Blumberg: La curiosa vida del Oso Peralta en San Luis

Días atrás Adolfo Rodríguez Saá denunció que en su provincia había una "campaña" en contra de su hermano Alberto y que la misma había sido organizada y contaba con los fondos de la Side. Ahora aparece la Side en escena pero para detener a una banda que llegó a estudiar el secuestro de uno de los Rodríguez Saá, según fuentes policiales.

El actual diputado nacional y ex presidente, Adolfo Rodríguez Saá, denunció, hace un par de semanas, que los incidentes provocados en las últimas protestas contra el gobierno de San Luis (que lidera su hermano, el Alberto) eran parte de una "campaña organizada" que cuenta con fondos de los Servicios de Inteligencia del Estado (Side).

Adolfo Rodríguez Saá apuntó a la Secretaría de Inteligencia de Estado, que dirige el ex gobernador de Santa Cruz, Héctor Icazuriaga. Este es el segundo caso, luego de Santiago del Estero, donde una provincia liderada por el Partido Justicialista denuncia un complot en su contra que ha /habría sido perpetuado por el gobierno nacional que encabeza Néstor Kirchner.

El jefe de la Policía de Córdoba, comisario Jorge Rodríguez, reveló hoy que parte de la banda que participó en el crimen estaba planificando otro secuestro en San Luis "Estaban haciendo un trabajo previo y esperando que esta persona arribara a esa provincia. El hecho estaba previsto para este fin de semana", declaró.

O la víctima iba a ser un Rodríguez Saá o un empresario supermercadista. ¿Hay alguna vinculación entre la denuncia de Rodríguez Saá y lo ocurrido, o solamente una coincidencia?

Más interesante es la crónica de todo el acontecimiento que publicó El Diario de la República, de los Rodríguez Saá:

La mañana del Domingo de Pascuas en la zona donde vivían los tres detenidos por el asesinato y secuestro de Axel Blumberg se mueve al ritmo de un parripollo ubicado en la esquina de Los Inmigrantes y Martín Güemes. Ese negocio reunirá en sus clientes los comentarios obligatorios del tema del día.

Y a ese comercio llegaron el sábado a la tarde dos de los tres apresados, quizá en su último momento de dispersión antes de las detenciones. "Compraron una gaseosa que abrieron en la puerta y de la que tomaron un poco. Después la cerraron y me pidieron que se las guarde hasta más tarde. Al rato vinieron y siguieron tomando, tranquilos", dijo uno de los empleados de la parrilla.

Mientras estaban en la puerta del local, una chica se acercó y les pidió dos pesos para gastar en un ciber que está por allí cerca. Los muchachos accedieron.

Los vecinos que los conocieron diferencian claramente el comportamiento de los integrantes de la gavilla más buscada del país. Dicen que Martín "El Oso" Peralta y José "El Negro" Díaz eran personas amables, cariñosas con sus hijos y dispuestos con sus vecinos. En cambio, Sergio Damián Miño, Mauro Maidana y Carlos Raúl Díaz estaban más dedicados a la noche, al descontrol y al consumo de marihuana.

La detención de "El Oso", de 23 años, la semana pasada en Córdoba cambió el modo de vida en la casa «chorizo» de Los Inmigrantes 1694. Los festejos opíparos con asados y cervezas dieron paso a cenas más medidas y reuniones más silenciosas.

Las dos habitaciones que están al fondo de la pensión eran ocupadas por los ayer detenidos. Son piezas pequeñas, con lugar apenas para una cucheta y una mesa en una de ellas; y una cama matrimonial y un placard lleno de revistas Playboy en la habitación que ocupó "El Oso".

En el patio de la casa, muchas veces ocupando el lugar que pertenece a los habitantes de los dos departamentos de adelante, la banda amontonaba como podía los vehículos en los que se movilizaba: un impecable Chrysler Neon azul oscuro con vidrios polarizados, una Re-nault Express blanca, también polarizada y con caño de escape cromado y una scooter de 100 centímetros cúbicos.

La misma pasión que Peralta tiene por los autos la tiene por Boca Juniors. Varias fotos con los colores xeneizes lo delatan en uno de sus gustos. Los otros están demostrados en varios almanaques donde mujeres con poca ropa posan al lado de lujosos autos descapotables.

