EL FÚTBOL PASIÓN DE BILLETERAS

Moyano, 'el Chiqui' Tapia y Tinelli no podrían jugar la Champions...

El día cuando se 'blanqueó' la negociación para que el chino Jack Ma, dueño de Alibaba y otras web millonarias, le compre el AC Milan a Silvio Berlusconi, el Real Madrid (que preside Florentino Pérez, español dueño de concesiones viales en medio planeta, y venía de dejar afuera al Wolfsburgo, tan vinculado a la Volkswagen) empató con el Manchester City (propiedad de un jeque de Emiratos Árabes Unidos, cercano al otro emir dueño del Paris Saint Germain a quien había dejado afuera en la ronda anterior de la Champions League). En tanto el Atlético de Madrid (donde el chino Wang Jianlin ya ingresó como copropietario)le ganó al Bayern Múnich (donde participan como accionistas el grupo asegurador Allianz y la empresa de indumentaria Adidas, entre otras empresas). Superprofesionalismo y supercompetitividad. El fútbol importante se aleja cada vez más del que se conoce en la Argentina de los Hugo Moyano y su yerno 'Chiqui' Tapia, el operador judicial Daniel Angelici, el empresario jubilado Raúl D'Onofrio y el resto de la fauna emergente.

Jeques y magnates rusos van copando con los millones de euros que rebosan sus cuentas bancarias del sistema institucional y las offshore la propiedad de clubes y jugadores no sólo de la súper estelar Premier League, sino de otras plazas emergentes, como la mexicana, y hasta se habla del ingreso de capitales qataríes al fútbol argentino con Fly Emirates como punta de lanza.

La presencia cada vez mayor interés de las grandes fortunas del planeta en el deporte más popular del planeta lleva a la revista Marketing Deportivo MD a sentenciar que se está amasando el gran fiasco de la economía mundial en los próximos años. Lo fundamenta en que el fútbol ya se insinúa como el nuevo valor refugio de los multimillonarios de todo el mundo.

Pero es una realidad, e inclusive hace muy poco estuvo a punto de ser ungido presidente de la FIFA el jordano Ali Bin AI Hussein, cuando ya es un hecho, pese a las denuncias y suspicacias, que Qatar será la sede del Mundial 2022.

Uno de los primeros en alertar en el país sobre este inquietante avance ha sido Euromericas Sport Marketing, a través de su titular, el profesor emérito de Marketing Deportivo, Gerardo Molina, quien aprovechando sus relaciones por los posgrados que hiciera en Negociación en esa casa de estudios, echó mano de un ránking no difundido que elaboró la Universidad de Harvard, según el cual el rubro Entretenimientos y deportes ocupa el 5to. lugar en el top five del total del valor agregado mundial, el legal más el ilegal. Encabezaría las posiciones el Narcotráfico, seguido por el Armamentismo, 3ra. la Siderurgia y 4to. sería Finanzas y bancos. Dentro del subrubro Deportes, el fútbol ocupa casi la mitad de ese PIB.

Los principales inversores “exóticos” que pusieron su sello y fortunas en Europa son el singapurense Peter Lim (en el Valencia), el indonesio Erik Thohir (Inter de Milán), el ruso Dymitry Ryboloviev (Mónaco), el qatarí Nasser Al-Khelaifi (PSG y cadena televisiva de  Al Jazeera, Be IN Sport), el petrolero ruso Roman Abramovich (Chelsea), el jeque Mansour Bin Zayed (Manchester City), el ruso Alisher Usmanov (Arsenal) y su compatriota Valery Golubev (Zenit). 

A través de ellos las empresas que controlan, como Gazprom, Xerox Co, la compañía petrolera Sibneft, firmas de fertilizantes, bancos y demás, que configuran un poder económico dentro del poder que da el deporte mayor.

Se ven casos llamativos, como el de los jeques Mansour bin Zayed Al Nahyan y Tamim bin Hamad Al Thani, que tienen el control absoluto del Manchester City y el PSG y los gestionan presidentes de su confianza como son los altos ejecutivos árabes Khladdon Al Mubarak y Nasser Al Khelaifi.

