo es usando vías clandestinas. Y ahí entraba en juego la organización del emperador Gao Ping.
 
Muchos de estos empresarios enlazaron con la organización china a través de Rafael Pallardó Calatrava, un comerciante barcelonés que años atrás entró en contacto con la organización de Gao Ping por ser importador de bolsos, calzado, peletería, carteras, cinturones y otros artículos. Otras veces, los empresarios accedieron a los servicios del entramado asiático mediante una mujer conectada a Pallardó —la israelí Malka Mamman Levy— o bien de otros intermediarios.
 
¿Cómo era el intercambio de favores entre los ricos españoles y la red china? Aparentemente muy fácil: si un empresario necesitaba medio millón de euros en metálico, los chinos se lo entregaban sin problema en el mismo momento en que recibieran un simple pantallazo desde un banco de un paraíso fiscal confirmándoles que desde la cuenta de ese empresario había sido enviada una cantidad similar hasta una cuenta en China controlada por la familia de Gao Ping. Y así, todos contentos: el español, podía disponer de su dinero sin haber haber pasado ningún control fiscal, mientras que la red asiática tenía más capital para seguir comprando material para alimentar la cadena de producción de sus fábricas textiles, de plástico y calzados. Además, los chinos conseguían un beneficio de entre un 3% y un 5% de cada partida blanqueada a los españoles.
 
Según fuentes de la investigación, la red liderada por El Emperador tenía tantos acaudalados deseosos de que les blanqueara su dinero, que los gestores del imperio rechazaban clientes alegando que no disponían en ese momento de dinero en efectivo. En muchos casos, eso no era cierto, ya que las pesquisas policiales han constatado que en la sede central del polígono Cobo Calleja de Fuenlabrada (Madrid) había todos los días entre tres y cinco millones de euros. Un billete junto a otro billete, en fajos atados con una goma elástica.
 
La Brigada de Crimen Organizado también ha constatado otra modalidad de negocio de la red china consistente en proporcionar a empresarios españoles los cauces para evadir su dinero fuera de España. Estos empresarios, cuyos negocios suelen generar grandes sumas de dinero en metálico, entregaban ese capital a los intermediarios de la red asiática y esta se encargaba de reintegrar dichas sumas desde cuentas opacas de Suiza, Panamá y Hong Kong. La red, naturalmente, no hacía el trabajo gratis, sino que cobraba una suculenta comisión.
 
Entre enero y mayo pasado, el Gobierno estima que hubo una evasión de capitales total en España de 163.000 millones de euros.
 
Portugal
 
Ante la intención del grupo organizado de extender sus actividades a Portugal y, sobre todo, ante el calibre y magnitud que iban teniendo las investigaciones, la Policía decidió actuar y desarticular la banda.
 
Más de 300 agentes participaron en el operativo, en el que se han emitido más de 100 órdenes de detención --de momento hay 87 arrestados-, se ha efectuado otro centenar de registros y han sido intervenidos 60 teléfonos.
 
Los miembros de la red cambiaban poco de móvil y utilizaban compañías chinas en sus conversaciones, cuyas grabaciones son de gran enjundia y utilidad para las pesquisas, según las mismas fuentes.
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La Fiscalía Anticorrupción destaca que han cumplido los dos grandes objetivos que se proponían. Por una parte, luchar contra el lavado de dinero negro y recuperar gran parte de sus capitales.
 
Por otra, lanzar un mensaje importante a la comunidad china basado en que si son víctimas de amenazas, coacciones o extorsiones, el Estado actuará contra sus responsables.
 
Anticorrupción mantiene el criterio de limitar la solicitud de prisión provisional a los casos imprescindibles, aunque pedirán alargar esta medida en los supuestos que sean necesarios de acuerdo a las investigaciones.