Es más, una mujer que conversó con Peralta en varias ocasiones aseguró que el hombre salía a vender potencias de autos por los negocios del rubro en San Luis. Otras de las ocupaciones que en el vecindario le conocieron al secuestrador de Blumberg era la de repartidor de comestibles, un negocio que emprendía a bordo de la Renault Express.

Como "El Oso" se cuidó de dar su nombre, todos en el barrio lo llaman "El Gordito". Razón no les falta.

La voluminosa humanidad del detenido lo vuelve inconfundible entre el vecindario. "Andaba en el Neon para todas partes, y nunca entraba por Los Inmigrantes, siempre pasaba de largo por el frente de la casa, daba la vuelta en Aristóbulo del Valle hasta la avenida Italia y doblaba en contramano por Güemes. No sé porqué hacia ese camino", relató un vecino de la esquina.

Cuando la Policía cordobesa apresó días atrás a Peralta cerca de La Falda, la esposa embarazada desapareció de la pensión junto al hijo de tres años. Nadie sabe dónde está.

A diferencia de los otros detenidos, "El Oso" tiene familiares en San Luis. Su madre es de la localidad de Beazley -informaron fuentes policiales-, pero de joven se fue a Buenos Aires. Y en el barrio Lucas Rodríguez, en el sur de la ciudad, vive una prima. Por eso se supone que la idea de refugiar a sus cómplices en la Provincia partió de él.

"El Negro" Díaz, por su parte, también recaló en San Luis tras el secuestro que movilizó al país, pero muy pocos lo recuerdan, a excepción de algunos vecinos muy cercanos.

# Revoltosos

Carlitos Díaz, Maidana y Miño tienen apenas 17 años. Detenidos "El Negro" y "El Oso" quedaron al mando de la economía de la casa. "Todos los días gastaban mucho dinero en comida, además ponían la música a todo volumen y fumaban marihuana", dijo una de las mujeres del vecindario.

La mujer no puede salir del asombro que le produce el hecho de convivir con las personas que habrían matado a un joven inocente. "Una vez iba tarde al trabajo y dejé mi bebé para que lo cuide una de las chicas que vivía en esa casa. Cuando me enteré que eran los asesinos de Axel, me quise morir", dijo la señora.

Díaz -hermano de "El Negro", sindicado como el autor material del homicidio- tiene una novia en San Luis, muy cerca del lugar donde fue detenido. A la chica, ayer domingo, nadie consiguió ubicarla.

Según la Policía, el trío de apresados en la noche del sábado llegó a la Provincia después del estallido del caso Blumberg. "Estuvieron en algunos hoteles de la ciudad hasta que consiguieron ese lugar para alquilar", refirió la fuente. A los muchachos el alquiler de las dos piezas les costaba 150 pesos.

Como no tenían equipo de música, los jóvenes escuchaban a Los Pibes Chorros y Yerba Brava en los equipos de audio de los automóviles. "Eran tan potentes que sonaban más fuerte que los equipos de música", dijeron.

Además de la pareja de Carlos Díaz (que lo visitaba con frecuencia), en la casa había otra mujer que el sábado a la noche logró evadir a la Policía. Poco le importó dejar un hijo de unos dos años que durante el procedimiento se la pasó llamando a su madre. La Policía lo trasladó a la Comisaría del Menor y de allí el fiscal Jorge Sica lo puso a disposición de la Jueza de Menores de San Luis.

"La chica tiene sarna y ejerce la prostitución, regenteada por `El Oso´", dijeron los vecinos, aunque una alta fuente policial negó terminantemente que Peralta sea cafishio o tenga relación con la trata de blancas.

# Sin asaltos

La Policía de San Luis determinó que ninguno de los detenidos el sábado registra antecedentes penales en la Provincia, como tampoco habrían cometido ilícitos Martín Peralta y José Díaz.

Además, no encontraron ningún indicio que les haga suponer que durante su estadía en la ciudad hayan cometido algún asalto para hacerse de dinero.

Saben los policías, que trabajaron en el caso, que los tres detenidos en el albergue pertenecen al ala menos activa de la banda que secuestró y asesinó a Axel Blumberg. "Habrían sido los encargados de vigilarlo durante su cautiverio", dijo un policía puntano.