Las fortunas de ambos no han trascendido –se ha llegado a decir que la de Mansour va de los US$ 6.200 millones a una cifra próxima a los US$ 20.000 millones–, pero cuentan con el respaldo de dos de los emiratos más ricos del mundo: Abu Dhabi y Catar.

En este grupo, aunque un peldaño por debajo, se sitúa el propietario del Málaga, el Sheikh Abdullah bin Nasser Al Thani, primo del emir catarí, consigna la página española Diariogol (aunque con este personaje hubo mucho ruido y hasta un peligro de cesación de pagos que terminó inclusive con la UEFA castigando al club, quitándolo de las competencias continentales).

Hay de todo: desde el tradicional jeque árabe que invierte remanentes de los petrodólares (caso de clubes como el Málaga en España, el City en el Reino Unido o el PSG en Francia) a empresarios industriales como Giampaolo Pozzo, propietario del Granada que también es dueño del Udinese en Italia y, a través de un sobrino suyo, del Watford británico.

Se anotan empresarios de supermercados (Fernando Roig, dueño de Mercadona, en el Villarreal), la familia Glazer, dueña del United y propietaria de una importante firma de bienes raíces, Peter Coates, dueño del Stoke City y de la casa de apuestas Bet365 o la familia Srivaddhanaprabhay, multimillonarios gracias a las tiendas Duty Free y que controla el Leicester inglés.

Asimismo, entran productores de cine (Massimo Ferrero, dueño de la Sampdoria), empresarios de la televisión (Silvio Berlusconi, dueño del Milan), la familia Agneli, propietaria de la Juventus y de una de las industrias automovilísticas más importantes del mundo, Fiat; o incluso David Sullivan, dueño del West Ham United y que ha hecho su fortuna en la industria del porno.

O aparece el segundo hombre más rico del mundo, el mexicano Carlos Slim, con US$ 64.800 millones de dólares, como propietario del decaído Oviedo y dos clubes de su país: el León y el Pachuca.

Otro caso es el de Denis O'Brien, un irlandés que invirtió parte de su fortuna (US$ 6.600 millones) en la masa accionarial del Celtic de Glasgow escocés.

Como el dinero atrae al dinero, la publicación  creciente interés de un grupo inversor norteamericano que tendría más que avanzadas las negociaciones para hacerse con uno de los clubes históricos de la Premier League: el Swansea City. Lo mismo se mencionó el interés del hermano del jeque propietario del Manchester City en hacerse del Liverpool.

También se habla de la llegada al Real Club Deportivo Espanyol de una grupo inversor asiático o del intento de otro grupo chino de comprar el AC Milan. En definitiva, el fútbol parece haberse convertido en el gran valor refugio de las grandes fortunas a la hora de invertir su dinero.

Los magnates que desde hace un tiempo a esta parte se han hecho con el dominio de los grandes clubes de Europa proceden de todas la partes del mundo. La Premier, La Liga, la Serie A italiana o la Ligue 1 son cuatro de las cinco grandes competiciones europeas que ya tienen en sus filas a este tipo propietarios.

Tan sólo la Bundesliga (amparada por la conocida norma 50+1 que trata de evitar precisamente que el control de los clubes alemanes caiga en manos extranjeras) escapa a los efectos de un mal que, en opinión de muchos, provocará en el corto y medio plazo daños irreparables para este deporte y no sólo a nivel deportivo sino, también y además, a nivel extradeportivo, advierte la publicación.

El FC Barcelona, el Real Madrid CF, el Athletic Club y el CA Osasuna son los únicos clubes de fútbol que no están constituidos bajo la forma de Sociedad Anónima. En el caso de los catalanes, sin embargo tienen detrás a gran parte de la autonomía tan poderosa, coordinada por la casa Nike.

De todos modos, admite que no puede precisar quiénes son estos nuevos ricos que deciden invertir sus grandes fortunas en el mundo del fútbol y por qué, debido a que se camuflan, en la mayoría de los casos y supuestos, en complicados entramados empresariales que dificultan conocer con exactitud quiénes son verdaderamente los dueños de un determinado club.

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