Tras seis días de protestas de la policía de Misiones frente al Comando Radioeléctrico I de Posadas, la adhesión a la medida se extiende: están llegando más uniformados desde el interior a la capital.
EMPLEADOS PIDEN 100% DE SUBA
"Misiones ya no tiene miedo, no hay nada que perder: estamos bajo la línea de la pobreza"
La situación se tornó inmanejable porque la protesta crece. Desde Balcarce 50 sospechan de un “apriete” del gobernador de Misiones para conseguir fondos.
Agentes activos, retirados y familiares sostienen que con ingresos de 450 mil pesos no pueden cubrir las necesidades básicas de una provincia que es casi tan cara como las patagónicas.
Las fuerzas nacionales han pasado a cuidar también los bancos, la casa de gobierno y las principales instituciones locales.
Mientras tanto, los docentes también se han unido a los masivos reclamos.
Existen ya distintos acampes en la principal ciudad de la “tierra colorada”.
Los maestros practican cortes de hasta diez horas diarias sobre la autovía de la ruta nacional 12.
Están montando en pleno centro posadeño un campamento similar al que llevan adelante desde el viernes 17/5 los agentes activos y retirados de las fuerzas del orden.
En cada uno de los acampes, los servidores públicos preparan las comidas diarias: guiso de pollo con arroz, la ración más barata que se puede elaborar.
Gracias a redes sociales como WhatsApp, Facebook, Twitter e Instagram, los empleados públicos de distintas reparticiones se ponen de acuerdo y se concentran en puntos estratégicos.
El gobierno provincial evalúa dejar de realizar obras "para poder cumplir en tiempo y forma con los salarios".
Se van a suspender los trabajos de asfaltos, empedrados y cordón cunetas. Se va a detener la construcción de dos hospitales, se va a dejar de potabilizar en una localidad el agua, entre otras medidas de “austeridad”.
Patricia Bullrich le echa la culpa a la provincia
La relación de Balcarce 50 con el gobernador Hugo Passlacqua, en algún momento aliado de la gestión de Javier Milei, ingresó en una zona de turbulencias.
Algunos funcionarios federales sospechan que el gobierno provincial aprovecha el colapso para demandar fondos discrecionales que han sido “pisados” desde Buenos Aires.
La ministra de Seguridad lanzó el 21/5 fuertes críticas al gobierno de Misiones al considerar que “es una provincia que ha puesto impuestos muy altos, aduanas internas y todo ese dinero no se ve en los salarios públicos. De todas formas, en los sitios donde la Policía ya no está, vamos a estar nosotros. Vamos a acompañarlos, no vamos a dejar al pueblo sin seguridad”.
“Si existieran desbordes, voy a viajar personalmente para ocuparme de lo que suceda” prometió Bullrich.
Por su parte, los funcionarios locales le tiran la pelota a la Casa Rosada ya que la caída de la obra pública a nivel nacional hizo que se detuviera la industria maderera misionera, la principal proveedora en Argentina.
Además, nuestro país se ha puesto caro en dólares al punto que la canasta básica cuesta en Paraguay la mitad de lo que vale en la orilla nacional.
Como contrapartida, el salario mínimo de los guaraníes duplica en dólares al de los trabajadores vernáculos.
Sin embargo, la Casa Rosada apenas les está girando poco más del 30% de los impuestos recaudados ya que solamente les entrega al interior las partidas mínimas que exige la Ley de Coparticipación (hace 30 años que la Convención Constituyente pidió una nueva norma que redefina la relación nación-provincias pero esta nunca se sanciona).
Resumiendo: casi todos los estados sub nacionales están "al salto por un bizcocho" y eso podría derivar en una multiplicación de las protestas como forma de forzar el "diálogo" con un gobierno federal que está ocupado en discusiones internacionales y shows en el Luna Park.













