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Los gobernadores que confiaron en el poder de las mujeres (antes que K)

Antes que K, varios gobernadores confiaron en el 'sexo débil'. Una recorrida por los gabinetes provinciales permite comprobar este protagonismo político.

El gobernador de Santa Fe, Jorge Obeid, desde su llegada al gobierno incorporó al menos seis féminas a su equipo de trabajo en áreas críticas: Adriana Cantero, en Educación; Nora Rita Vallejos, en el Tribunal de Cuentas; y Silvia Simoncini, en Salud. Sin contar a su compañera de fórmula María Eugenia Bielsa. Obeid fue pionero, además, en poner al frente de la Policía provincial a Leyla María Perazzo, completando el cuadro con la fiscal de Estado, Irmgard Elena Lepenies. Pero antes que Miceli otras mujeres ya habían tomado las riendas de la economía y las finanzas provinciales. La primera fue (sigue en el cargo) Beatriz Lotto de Vecchietti, en Formosa, seguida por la mendocina Laura Montero, que entre otras cosas renegoció con éxito el Bono Aconcagua. Ambas funcionarias han logrado desde su llegada a esas dependencias equilibrar las cuentas mejor que nadie. "Creo que las economías manejadas por las mujeres van a llegar a buen puerto, ya que existe la garantía de que la mujer como ama de casa, como madre y fuera de todo lo que sea económico está mirando todos los detalles", dijo Lotto de Vechetti. "El gobernador (Gildo) Insfrán fue el primero que se animó a poner a una mujer a cargo del Ministerio de Economía de una provincia, lo que significa para mí un gran orgullo, ya que ser ministra y manejar las finanzas de todos los formoseños es un desafío al mundo machista", subrayó la formoseña. La ministra mendocina, ingeniera agrónoma, madre de tres hijas, asumió el cargo hace dos años con la gobernación de Julio Cobos, proviene del sector empresarial del sur provincial y no había ejercido antes cargos políticos. Otro que confió en la mirada femenina fue el misionero Carlos Rovira, que otorgó a ese sexo al menos cinco subsecretarías, aunque ningún ministerio. Sin embargo, en tierras coloradas las mujeres quedaron relegadas paradójicamente de la titularidad de la Secretaría de la Mujer, un cargo que hoy ocupa Ricardo Escobar como ministro secretario, mientras que recién la subsecretaría queda en manos de María Gloria Delgado. Pero Rovira también fue conciliador en la actual renovación del gabinete y colocó a Claudia Noemí Gauto al frente del Ministerio de Gobierno, quien se convertirá en la primera mujer en ocupar esa función ministerial. En Buenos Aires, Felipe Solá también llegó al gobierno acompañado por una mujer: Graciela Giannettasio, que ya había probado su capacidad en Educación. En este cargo, precisamente, Solá acaba de reemplazar a Mario Oporto por Adriana Puigrós. En cambio, en San Juan, José Luis Gioja parece no haberse contagiado de esta tendencia. De hecho, en su gabinete no hay ni una sola cara femenina. Finalmente el único ministerio que en la mayoría de las provincias está a cargo de una mujer es Educación, un área extremadamente sensible en estos tiempos y de histórica tradición femenina.