CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Daniel Scioli sigue en las noticias. Impresionante lo del gobernador bonaerense: con su silencio le basta para mantener las especulaciones y las expectativas. Felicitaciones.
ARCHIVO >
Scioli, la piedra en el zapato de Cristina
Daniel Scioli ya es un problemón para el Frente para la Victoria porque permanece agazapado -al menos es lo que creen los cristinistas- esperando que Cristina Fernández decline en las encuestas, lo que le permite a los Barones del Conurbano mantener sus evasivas en diversas cuestiones que le importan a la Quinta de Olivos.
16 de enero de 2011 - 21:56
"(...) desde el núcleo duro del kirchnerismo salieron a poner blanco sobre negro un dato capital: para ese sector Cristina será la candidata a Presidente y Daniel Scioli el postulante a la gobernación bonaerense.
La definición pública apuntó a disipar sospechas cruzadas.
En medio de versiones que dicen que Scioli es visualizado como "el mejor candidato" presidencial en sectores del PJ oficialista y aún en ámbitos opositores, al ultrakirchnerismo había comenzado a inquietarlo que el Gobernador evitara sistemáticamente sostener en público que "la candidata es Cristina".
Ese sector lanzó a pocos días de la muerte de Néstor Kirchner una estrategia que pasa por irrupciones periódicas de referentes del PJ proclamando la reelección de la Presidenta. Pero el año electoral comenzó y el pronunciamiento de Scioli se demoraba.
Por su lado, aunque escapara a esa definición, Scioli venía dando señales desde hacía tiempo de que su objetivo era buscar la reelección, mientras sus voceros lo planteaban explícitamente. Pero desde Olivos el silencio sobre la candidatura mayor de la Provincia era absoluto.
Un silencio que inquietaba en la Gobernación, en la medida que alimentaba expectativas secretas de algunos dirigentes del PJ bonaerense y aún especulaciones sobre la posibilidad de que un extrapartidario -Martín Sabbatella, concretamente- compitiera por la Gobernación enganchado a una eventual boleta de Cristina a la Presidencia; y, en definitiva, dificultaba el alineamiento de los intendentes y referentes del peronismo provincial detrás de una nueva postulación de Scioli.
(...) Las señales, con todo, han tenido un efecto relativo. Tanto en el PJ bonaerense como en sectores de la oposición siguen sin "comprar" que las reelecciones de la Presidenta y el Gobernador sean temas cerrados, no sujetos a revisión. Creen que será lo que digan las encuestas dentro de dos o tres meses el factor que definirá las candidaturas mayores del oficialismo. Y en el peronismo, ya se sabe, si no se cierra "arriba", es muy difícil cerrar "abajo". (...)".
"(...) El experimento replica la gestión bonaerense de Carlos Arslanian, principal inspirador de la ministra. Arslanián también puso su sello en el desembarco de miles de gendarmes en el conurbano, operación que expresa el disgusto del kirchnerismo con la contrarreforma policial que llevó adelante Scioli. Ahora ese sector tiene en la mira a Ricardo Casal, el ministro de Seguridad. Pero Scioli se resiste a entregarlo.
Parece un duelo técnico, pero en él está cifrada la disputa del peronismo por la candidatura presidencial. El apoyo de Scioli a la reelección de la Presidenta es engañoso. Con ese pronunciamiento, el gobernador pretendió evitar que quienes lo visitan en Mar del Plata sean luego sometidos a maltratos en Olivos.
También el criterio que eligió para subordinarse tiene un efecto suspensivo: "Ella cuenta con el consenso", dijo Scioli. ¿Y si un día no contara con él?
Scioli cree que la inseguridad puede hundir a la Presidenta en las encuestas. Cree, por lo tanto, que es el único factor capaz de transformarlo a él en candidato del PJ. Por ahora, es escéptico sobre ese desenlace y se resigna a repetir en la provincia.
Hay algo de superficial en esta comprensión de la política. Scioli todavía no se ha preguntado, por ejemplo, si el contrato que firmó hace ocho años con los Kirchner, le permitirá ya no ser presidente, sino sobrevivir como gobernador por un mandato más.
Teme por la inseguridad, pero no se pregunta por cuánto tiempo podrá enfrentarla con un gobierno intervenido. Scioli aspira a condicionar la selección del candidato a vicepresidente para que el kirchnerismo no promueva a alguien capaz de hacerle sombra.
Pero no contempla negociar con la Presidenta un pacto de poder que incluya la política fiscal y de seguridad. Debería pensar bien: es posible que si se allana a Cristina Kirchner sin antes recuperar la autonomía de su cargo, no esté sólo postergando cuatro años más la Presidencia. Tal vez Scioli esté entregando toda su carrera."







