Entre las páginas en la web dedicadas a los pedos hay una que, además del siguiente texto (el autor se autotitula 'un enciclopedista' en la materia), incluye los respectivos ruidos de cada categoría de pedo. El alarde de la banda sonora obliga a reflexionar acerca de los profundos conceptos que tiene encubierto el simple hecho de deslizar un... pedo.
Vayamos al texto de la categorización de los pedos:
NORMALES Y CORRIENTES
Son obviamente los más frecuentes, son parientes próximos de los furtivos (más abajo), pero salen con menos fuerza. generalmente se practican entre personas que se tienen confianza entre sí. alguien del grupo se tira el primero, y eso anima al resto a decidirse a iniciar la orquesta. normalmente el pedo normal y corriente es inodoro.
NERVIOSOS
Se expulsa en lugares donde el pedómano no quiere que los demás se enteren. seguro que ya has visto a personas en la biblioteca, el supermercado y por la calle tirándose ese tipo de pedos. normalmente se controlan, son de volumen muy bajo y se requiere gran destreza para dominar la técnica.
DE TOS
Sale cuando el pedómano intenta encubrirlo tosiendo, pero no siempre lo logra. normalmente el sujeto se va a una esquina del recinto en el que se encuentra, y entre tos y tos deja salir uno de estos pedos. lo importante es conseguir coordinar la expulsión del pedo con la tos, ya que a veces el pedo resulta ser más largo de lo esperado.
PEGAJOSO
Tiene un sonido acuoso. generalmente nos avisa de que algo está al llegar, y es necesario ir al lavabo urgentemente. la variante mojada indica que ya es demasiado tarde.
VENDAVAL
Es similar al furtivo (véase más abajo), pero llega con un sonido más aéreo, como un fuerte viento, me recuerda a un vendaval. el pedómano expulsa los gases de forma rápida generando carcajadas entre aquéllos que tienen el honor de presenciar tal acontecimiento.
CON PRESIÓN
Es muy fácil de identificar, da la impresión de que la ropa interior de la víctima le va tan apretada que casi produce dolor. normalmente da tiempo a llegar al retrete, si uno es lo suficientemente educado para hacerlo en privado, claro.
FURTIVO
Este es mi preferido. es fuerte, ruidoso y siempre llama la atención de alguien. las características del pedo furtivo se dejan ver en otros pedos también, pero no nos engañemos un pedo furtivo es un señor pedo, un furioso fluido de gases.
Clasificación
De acuerdo a la enciclopedia libre Wikipedia, la palabra 'pedo' (del latín 'peditum'), o su forma vulgar 'peo' (aunque pedo es la que más suele emplearse en el español coloquial para referirse a las flatulencias) es definida por el diccionario de la Real Academia Española como "ventosidad que se expele del vientre por el ano", y contempla otras muchas palabras derivadas. Así, el verbo asociado es 'peer' (del latin 'pedere'), y no 'pear', como suele decirse habitualmente. Se conjuga como leer; por tanto, no se debe decir "el niño se peó/ha peado", sino "el niño se peyó/ha peído".
Cuando los pedos se expulsan de forma repetida (pedorreo), debe usarse el verbo pedorrear; y es un pedorro, pedorrero o pedorriento (esta última más empleada en México) quien se pee sin reparo o muy frecuentemente. Pedo es también sinónimo coloquial de borrachera o de fiesta (en España y varios países de Latinoamérica). Es frecuente que en el habla coloquial, se suprima la letra "d" a la palabra pedo. Por otro lado, se emplea cuesco (voz onomatopéyica) para hacer referencia a un pedo ruidoso.
Existen, según las regiones geográficas, diferenciaciones y sinónimos de este término. En la zona mediterránea catalanohablante se diferencian los petorros (pedos ruidosos pero inodoros), de las bufas (pedos insonoros y de larga duración) y las perfas (pedos ruidosos y de olor desagradable y duradero), entre otros. En las Islas Canarias se denomina bufo o gufo, al pedo que no produce emisión sonora, pero sí efectos de fetidez notables (en México es equivalente al "pedo cebado").