En las celdas de la Comisaría 6ª, donde el trío pasó apenas unas horas, los detenidos estuvieron aplacados y tranquilos, "como asumiendo el delito que habían cometido", informó una fuente de la seccional.

# El procedimiento

En consigna durante todo el día, los policías de civil esperaron el mo-mento para actuar. Cuando uno de los habitantes de la casa de Los Inmigrantes 1694 salió acompañado por una mujer, se decidieron a actuar.

Le dieron la voz de alto, pero la dupla corrió hacia la avenida España, que está a dos cuadras de la casa. Allí los efectivos de Policía de Córdoba -que actuó en un principio sin avisar a la local- produjo unos seis disparos de advertencia que no fueron contestados por el delincuente. Estaba desarmado.

A unos 30 metros de la puerta de la casa, el joven fue reducido por los oficiales. La mujer siguió su camino hasta que se metió a una casa que de casualidad encontró abierta y cerró con pasador. Cuando la Policía pidió permiso para entrar le perdió el rastro.

Aparte de la dudas, la mujer dejó un niño abandonado y varias preguntas entre los oficiales. "La chica tenía plata, no sabemos cuánta pero suponemos que es mucha", dijeron en la Policía, abocada ayer a cumplir con la orden de detención que se expidió sobre ella.

Pocos minutos después, salieron de la casa los otros dos muchachos, quienes fueron apresados de inmediato por los cordobeses.

En la requisa del interior de la vivienda secuestraron dos pistolas 11,25, una con silenciador y cargador completo con balas de punta hueca. Además, se incautaron un equipo de DVD, dos televisores, varios estéreos, agendas y poco más de 50 pesos, una cifra mucho menor a lo que supuestamente manejaban los jóvenes.

Todos los electrodomésticos tenían sus respectivas facturas de compra y entre los papeles la Policía de Córdoba -hasta ese momento, la de San Luis no había intervenido- halló varios pasajes de colectivos que tenían origen en Buenos Aires.

A las 5:30, el jefe de la división Antisecuestros de la Policía de Córdoba se llevó a los detenidos en dos autos hasta la ciudad mediterránea. De allí volaron hasta Buenos Aires.

Después de las 11 de la mañana, el trío de secuestradores llegó al aeroparque Jorge Newbery.

Anoche frente al fiscal Jorge Sica, Carlos Díaz, uno de los tres detenidos el sábado en la pensión de Los Inmigrantes, admitió su participación en el hecho, y acusó a su hermano José "El Negro" Díaz, también detenido, de ser el autor del disparo que mató al estudiante de ingeniería.

Fuentes judiciales dijeron que el muchacho, de 17 años, declaró por un largo rato, antes de sus compañeros de causa.

Carlos Díaz ofreció una indagatoria en la cual dio un pormenorizado recuento de lo ocurrido durante los días de cautiverio de Axel Blumberg, el joven de 22 años asesinado el 23 de marzo pasado en un descampado de la localidad bonaerense de La Reja, en Moreno.

En esa declaración, el menor de los Díaz coincidió con lo relatado por otro de los apresados en el marco de esta causa, Martín "El Oso" Peralta, quien había adelantado que "El Negro" Díaz había sido el autor del disparo con el que se asesinó a Axel.

Los investigadores del secuestro y asesinato de Axel realizaron un allanamiento en el descampado en el que apareció el cuerpo del muchacho, en la localidad bonaerense de La Reja, en búsqueda del arma homicida, dijeron fuentes de la investigación. El procedimiento fue realizado por personal de la Delegación de Investigaciones (DDI) de San Isidro, aunque el resultado fue negativo.

Los allanamientos fueron ordenados por el fiscal del caso Jorge Sica tras escuchar la declaración indagatoria de Martín "El Oso" Peralta, uno de los detenidos por el caso.

Según Peralta, el arma habría sido tirada "en inmediaciones" al lugar donde abandonaron el cuerpo de Blumberg, aunque dijo "no recordar exactamente" qué arma de fuego fue la utilizada para matar al joven.

El detenido supuso que podía tratarse "de un revólver calibre 38 o de una pistola 9 milímetros, pero dijo no recordar exactamente qué arma utilizaron", relataron las fuentes. (...)