CRISIS ENERGÉTICA

De Vido perdió el autoabastecimiento, pero para él no es tan grave

El ministro de Planificación dijo que la Argentina, en materia energética, "importa 8,2% de lo que consume", y se replegó en el libreto cristinista del "pero a otros les va peor" al asegurar que "Brasil importa 15,6%, seguido por Chile" y se quejó de que "pareciera que (el país) importa todo lo que consume". Se espera un récord en el gasto en importaciones este año.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Es rara la visión que tiene el cristinismo sobre ciertas magnitudes. Cuando quiere relativizar la gravedad de la inseguridad, se escuda afirmando que las cifras de criminalidad en la Argentina son inferiores a los de otros países de la región.

Pero si de inflación se trata, y la Argentina, junto a Venezuela, tiene la tasa de suba de precios más alta de la región, el gobierno de Cristina Fernández prefiere desdeñar ese índice asegurando que este es un "modelo con metas de crecimiento y no con metas de inflación".

En el tema energético se aplica la 1ra vara. Desde 2011, la Argentina se ha convertido en un importador neto de energía. Esto quiere decir que los valores de importaciones han superado a los de las exportaciones de la canasta de productos energéticos.

En síntesis, el balance es deficitario, por lo tanto desde hace 2 años el país ha perdido su capacidad de autoabastecimiento, alcanzado a finales de las década del 80.

El crecimiento de las importaciones puede alcanzar un récord este año, que algunos calculan entre los US$12.000 millones y US$15.000 millones, depende de nivel de actividad que desarrolle la Argentina este año.

Pero para el ministro de Planificación, Julio De Vido, mente maestra detrás de la crisis energética y la pérdida de autoabastecimiento, la participación de productos importados no es significativa en el balance.

Según la agencia Télam, De Vido dijo este jueves que la Argentina, en materio energética,  "importa 8,2% de lo que consume", y se replegó en el libreto cristinista del  "pero a otros les va peor" al asegurar que "Brasil importa 15,6%, seguido por Chile" y se quejó de que "pareciera que (el país) importa todo lo que consume".

El ministro dijo esto durante un encuentro con gobernadores de provincias petroleras tras asegurar que "la Argentina prácticamente ha duplicado" el consumo de petróleo, al crecer en "forma geométrica".

Hay que recordarle al ministro que Chile no es productor de hidrocarburos, y que Brasil, por su parte ha realizado grandes hallazgos de crudo en los últimos años, lo que le permitirá en el mediano plazo reducir su dependencia de las compras externas.

Por otro lado, no es un tema menor que en lo que respecta al gas, las importaciones representen el 40% del consumo total. Esto se explica por el crecimiento de las compras de gas boliviano, estipuladas en un contrato, y de los embarques de GNL.

De acuerdo a números de la Secretaría de Energía publicados por ElInversorOnline.com, en el 1er trimestre del año las importaciones de gas treparon hasta los US$1.499,48 millones, un 48,3% más que en el mismo período de 2012 (US$1.010,47 millones).

En tanto, se espera que en mayo la compra de energía al exterior, que incluye combustibles líquidos y, en algunos meses electricidad, alcancen una cifra récord, sea superior a los US$1.000 millones que salen de las reservas del Banco Central, que el Gobierno se ha empeñado a preservar con el cepo al dólar y las restricciones a otro tipo de importaciones.

Tanto 2011 como 2012 cerraron en torno a los US$9.000 millones en concepto de importaciones energéticas, provocando un déficit cercano a los US$3.000 millones.