Roberto Benigni presentó en Roma con su nueva película, "La tigre en la nieve". Una vez, lo acompaña en la cinta su esposa Nicoletta Braschi. Al elenco lo completan Jean Reno y el músico Tom Waits.
Polémica en puerta: Benigni vuelve con una comedia... que transcurre en la guerra de Irak
El mundo conoció al actor y director italiano, Roberto Benigni, por su film "La vida es bella" que transcurre en un campo de concentración nazi. El film, en varias ocasiones en tono de comedia, generó una gran polémica en torno a los límites para hacer reír a los espectadores y el respeto al sufrimiento de la comunidad judía. Ahora Benigni vuelve intentando la suerte que obtuvo al alzar el Oscar por la mejor película extranjera en 1997 con la cinta "El tigre y la nieve". La misma es una historia de amor, con pasos de comedia, sobre una pareja en la guerra de Irak. El film no fue recibido con simpatía por los críticos de su propio país.
Benigni se mostró ansioso, pues aun no logra recuperarse del fracaso rotundo de lo que fue el film más caro de la historia de Italia, "Pinocho", que lo tuvo como productor, director y protagonista.
El director busca repetir la experiencia de "La vida es bella", por la que obtuvo tres Oscars en 1997, y entre ellos, al de la mejor película extranjera.
Tal como "La vida...", "La tigre en la nieve" toma como escenario una guerra cruel en tono de comedia. El personaje de Benigni, un poeta, parte a Irak en busca de su amada. Según Benigni, el título se debe a que su película es "cándida como la nieve y furiosa como un tigre", mezcla comedia y tragedia, poesía y humor, es romántica y surrealista.
La prensa italiana recibió tibiamente el film y a la salida de la presentación Benigni declaró: "No creo que sea una película dulzona, como tampoco quería ser ideológica, no es un documental sobre la guerra, lo que quiere es tocar el corazón del público y su tesis contra la guerra no es directa, sino evocativa".
Además, Benigni declaró sobre los soldados estadounidenses: "Son chicos pobres y no les juzgo, hacia ellos muestro mi piedad".
"Yo sólo quería contar la historia de un hombre que combate su guerra de amor mientras los soldados combaten la suya", explicó. Según Benigni, la función del poeta es "encontrar las palabras justas para decir las cosas".