Se denomina 'meteorismo', 'flatulencia' o 'flato' a la de gases que se expulsa por el ano con un sonido y olor característicos. Esta mezcla está producida por bacterias y levaduras simbióticas que viven en el tracto gastrointestinal de los mamíferos y de partículas aerosolizadas de sus excrementos. Una vez expelida del organismo, la ventosidad recibe el nombre de pedo, y la acción que produce su expulsión, tirarse (o echarse) un pedo, o simplemente peerse. Sin embargo, muchas personas consideran estos términos ofensivos y emplean otras alternativas eufemísticas para referirse a ellos. Otros animales, como aves, peces e insectos también tienen flatulencias.
Como media, las personas liberan entre 0,5 y 1,5 litros de flatos repartidos entre 12 y 25 episodios a lo largo del día.
La flatulencia, por lo general, tiene un olor muy desagradable. Los principales constituyentes de la flatulencia son gases inodoros: nitrógeno (ingerido), oxígeno (ingerido), metano (producido por microbios anaerobios), dióxido de carbono (producido por microbios aerobios o ingerido), e hidrógeno (producido por unos microbios y consumido por otros). El olor proviene de trazas de otros constituyentes (a menudo derivados del azufre, como se comenta más abajo).
La flatulencia está compuesta principalmente por nitrógeno, y no por metano, como comúnmente se cree. De hecho, algunas pruebas sugieren que dos de cada tres personas no expulsan metano en sus flatulencias. La mayor parte del metano lo producen bacterias que se encuentran en el interior de la apertura anal. El metano y el hidrógeno son inflamables, por lo que algunas flatulencias son susceptibles de prenderse. La mayoría de las veces, la ventosidad expelida suele tener un olor desagradable debido al ácido butírico (olor a mantequilla rancia) y a compuestos del azufre, como el sulfuro de hidrógeno (olor a huevos podridos) y el disulfuro de carbono, todos ellos producto de la ruptura de proteínas. Los flatos también contienen partículas aerosolizadas de excrementos, aunque en cantidades minúsculas.
Los gases intestinales provienen de fuentes exógenas (90%) y endógenas (10%). El gas exógeno es aire que se ha ingerido por la nariz o la boca, estas reacciones ocurren cuando hemos comido algo como fabada, coles o lentejas. El gas endógeno se produce dentro del tracto digestivo.
Los gases endógenos se producen como derivados de la digestión de cierto tipo de comida. Los alimentos que producen flatulencias son, por lo general, ricos en carbohidratos complejos (especialmente oligosacáridos como la inulina) e incluyen lentejas, leche, cebollas, batatas, castañas, brócoli, coles, alcachofas, levadura del pan, etc.
Los gases endógenos parecen provenir de los oligosacáridos, carbohidratos que son resistentes a la digestión: estos pasan al intestino delgado prácticamente sin modificar, y cuando alcanzan el intestino grueso, las bacterias se alimentan de ellos, produciendo una abundante cantidad de gas. (McGee 1984 pp.257-8).
Las bacterias intestinales que se alimentan de la lactosa, en el caso de personas con intolerancia a este disacárido, pueden producir un aumento excesivo de gas cuando se consume leche u otras sustancias que contienen lactosa.
Los sonidos comúnmente asociados con la flatulencia se producen por la vibración de la apertura anal. El sonido varía dependiendo de lo contraído que se encuentre el músculo del esfínter y la velocidad en la que se propele el gas, así como otros factores como la humedad y la grasa corporal.
El flato llega al ano siguiendo los mismos movimientos peristálticos que las heces, produciendo sensaciones similares de urgencia e incomodidad. Las terminaciones nerviosas en el recto aprenden a distinguir entre flatos y heces, aunque las deposiciones demasiado fluidas pueden llegar a confundir estos nervios.
Enciclopedia del 'peditum': Apuntes luego del caso American Airlines
No hay nada peor que un pedo. Y si no que le pregunten a American Airlines. Un inoportuno ataque de flatulencias, y una pasajera puesta a quemar cerillas para ocultar el olor, obligaron a un avión de American Airlines en vuelo de Washington DC a Dallas (Texas) a aterrizar de emergencia en el aeropuerto de Nashville (Tennessee), pedir la intervención de la Oficina Federal de Investigación (FBI) y la Administración de Seguridad en Transportes 99 pasajeros y 5 tripulantes desalojados y el abandono de la mujer en tierra. El hecho obligó a indagar un poco más en ese universo tabú del pedo.
07 de diciembre de 2006 - 00:00







