Tema Nº1: El Partido Popular español tiene un problema evidente por el caso de corrupción de varios de sus dirigentes. En plena negociación por recuperar acuerdos antiguos con el socialismo, el matutino El País, de Grupo Prisa, publicó el siguiente cuadro de situación que, sin embargo, no deja de tener sólidos argumentos que presenta a un PP muy complicado en sus ambiciones de poder:
"Si había un solo dato tranquilizador para el Partido Popular sobre el caso Gürtel era que parecía no tener consecuencias electorales. Hasta hoy. El sondeo flash de Metroscopia realizado el pasado jueves, sólo 48 horas después de la grave crisis de autoridad que desató la resistencia de Ricardo Costa a dimitir como secretario general del PP valenciano, refleja un deterioro de la confianza en Mariano Rajoy y una erosión de sus posibilidades electorales. El PP ha tardado cinco años en sacarle tres puntos de ventaja al PSOE en intención de voto. En las últimas dos semanas ha perdido más de uno.
A pesar de reiterados intentos del PP por minimizar el caso y que el PSOE apenas lo ha utilizado políticamente, el 78% de los españoles considera que el caso Gürtel, una trama de corrupción que se nutría de Administraciones gobernadas por el PP en el ámbito nacional, autonómico y local, es un asunto más que grave.
El PP sigue por delante en intención de voto, pero los acontecimientos del mes de octubre han invertido la tendencia. El PSOE ya no baja, sino que sube (del 38% al 39% de estimación de voto en las últimas dos semanas). El PP deja de subir. Su estimación de voto está estancada desde el mes de julio (registró un 41,8%) y empieza a bajar ligeramente (41,3% esta semana). Estos datos deben ser tenidos en cuenta como tendencia, ya que no hay ninguna convocatoria electoral y, por tanto, no hay movilización electoral.
El pasado 28 de septiembre, el juez Antonio Pedreira levantó el secreto de 17.000 folios del sumario del caso Gürtel que instruye en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Una semana después, la información estaba en todos los medios de comunicación. En estos 15 días los ciudadanos han podido conocer conversaciones bochornosas de la cúpula del PP valenciano con los empresarios corruptos, los detalles de más de 300 contratos de la Comunidad de Madrid con la trama, algunos de 2009, y la asombrosa cantidad de dinero que movían por medio mundo unos tipos que sólo eran supuestos timadores y comisionistas que se aprovecharon del PP.
Siete de cada diez votantes del PP aseguran en el sondeo que se trata de un asunto, como poco, grave, y el 72% cree que está afectando a las posibilidades de Rajoy de llegar a La Moncloa. Sólo un 21% de votantes populares le quita importancia al caso. Se ha invertido además la percepción general sobre los resultados electorales. Hace dos semanas el 54% pensaba que el PP ganaría las elecciones. Ahora es el 45%. El desánimo llega a los votantes del PP y un 20% de ellos dice que volverá a ganar el PSOE.
Quizá sean los acontecimientos de la Comunidad Valenciana los que han quebrado la confianza en el PP. Las estrechas relaciones entre la cúpula del PP valenciano y la trama se han hecho más obvias si cabe con la publicación de algunas conversaciones. Los hechos le han costado a Ricardo Costa su cargo como secretario regional del PP y como portavoz parlamentario. Sin embargo, su destitución no fue fácil. El martes, Costa desafió a Camps en televisión, éste engañó a Rajoy pactando una dimisión en falso. Finalmente, el miércoles, lo que debía ser un sacrificio personal de Costa para frenar el escándalo se convirtió en un violento golpe de autoridad desde Madrid que ha traumatizado al PP valenciano y ha debilitado la imagen pública de Francisco Camps. El sondeo fue realizado dos días después de estos hechos.
El sondeo refleja descontento con Camps y con Rajoy. Respecto al presidente valenciano, nada menos que un 42% de los votantes del PP pide elecciones anticipadas en la Comunidad Valenciana (también el 57% de los socialistas, que no ganan allí desde hace 13 años) y cuatro de cada diez opinan que el presidente Camps debería dimitir.
Lo que los ciudadanos parecen no perdonar a Camps es haber mentido. El presidente valenciano ha faltado a la verdad varias veces desde que se le relacionó con Álvaro Pérez, El Bigotes. La encuesta recuerda concretamente la ocasión en que dijo que él se pagaba sus trajes. Hasta el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, que archivó la causa por cohecho en relación a estos hechos, reconoció que los regalos sospechosos se produjeron.
