Argentina

COVID-19

Con pesar e incertidumbre por el futuro, Santa Fe despide a Lifschitz

El exgobernador falleció anoche, tras luchar contra complicaciones en su salud derivadas de un cuadro de coronavirus. Su pérdida genera desconcierto y dudas en el Partido Socialista, donde Miguel Lifschitz era el mayor referente; y en la provincia, ya que era una figura destacada y de gran peso, además de ser el presidente de la Cámara de Diputados.

El exgobernador (2015-2019), dos veces intendente de Rosario (2003-2007 y 2007-2011), y actual presidente de la Cámara de Diputados de 65 años falleció en el Sanatorio Parque, donde estaba internado desde el 19 de abril por complicaciones en su cuadro de coronavirus.

Si bien la causa del deceso aún no está confirmada, el secretario de Salud municipal Leonardo Caruana explicó a la prensa local: “Después de tantos días de terapia es difícil establecer una causa. Sufrió fallas multiorgánicas, complicaciones hepáticas y renales”.

Además, precisó que Lifschitz padeció “enfermedades posteriores al avance de la enfermedad primaria y en medio de tantas complicaciones es difícil determinar una causa. Tuvo múltiples complicaciones y no pudo seguir peleándola”.

El ex senador, ministro de Salud y secretario de la misma cartera a nivel municipal, Miguel Ángel Cappiello, también se refirió a las causas que produjeron la muerte: “Sufrió una falla multiorgánica, no funcionaban ya sus riñones, los pulmones habían mejorado pero su corazón no podía regular la presión y necesitaba medicación. Por tantos días intubado debieron practicarle una traqueotomía. Había contraído una infección más allá del covid, pero el informe de hoy de terapia intensiva sostenía que no podía regular la presión, estaba dializado. Fue una multiplicidad de circunstancias las que terminaron con la vida de Miguel”.

La carrera política de Miguel Lifschitz -ingeniero civil de profesión- comenzó en 1990, cuando fue nombrado como director del Servicio Público de la Vivienda por el intendente de aquel entonces, Hector Cavallero. Años después, acompañó a Hermes Binner -el primer gobernador socialista de Santa Fe- y trabajó con él por mucho tiempo. En 2003 fue elegido intendente de la ciudad de Rosario por primera vez para el período 2003-2007, y renovó su mandato hasta el 2011.

Entre 2011 y 2015 se desempeñó como senador provincial por el departamento Rosario, y luego de eso, sucedió en el cargo de gobernador al también socialista Antonio Bonfatti, hasta el 2019, cuando ganó las elecciones el peronismo de la mano de Omar Perotti. 

Lifschitz es definido como un hombre práctico, de pocas palabras y hasta un poco parco, pero con ganas de conciliar y de evitar confrontaciones innecesarias. Sus dos intendencias en Rosario lo catapultaron hacia la gobernación de la provincia, donde tuvo que enfrentar las quejas y la disconformidad constante de los habitantes, cansados de la inseguridad que aún hoy se sigue viviendo.

Esta problemática le costó al socialismo el mando de Santa Fe, que lo tuvieron que dejar en manos del peronismo luego de 12 años ininterrumpidos. Sin embargo, desde que asumió Omar Perotti, Miguel Lifschitz se posicionó como el mayor referente de la oposición, y planeaba la vuelta al poder en 2023.

Para ello, y para conformar un "frente de frentes" a nivel nacional, Lifschitz estaba comenzando a dialogar con dirigentes políticos opositores, pero fuera de la línea de Juntos por el Cambio, con quienes había descartado una alianza hacía tiempo. 

Roberto Lavagna develó hoy: "Estábamos trabajando en silencio últimamente con Miguel para formar algo similar a lo que habíamos hecho en las elecciones anteriores. La situación argentina es muy complicada más allá de la pandemia, ninguno de los dos extremos nos da la solución”. 

“Estuvimos el 11 de marzo en una reunión en mi oficina con algún otro dirigente, ratificamos que más allá de las dificultades en el plano electoral, manteníamos la idea de seguir buscando ser un puente de unión, de acercamiento, donde las diferencias sean irreconciliables como parecen ser ahora”.

“Es un día triste. Era una gran persona en la vida y un gran dirigente, lo saben ustedes mejor que nadie por su paso en la función pública”, manifestó. "Teníamos coincidencias, pero no sólo desde el discurso, sino desde el lugar desde el que a cada uno le había tocado actuar", concluyó Lavagna en diálogo con Radio 2 de Rosario. 

Cierto es que su pérdida deja un enorme vacío en el Partido Socialista, donde Lifschitz era la figura clave. Luego de algunas internas, había logrado posicionarse como la cabeza y el alma del Partido, dejando a un paso atrás a Antonio Bonfatti, quien esta mañana declaró que tendrán que surgir "nuevos liderazgos. Ahora los jóvenes tienen que tomar la posta".

"Es una pérdida enorme desde lo humano y lo político. Estamos despidiendo a un conocedor, un incansable luchador que la peleó hasta último momento. Ahora nos queda despedirlo", sintetizó Bonfatti, compañero -y rival dentro del mismo espacio político- de Miguel Lifschitz.

El fallecimiento del exgobernador además pone el aprietos a la Cámara de Diputados de la provincia, cuerpo que él presidía. Ahora los legisladores están obligados a elegir un nuevo presidente entre los 28 diputados que conforman la mayoría: 14 socialistas, 11 radicales y uno por PDP, CREO y Gen. Se estima que esta tarde comiencen las conversaciones para definir los pasos a seguir, pero trascendió que Pablo Farías sería el nombre que impulsaría la bancada socialista para ocupar el cargo que le pertenecía a Lifschitz.

No es momento para especulaciones políticas, pero una vez que pase el enorme dolor, la tristeza y el desconcierto por su muerte, la oposición deberá rearmarse y buscar referentes de la talla de Lifschitz. Una tarea bastante complicada en tiempos donde los líderes natos escasean. 

Mientras tanto, miles de militantes, dirigentes, funcionarios y simpatizantes del exgobernador decidieron acercarse para rendir homenaje a la Biblioteca Argentina, lugar elegido para recibir las "muestras de afecto", ya que no se realizará velorio por el contexto sanitario que atraviesa el país.

En medio de lágrimas, conmoción, aplausos de agradecimientos y silencios de respeto, Rosario y Santa Fe despiden a un referente político y sobre todo, a un hombre muy querido.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario