Las separaciones son dolorosas, son muy pocas las que no resulten serlo; o al menos, para una de las partes. No obstante, no todos somos iguales, y por ende, no afrontamos las cosas de la misma forma.
CIERTAS NORMAS APLICAN
¿Sexo con tu ex? Beneficios, pero a muy corto plazo
El hecho de acostarte con tu ex suele ser un tema controvertido. Seguro si le preguntas a un verdadero amigo, te dirá que no es tu idea más brillante. Mientras que si la interrogante se le hace a la ciencia, parece que la respuesta es contraria. Tal y cómo reseña un estudio publicado en Archives of Sexual Behavior, el sexo con un examor podría tener sus beneficios a la hora de superar la ruptura. Sin embargo, estos "beneficios" no son tales en todos y suelen tener efectos solo a corto plazo. En estos casos, el sexo tampoco suele ser solo sexo, hay algo más. Todo esto lo explican un par de expertos en la materia más detalladamente,
Hay quienes prefieren corta cuanto antes para que la herida sane rápido, otros van poco a poco para ver si así duele un poco menos.
De la misma manera hay quien se dice adiós y como si no te hubiera conocido, y quien vuelve, aunque solo sea para una sesión de sexo "por los viejos tiempos".
Pero el hecho de acostarte con tu ex suele ser un tema controvertido. Seguro si le preguntas a un verdadero amigo, te dirá que no es tu idea más brillante. Mientras que si la interrogante se le hace a la ciencia, parece que la respuesta es contraria.
Tal y cómo reseña un estudio publicado en Archives of Sexual Behavior, el sexo con un examor podría tener sus beneficios a la hora de superar la ruptura.
Tras analizar las anotaciones que los participantes tomaron en un diario, durante el primer mes de ruptura, y realizar un seguimiento los dos meses siguientes, lo primero que observaron los expertos fue que quienes querían tener sexo con sus exparejas lo lograban. Y, en contra de lo que se podría pensar, no tenían sentimientos como de angustia o de pensamientos intrusivos. Es decir, que las personas no parecían llevar peor la ruptura por esa noche de pasión, que además, solían valorar positivamente.
Dicho estudio concluyó que "quizás aquellos que optan por tener relaciones sexuales con un expareja están menos motivados para cerrar la relación, y por lo tanto, no sienten conflicto con esta conexión. Para estas personas, cumplir con los objetivos de conexión mediante la actividad sexual con una expareja puede ser una experiencia global positiva".
Pero, ¿esta fórmula puede aplicarse en todos los casos o solo son exclusivos de algunos pocos?
Luego es más adictivo
Lo cierto es que no hay una única respuesta a esta interrogante. Todo depende de cada relación y de cada persona. La cuestión clave es saber si este encuentro sexual se produce como un hecho aislado o acaba por ser un comportamiento repetitivo, explicó la sexóloga Ana Lombardía a El País.
Luego de poner punto final, el sexo con el ex puede ser una forma de consuelo, indica Lombardía: "Se mantiene el vínculo con la pareja y, por tanto, no se le echa tanto de menos, disminuyendo la sensación de ansiedad que genera una ruptura".
No obstante, aunque se considere positivo, es necesario matizar "el tener sexo con alguien con el que estamos cómodos y que nos atrae puede ser muy satisfactorio", y eso no siempre es algo bueno, ya que hay parejas que "se enganchan y no acaban de romper el vínculo".
Pero, aunque este bienestar es real suele tener un defecto: ser bastante pasajero, lo que trae posteriores consecuencias.
"Es ilusorio, solo calma el malestar de la ruptura y el síndrome de abstinencia, pero puede entorpecer el proceso de cierre y de duelo, impidiendo acabar realmente la relación y continuar con la vida de los dos miembros de la pareja por separado, incluyendo el poder tener nuevas parejas". Aunque todo depende de cómo se maneje la situación.
Gente diferente, rupturas diferentes
"No es lo mismo terminar mal porque haya habido problemas y al menos una de las personas se siente traicionada, frustrada, con rabia e incluso odio, que una relación que se acaba por dejadez, por rutina o porque el amor se haya acabado", afirma el sexólogo Fernando Villadangos, al tiempo que afirma que hay que evaluar cómo ha sido la ruptura.
Otra cosa a tomar en cuenta, es el tiempo que ha transcurrido desde el fin de la relación.
"Si las dos partes de la pareja tienen la madurez necesaria para aceptar que no se puede seguir adelante y necesitan hacer la separación sin prisas, tener sexo, así como seguir haciendo otras actividades juntos, puede ayudar a aceptar la separación y a realizar el duelo", apunta el sexólogo.
Sexo nada más: Pues no
Cuando se tiene sexo con una ex pareja, alguna de las parte puede ser víctima de la confusión. Y todo por el hecho de que en el pasado se compartieron sentimientos de amor. Más si no se deja claro que no supone una posible reconciliación.
"En toda ruptura de pareja hay dos personas y dos maneras de vivirlo. Por lo general, una de ellas se desenamora y quiere terminar y la otra se encuentra con la sorpresa, sigue enamorada y desea continuar. Lo más importante es la sinceridad y la honestidad y reconocer que una relación de pareja no puede ser cuando una parte ya no siente el amor necesario para seguir adelante", insiste el sexólogo.
Es ingenuo caer en la idea de que "el sexo es solo sexo. Cuando mantenemos un encuentro sexual con alguien no es solo físico, sino que también hay emociones, sentimientos, un vínculo entre ambos...”, concluye Ana Lombardía.










