Fármaco que mejora la vida en pacientes con linfoma
El científico Mathias Rummel, jefe de Hematología del Hospital Justus-Liebig, en Gieben (Alemania), ha revelado que un fármaco descubierto en la década de 1960, la bendamustina, es capaz, ahora, de mejorar la calidad de vida en los pacientes con un linfoma indolente, además de algún tipo de cáncer de pulmón y de pecho.
22 de octubre de 2012 - 09:25
Mathias Rummel, jefe de Hematología del Hospital Justus-Liebig, en Gieben (Alemania), ha reconocido que los científicos ya sabían que la bendamustina es capaz de mejorar la calidad de vida en los pacientes con un linfoma, pero "no había una evidencia clínica que lo demostrara; no había datos solidos, ya que solo eran experiencias personales".
Bendamustina o Clorhidrato de Bendamustina es un anticancerígeno, una mostaza nitrogenada utilizada en el tratamiento de la leucemia linfática crónica (CLL), linfomas y otras neoplasias hematológicas linfoides. También está siendo estudiado para el tratamiento de sarcoma.
La bendamustina fue sintetizada en 1963 por Ozegowski y Krebs, en Alemania (por entonces República Democrática Alemana). Es un polvo blanco microcristalino con propiedades anfotéricas soluble en agua. Hasta 1990 estaba disponible sólo en Alemania Oriental. Los investigadores de Alemania encontraron que era útil para el tratamiento de la leucemia linfocítica crónica, enfermedad de Hodgkin, linfoma no Hodgkin, mieloma múltiple y cáncer de pulmón.
"Habían pasado 40 años desde que el fármaco se había descubierto y se había desarrollado. Y no había nada sólido, ningún dato científico serio que pudiera corroborar esa eficacia y la contribución de este fármaco al tratamiento", explicó.
Rummel presentó en Salamanca, España, los avances de su descubrimiento con la utilización de la bendamustina y la mejora de la calidad de vida de los pacientes en una ponencia dentro de la 54ta. Reunión Nacional de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y el 28vo. Congreso Nacional de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH).
Antes de la ponencia, Rummel analizó los beneficios de su trabajo, realizado por el grupo alemán STil, y consideró que el fármaco "se ha demostrado como eficaz en el linfoma indolente", aunque también ha demostrado "su eficacia" en otros tipos de cáncer, como "la leucemia linfática crónica, el mieloma múltiple, y en cáncer de pecho y tumores de pulmón".
El científico ha resumido que el trabajo que él ha coordinado ha servido para comprobar que la bendamustina duplicó la supervivencia libre de enfermedad cuando se administró junto con el rituximab (Rituxan), en comparación con el cóctel farmacológico, de 4 fármacos, que se utiliza desde hace años para combatir los linfomas no Hodgkin indolentes.
Tras realizar el estudio en más de 500 pacientes, el grupo encabezado por el doctor Rummel ha descubierto que en esos enfermos desaparecían efectos secundarios, como "la cardiotoxicidad, la neurotoxicidad o la alopecia".
Ahora, con el estudio a punto de ser publicado por la revista Lancet, Rummel ha añadido que su grupo trabaja en descubrir si el paciente se mantiene sin que le reaparezca el linfoma "sin aplicar esos fármacos".
"Este estudio se había realizado solo con seis ciclos de tratamiento con bendamustina y rituximab, sin tener, posteriormente, un periodo de mantenimiento. Y ahora se trata de comparar un tratamiento de estos más dos años de mantenimiento, solo con el rituximab.
Los linfomas son cánceres de los linfocitos (los glóbulos blancos que son claves para la función inmunitaria) del organismo y a los indolentes se les denomina así porque, "aunque son incurables, con frecuencia avanzan de forma muy lenta", según Rummel.
La importancia de este descubrimiento ha sido avalado, durante una entrevista que el investigador concedió a la agencia de noticias Efe, por la presidenta del Comité Científico del Grupo Español de Linfomas y Trasplante en Médula Ósea, la hematóloga salmantina Dolores Caballero.