La mitad (48%) de los votantes del PP no le cree ahora cuando dice que su Gobierno no favoreció a la trama corrupta (son más que el 44% que cree sus palabras). El porcentaje total de los que creen que mintió es del 68%.
En cuanto a Rajoy, el 62% de encuestados es crítico con la gestión del líder del PP. Cuatro de cada diez (38%) de sus propios votantes están insatisfechos con su actuación. El 50% del público del PP, además, cree que Rajoy no posee la autoridad suficiente para solucionar esta crisis. Ese porcentaje sube hasta el 63% en el total de encuestados. El desafío de Costa a su autoridad no es el primero que se encuentra Rajoy. Ya el alcalde de Boadilla, imputado por el caso, hizo caso omiso en febrero cuando Rajoy le ordenó que dimitiera.
El envés de Camps es Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad de Madrid, que ha afrontado el caso de manera opuesta. Aunque se ha demostrado que parte de su Gobierno hacía adjudicaciones a la trama, ha forzado destituciones y hasta la salida del Grupo Popular de la Asamblea de tres diputados autonómicos imputados.
Para la amplia mayoría de españoles en general (70%) y de votantes populares en particular (67%) Mariano Rajoy debería expulsar del partido al ex tesorero y senador del PP, Luis Bárcenas, tal y como ha hecho Esperanza Aguirre con aquellos diputados regionales implicados en la trama."
Aborto vs. Corrupción: Tenso debate por el poder en España
Acorralado por el impresionante caso de corrupción denominado 'Gûrtel', que trasciende al territorio de Valencia que administra el Partido Popular español, esta fuerza opositora al Partido Socialista Obrero Español intenta neutralizar su crisis lanzando una fenomenal ofensiva, con el apoyo de sus bases católicas, contra la muy polémica Ley de Aborto que impulsan los de José Luis Rodríguez Zapatero.
18 de octubre de 2009 - 10:02
Tema Nº2:
El Partido Popular, con una fuerte y militante base católica, apostólica y romana, intenta salir de su crisis promoviendo un amplio despliegue nacional por la retirada de la nueva Ley del Aborto. Así lo cuenta quien fue un tradicional (aunque volátil) vocero de esa fuerza política, El Mundo:
"El presidente del PP, Mariano Rajoy, anunció que esta semana pedirá en el Congreso de los Diputados mediante una enmienda que la Ley del Aborto sea "devuelta al Gobierno y no se tramite", ya que argumentó que "no hay necesidad" de ella, "como quedó claro en el día de ayer" con la manifestación llevada a cabo en Madrid.
En rueda de prensa celebrada en Grazalema (Cádiz), Rajoy afirmó que "la obligación de los gobernantes es la de escuchar a la gente" y en la manifestación de ayer en Madrid, que calificó de "éxito", quedó claro, a su juicio, que la nueva Ley "no es necesaria" y que "divide a la gente".
"Es una ley que divide a los españoles y Rodríguez Zapatero debería dejar actuar con la soberbia con la que lo ha hecho en los últimos tiempos, tanto en este tema como en la crisis económica; escuchar lo que dice la gente y retirar una ley que para lo único que sirve es para dividir al conjunto de los ciudadanos", sentenció Rajoy.
Bono pide consenso
Un día después de la multitudinaria manifestación en Madrid, también se pronunció sobre este asunto el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, quien confió en que la propuesta del Gobierno para la reforma de la Ley del Aborto consiga "el máximo consenso posible". El dirigente socialista dijo esto antes de asistir la misa de beatificación del cardenal Ciriaco María Sancha en la Catedral Primada de España, en Toledo.
"Yo quiero que haya un gran acuerdo", subrayó. "Lo mejor es que en el trámite de discusión de la ley se intente conseguir el máximo consenso posible", añadió Bono, quien rehusó valorar la concentración en Madrid argumentando que su deseo es no "interferir" en el futuro acuerdo de los partidos políticos en el Congreso.
Según Bono, ésta no es una cuestión de derechas o de izquierdas: "El aborto no es un asunto ideológico, es algo que afecta desde el punto de vista social traspasando las ideologías de los partidos". "Afecta más a la conciencia afecta más al modo de concebir la vida que a la ideología", subrayó el presidente del Congreso.
