El futuro 'viudo de Fidel' habló de las 'viudas del menemismo'

Aparentemente fue un velatorio: un casi viudo habló de las otras viudas. Así se construye la política latinoamericana y lo más vulgar es que Néstor Kirchner es un socio privilegiado de Hugo Chávez.

Importante: las obras de remodelación del Aeroparque porteño se encuentran terminadas, y antes que el lunes sea reabierto formalmente, ayer llegó allí Hugo Chávez Frías.
Uno de los problemas recientes entre Néstor Kirchner y Hugo Chávez, aunque no el único, fue el incidente con el ahora ex embajador Roger Capella. "Es un tema absolutamente cerrado. Pronto habrá un nuevo embajador", anunció Chávez.
Luego acusó a los sectores que estarían intentando distanciarlo de Kirchner. "Son las viudas del menemismo, de cuando la Argentina estaba esclavizada. La oligarquía criolla subordinada al imperio."
Lo dijo con la autoridad en temar mortuarios que le concede ser el casi viudo de Fidel Castro Ruz.
Además del anuncio sobre el salvataje a SanCor, dedicó una buena parte de su contacto con la prensa a desmentir que él hubiera enviado a Luis D’Elía a la embajada de Irán para solidarizarse por el pedido de captura contra ocho ex funcionarios de ese país.
"Hay un intento de la derecha argentina de tratar de armar una tormenta en un vaso de agua. Inventaron una ridiculez del tamaño del sol. Que yo había mandado a alguien a la embajada iraní. ¿Sabe de dónde vienen esas instrucciones? ¡De Washington, compadre! Quieren alterar nuestras relaciones pero no lo van a lograr", afirmó.
Reiteró: "Lo que dije hace un rato es lo que puedo repetir. Hay sectores interesados en que la relación entre Argentina y Venezuela se deteriore. Entonces inventan cualquier cosa y yo lo que hago es reírme. Porque es ridículo que yo le mande un mensajero a la embajada. Si yo no lo necesito. Es la oligarquía criolla subordinada al imperio norteamericano".
Chávez llegó con una delegación numerosa de ministros y jefes militares. El canciller Nicolás Maduro, y los ministros Rafael Ramírez (Energía y Minas), Nelson Merentes (Finanzas), José Kahn (Industrias Básicas), Elías Jaua (Agricultura y Tierras), María Cristina Iglesias (Industrias Ligeras y Comercio), William Lara (Información) y Yadira Córdoba (Ciencia y Tecnología). En la pista los recibieron el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli; el canciller Jorge Taiana y el titular del Occovi (el ente controlador de peajes), Claudio Uberti, un hombre que conoce al detalle los acuerdos económicos con Venezuela. Tras su contacto con la prensa, Chávez se encerró en una sala VIP para charlar con Taiana, Parrilli y Uberti.
"Ustedes son argentinos. Ustedes no tienen reservas de gas. Es posible que lo tengan pero nunca invirtieron. Lamentablemente, Argentina no ha conseguido reservas de gas y eso pone en riesgo el futuro del desarrollo argentino de energía. Afortunadamente, nosotros tenemos en Venezuela una de las más grandes reservas de gas del continente", dijo para introducir de nuevo la posibilidad de construir el Gasoducto, al que en la Casa Rosada no ven demasiado factible.
"El tema del gasoducto había pasado a un segundo plano por las elecciones pero ahora que Lula y yo ganamos, volvemos para tratar de traer gas hasta Buenos Aires", agregó.
Cuando le preguntaron si Kirchner lo había apoyado durante la campaña presidencial venezolana que terminó el domingo, Chávez quiso despejar cualquier duda. "¿Quién te dijo que no me apoyó? –respondió con una sonrisa en tono campechano–. Me apoyó toda mi vida, tuve el apoyo extraordinario de Néstor Kirchner, igual que de Lula."