Tras elecciones legislativas de ayer (14/11), los sitios de noticias del mundo hicieron eco de la derrota del Frente de Todos y la pérdida del quorum en el Senado. Sin embargo, el foco estuvo puesto en qué pasará en este escenario post elecciones con un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La mayoría de la prensa internacional no dio muy buenos augurios para los días que vienen.
PRENSA INTERNACIONAL
Post elecciones: "Los ojos en CFK, Alberto es un pato cojo"
En un escenario post elecciones, los medios internacionales analizaron la situación argentina e hicieron foco en un acuerdo con el FMI.
Alberto Bernal, estratega Jefe de XP Investments en Miami, le dijo al sitio de noticias estadounidense Bloomberg que "si Argentina no alcanza un acuerdo con el FMI no es un país viable, y podría sufrir una depresión económica con niveles draconianos de represión financiera y pobreza muy alta".
Sin embargo, trae un faro de luz al final del túnel. A diferencia de aquellos analistas que creen que no será posible un acuerdo porque los políticos más radicales del kirchnerismo son "incapaces de entender que se necesita un acuerdo con el FMI para alcanzar algún tipo de equilibrio financiero", Bernal está "casi completamente convencido" de que sí lo habrá. El problema reside en si ese trato llegará antes del segundo trimestre de 2022, cuando vencen los pagos de la deuda, o si se logrará después.
Además, agregó que "Argentina podría crecer en 2022 si los términos de comercio globales continúan mejorando y el gobierno puede recuperar algo del control sobre el mercado de divisas".
Este lunes (15/11), los bonos argentinos subieron. Los 20.500 millones de dólares estadounidenses en bonos denominados en dólares con vencimiento en 2035 subieron 0,7 centavos a unos 31 centavos por dólar, su mayor ganancia desde las secuelas de las elecciones primarias celebradas el 12/9.
Luego de los resultados, el presidente Alberto Fernández se dirigió a la población a través de un video grabado en la residencia de Olivos en donde anunció que presentará un proyecto de ley al Congreso con un programa económico plurianual en la primera semana de diciembre y buscará el consenso de la oposición sobre esta "agenda compartida".
Ese proyecto de ley buscará incluir "cualquier mejor entendimiento que hayamos alcanzado" con el FMI, sostuvo.
Agustin Honig, director gerente de Adcap Securities en Buenos Aires, dijo a Bloomberg que "sin lugar a dudas, buscar el apoyo de la oposición para un plan económico plurianual con el FMI es una señal fuerte y en línea con lo que el mercado quiere escuchar".
Bloomberg agrega que a "los inversores probablemente alegrará la perspectiva de un papel más importante de la oposición para frenar el poder de la coalición".
"Es probable que el mercado adopte una visión netamente positiva de los resultados de las elecciones", escribió Alberto Ramos, economista de Goldman Sachs Group Inc., en una nota de investigación.
Sin embargo, con el gobierno de espaldas a la pared, señaló "está el riesgo de políticas más populistas a corto plazo".
En suma, Benjamín Gedan, director del Proyecto Argentina en el Wilson Center con sede en Washington, dijo al medio estadounidense que "si bien esa es una declaración alentadora (la de Fernández), quedan dudas sobre si la amplia coalición de izquierda podrá superar sus diferencias".
"Es inverosímil afirmar que un plan que podría cumplir con los estándares del FMI y satisfacer al directorio del FMI cuenta con el pleno apoyo de la coalición peronista", dijo Gedan, y agregó que la afirmación de Fernández de que cuenta con el apoyo de sus diversos elementos "me parece una ilusión".
Para Bloomberg, la mirada de los inversionistas, más que en el presidente, estará en CFK. Todos están pendientes qué cambios de política o de gabinete hará la vicepresidenta ya que es bastante impredecible.
Para el periódico británico Financial Times, el gobierno no tiene a dónde ir.
Jimena Blanco, directora para las Américas de Verisk Maplecroft, una consultora de riesgos, le dijo al medio británico que perder el quorum en el Senado complica la situación del gobierno y probablemente relegue a Fernández "al estatus de pato cojo" y lo deje en una "posición de debilidad sin precedentes".
Un pato cojo o pato rengo es la denominación que se le da a alguien en un cargo electivo a quien se aproxima la fecha en que debe dejarlo, especialmente alguien para quien ya se ha elegido su sucesor.
Danny Leipziger, profesor de negocios internacionales en la Universidad George Washington, dijo al Financial Times que "entrar en mora, como lo hizo Grecia brevemente, no es la respuesta. Tampoco lo es un programa falso que disimula las diferencias y sienta un precedente terrible".
Ante una posible "solución" sostuvo: "¿Qué sigue? Una opción, desagradable para muchos, sería dolarizar la economía. Pero no es el resultado más probable".
Para el sitio de noticias alemán DW, "el presidente no logra salir del laberinto en el que la vicepresidenta sigue queriendo mantener su poder y un presidente débil no podrá con los desafíos en las arenas movedizas de los próximos dos años".
Por su parte, El País de España dio una mirada más "alentadora" al oficialismo y destacó que su derrota fue mucho menor que en las PASO.
Y concluyó, "la Casa Rosada apostará ahora todas sus fichas a, al menos, un acuerdo con el FMI. Y no perderá la oportunidad de festejar, incluso en la derrota".