"Basta con ver las encuestas que se realizan para percatarse de que las opiniones no están en relación directa al voto de los ciudadanos sino que se puede estar en una posición ideológica de derechas o de izquierdas y sin embargo tener una idea sobre la interrupción del embarazo que nada tiene que ver con esos aspectos ideológicos", señaló.
También el presidente de UDC y portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados, Josep Antoni Duran Lleida, pidió al Gobierno que "escuche" las opiniones distintas a la suya en lo relativo a la Ley del Aborto.
"Es una manifestación de cientos de miles de personas que hay que respetar, y el Gobierno debe entender sus razones", afirmó Duran antes de asistir al Congreso Nacional de las juventudes de UDC -Unió de Joves (UJ)-, y declaró su desacuerdo con una ley "compleja, que afecta a muchos ámbitos, éticos y morales".
El líder de Unió consideró que el Ejecutivo debería "corregir" algunos aspectos en el trámite parlamentario, y se mostró contrario a que la interrupción voluntaria del embarazo se sitúe "por encima de cualquier otro derecho, en contra de la doctrina marcada por el Tribunal Constitucional"."
"El presidente del PP, Mariano Rajoy, anunció que esta semana pedirá en el Congreso de los Diputados mediante una enmienda que la Ley del Aborto sea "devuelta al Gobierno y no se tramite", ya que argumentó que "no hay necesidad" de ella, "como quedó claro en el día de ayer" con la manifestación llevada a cabo en Madrid.
En rueda de prensa celebrada en Grazalema (Cádiz), Rajoy afirmó que "la obligación de los gobernantes es la de escuchar a la gente" y en la manifestación de ayer en Madrid, que calificó de "éxito", quedó claro, a su juicio, que la nueva Ley "no es necesaria" y que "divide a la gente".
"Es una ley que divide a los españoles y Rodríguez Zapatero debería dejar actuar con la soberbia con la que lo ha hecho en los últimos tiempos, tanto en este tema como en la crisis económica; escuchar lo que dice la gente y retirar una ley que para lo único que sirve es para dividir al conjunto de los ciudadanos", sentenció Rajoy.
Bono pide consenso
Un día después de la multitudinaria manifestación en Madrid, también se pronunció sobre este asunto el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, quien confió en que la propuesta del Gobierno para la reforma de la Ley del Aborto consiga "el máximo consenso posible". El dirigente socialista dijo esto antes de asistir la misa de beatificación del cardenal Ciriaco María Sancha en la Catedral Primada de España, en Toledo.
"Yo quiero que haya un gran acuerdo", subrayó. "Lo mejor es que en el trámite de discusión de la ley se intente conseguir el máximo consenso posible", añadió Bono, quien rehusó valorar la concentración en Madrid argumentando que su deseo es no "interferir" en el futuro acuerdo de los partidos políticos en el Congreso.
Según Bono, ésta no es una cuestión de derechas o de izquierdas: "El aborto no es un asunto ideológico, es algo que afecta desde el punto de vista social traspasando las ideologías de los partidos". "Afecta más a la conciencia afecta más al modo de concebir la vida que a la ideología", subrayó el presidente del Congreso.
"Basta con ver las encuestas que se realizan para percatarse de que las opiniones no están en relación directa al voto de los ciudadanos sino que se puede estar en una posición ideológica de derechas o de izquierdas y sin embargo tener una idea sobre la interrupción del embarazo que nada tiene que ver con esos aspectos ideológicos", señaló.
También el presidente de UDC y portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados, Josep Antoni Duran Lleida, pidió al Gobierno que "escuche" las opiniones distintas a la suya en lo relativo a la Ley del Aborto.
"Es una manifestación de cientos de miles de personas que hay que respetar, y el Gobierno debe entender sus razones", afirmó Duran antes de asistir al Congreso Nacional de las juventudes de UDC -Unió de Joves (UJ)-, y declaró su desacuerdo con una ley "compleja, que afecta a muchos ámbitos, éticos y morales".
El líder de Unió consideró que el Ejecutivo debería "corregir" algunos aspectos en el trámite parlamentario, y se mostró contrario a que la interrupción voluntaria del embarazo se sitúe "por encima de cualquier otro derecho, en contra de la doctrina marcada por el Tribunal Constitucional"."







