PANORAMA

Le queman con ácido la cara al director del Teatro Bolshói

El director de la Compañía de Ballet del Teatro Bolshói de Moscú, Serguéi Filin, ingresó hoy (viernes 18/01) en un hospital con quemaduras graves en la cara después de ser rociado con un liquido no identificado, presumiblemente algún tipo de ácido, según informaron las autoridades rusas.

 

El ataque a Serguéi Filin se produjo al filo de la madrugada de hoy, en un aparcamiento en el centro de Moscú, donde "una persona no identificada roció un líquido en la cara" de la víctima, "presumiblemente ácido", según el Ministerio de Interior ruso, citado por la agencia Interfax. 
 
El reconocido maestro de ballet ingresó en la unidad de quemados de un hospital de la capital rusa "con graves quemaduras", según informó el Canal Uno de la televisión rusa. 
 
La principal cadena de televisión del país reveló que los médicos están preocupados por la vista de Filin, ya que sus ojos fueron los que mas sufrieron. 
 
Los médicos estiman que el artista necesitará al menos medio año para recuperarse de las quemaduras. 
 
Los compañeros de Filin en el legendario teatro ruso, uno de los más importantes del mundo, relacionan el ataque con la actividad profesional del maestro en la compañía de ballet. 
 
"Serguéi siempre estuvo amenazado, desde que asumió el cargo. Antes de su llegada también eran presionados sus predecesores. Nunca habíamos pensado que la guerra por los papeles, no por el petróleo o propiedades, pudiera llegar a esos extremos criminales", lamentó la jefa de prensa del Bolshói, Katerina Nóvikova. 
 
Los colegas de Filin recuerdan que alguien pinchó las ruedas de su coche en la víspera del ataque. 
 
Además, aseguran, la víctima era objeto de constantes llamadas telefónicas amenazantes. 
 
La polémica y los escándalos persiguen al Teatro Bolshói, la perla de las artes escénicas rusas cuyo legendario escenario principal estuvo cerrado por obras durante seis años y reabrió en octubre de 2011. 
 
La remodelación se vio salpicada por acusaciones de corrupción y conflictos urbanísticos, que incluso obligaron a la fiscalía rusa a abrir una investigación sobre la presunta malversación de fondos públicos. 
 
Tampoco la reventa se ha ido nunca de las taquillas del Bolshói y las entradas al teatro se agotan en minutos para acabar en manos de los especuladores, que las revenden a precios desorbitados.
 
Bolshoi
 
La compañía fue fundada en 1776 por el príncipe Piotr Urúsov y el empresario inglés Michael Maddox. Después de tres años de presentarse en un recinto privado, en 1780 Maddox construyó un nuevo teatro en la calle Petrovka (Teatro Petrovsky), donde se mantuvo hasta el incendio que destruyó al edificio en 1805. 
 
El edificio actual, construido en 1825 sobre los restos del Petrovsky, y diseñado por el arquitecto Ósip Ivánovich Bovet es, después de La Scala, el mayor de Europa.
 
En aquel tiempo, todos los teatros rusos eran de propiedad imperial. Tanto en Moscú como en San Petersburgo había un teatro dedicado a la ópera y el ballet y otro al teatro hablado (comedias y tragedias). Los teatros de ópera eran conocidos como «Gran Teatro» (Bolshói en ruso), y los de drama eran el 'Pequeño Teatro' (Maly). 
 
El Bolshói de Moscú fue conocido originalmente como Gran Teatro Imperial de Moscú, mientras que el de San Petersburgo era el Bolshói Kámenny Teatr ('Gran Teatro de Piedra'), y fue el predecesor del actual Teatro Mariinski.
 
El teatro de Moscú fue inaugurado el 18 de enero de 1825 con la representación del ballet del catalán Fernando Sor, Cenicienta. 
 
En un principio, el Teatro Bolshói era un foro exclusivo para el arte ruso; las óperas presentadas servían como contrapeso a la fuerte influencia italiana del siglo XIX. 
 
Entre los compositores predilectos estaba Mijaíl Glinka. Actualmente, toda temporada teatral comienza con una ópera de Glinka. A partir de 1840 comenzaron a introducirse obras de compositores extranjeros. Un incendio de 1853 causó grandes daños. 
 
El arquitecto italiano Alberto Cavos (hijo de un compositor de ballets, muy conocido en Rusia, Catterino Cavos) llevó a cabo la reconstrucción, que culminó con la reapertura en 1856.
 
Tras la revolución rusa, el teatro fue rebautizado como Teatro Estatal Académico Bolshói, denominación que conserva en la actualidad. El edificio resultó dañado en la Segunda Guerra Mundial, pero fue rápidamente reconstruido.
 
El teatro fue cerrado en 2005 para acometer una ambiciosa restauración y rehabilitación, la mayor de las muchas que ha sufrido en su historia. Una vez iniciada, los técnicos descubrieron que la inestabilidad del edificio era mayor de lo esperado, lo que retrasó y encareció considerablemente el proceso (finalmente unos 500 millones de euros). 
 
La reinauguración, inicialmente prevista para 2009, tuvo que ser pospuesta varias veces. Los trabajos han intentado recuperar la acústica original de la sala, que se había perdido en gran medida debido a las sucesivas reformas durante la era soviética. Se ha reconstruido la decoración original de la reconstrucción de 1856, incluyendo trabajos de artesanía especializados. 
 
La capacidad de la sala se ha reducido a 1740, en lugar de las 2100 que llegó a tener en la etapa soviética, en la que el auditorio se utilizó para actos políticos del Partido Comunista. La hoz y el martillo soviéticos colgados durante décadas sobre la fachada principal, así como sobre el antiguo palco imperial, han sido reemplazados por el águila bicéfala del escudo original de armas de Rusia.
 
La reapertura se celebró el 28 de octubre de 2011, con una función de gala. La nueva temporada comenzó el 2 de noviembre con una polémica nueva producción de Ruslán y Liudmila, de Glinka.