A continuación se reproduce una interesante nota que fue publicada por William Saletan en la revista Slate y en Sunday Washington Post. En la misma se analiza cómo la opinión pública ha recibido la noticia del embarazo de Mary Cheney, la hija lesbiana del vicepresidente de USA.
Pobre Dick Cheney. Estaba seguro de que encontraríamos armas de destrucción masiva en Irak. Buscamos y buscamos, pero él se negó a ceder con su objetivo.
Ahora está descubriendo qué significa encontrarse en el extremo de semejante certeza obtusa. La conservadora jihad ha dejado de mirar a Saddam para centrarse en Sodoma. Los moralistas denuncian que la hija embarazada de Cheney tendrá una familia poco convencional que criará Mary y su pareja lesbiana. Los moralistas confían que tener dos madres hace mal a los chicos y no hay ninguna evidencia que los pueda disuadir de lo contrario.
La búsqueda de evidencia de que los padres homosexuales son destructivos con la educación de sus hijos se parece bastante a la caza de armas de destrucción masiva. La American Psychological Association (APS) ha compilado 67 estudios y en estos se establece, para sorpresa de los que piensan que difiere la educación de padres homosexuales de heterosexuales, que no hay semejante diferencia.
Un estudio sostiene que los padres heterosexuales "hacen un esfuerzo mayor para proporcionar un modelo del sexo opuesto a sus hijos", pero esto no necesariamente dice si esto afecta o no a sus hijos. Otro estudio sostiene que los hijos de las parejas lesbianas "tendían más a explorar relaciones del mismo sexo", pero no dice que estos chicos resulten homosexuales. Incluso otro estudio afirma que son raros los casos de chicos que resultan homosexuales por haber tenido padres gays.
Por otro lado, un estudio sostiene que las lesbianas comparten el cuidado del niño de modo más equitativo que las parejas heterosexuales donde es la mujer la que más tiempo dedica a su educación y bienestar.
Otro estudio citado por la APS revela que las madres no biológicas y lesbianas educan a niños no tan dominantes y los hacen experimentar "mayor calor y mejor interacción con sus madres".
Semejantes hallazgos no ha hecho cesar las críticas y esfuerzos de los lobbystas anti-gay durante la administración Bush. Pero si la evidencia directa no te moviliza, buscá evidencia indirecta. Así, los conservadores han desarrollado otro argumento: en promedio, los chicos son criados de mejor modo cuando son educados por sus dos padres biológicos y casados.
Lo cierto es que siempre es mejor dos padres a uno solo y que es mejor que los padres estén casados a que vivan en casas separadas y en hostilidad con su ex pareja, pero estos no son argumentos contra los padres homosexuales, son argumentos contra los padres heterosexuales.
El argumento biológico es difícil de rebatir porque a los niños, en promedio, es mejor criarlos por sus padres verdaderos que por padres sustitutos. Por lo tanto, los moralistas argumentan que los padres homosexuales es insalubre porque es imposible que un niño conviva con sus dos padres biológicos si vive en el seno de una familia homosexual.
Se estima que en USA nacen alrededor de 40.000 bebés producto de donantes de óvulos o esperma. Por lo tanto, los conservadores se equivocan cuando se denigra a los padres homosexuales y buscan el problema en sus prácticas sexuales. Si se quiere acabar con el problema, el banco de donantes es la solución.
Además, se critica a Mary, vicepresidenta de AOL pues no le dará atención a su hijo (tanta como una madre heterosexual). Pero la otra hija de Cheney, Liz, quien acaba de tener a su quinto hijo tampoco le podrá dar tanta atención y cuidado a sus hijos. Es decir, Liz le dará a su último hijo un quinto de atención en comparación con la que te dará Mary.
Tal como ocurre con las armas de destrucción masiva, dejen de buscarlas donde no las hay. Dejen de bombardear en pos de culminar con ellas. Los argumentos son los equivocados. Dejen de buscar armas en Irak y dejen en paz a Mary Cheney.
Polémica por el embarazo de la hija lesbiana del “obtuso” Dick Cheney
La hija del vicepresidente de USA, Mary Cheney, confesó a los medios cuando su padre estaba en plena campaña en 2000 que era lesbiana. De este modo, el partido republicano parecía acercarse al voto homosexual, pero a los conservadores poca gracia le causa que Mary Cheney esté embarazada y las críticas arrecian.
28 de diciembre de 2006 - 10:06







