Hillary Clinton tratada por un coágulo
La secretaria de Estado de USA, Hillary Clinton, ingresó el domingo 30/12 al hospital Presbyterian de Nueva York para recibir tratamiento por un coágulo formado por la caída y golpe que sufrió hace 2 semanas. El Departamento de Estado ha anunciado que Clinton estará ingresada, inicialmente, durante 48 horas y que su condición no es grave.
31 de diciembre de 2012 - 00:35
La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton fue hospitalizada luego de que se le detectara un coágulo sanguíneo tras haber sufrido una conmoción cerebral por un accidente, informó su ayudante en el Departamento de Estado, Philippe Reines.
Poco antes de la novedad, Reines había dicho que ella volvería al trabajo la semana próxima: "La secretaria se continúa recuperando en casa. Ya había planeado tomarse esta semana vacacional por lo que no tenía agenda pendiente".
Luego todo se complicó.
La jefa de la diplomacia estadounidense, de 65 años, se desmayó el 15/12, y sufrió una contusión en la cabeza. Ella había pasado los últimos días descansando en su residencia en Nueva York. Previamente había sufrido un virus estomacal, que le había provocado una deshidratación que pudo ser la causa del desmayo. Aquel virus le obligó a cancelar una visita oficial a Marruecos.
“Está siendo trata con anticoagulantes en el hospital Presbyterian de Nueva York, para que se pueda controlar el efecto que tiene en ella la medicación en las próximas 48 horas”, precisó Philippe Reines, en un comunicado. “Los médicos seguirán controlando su evolución, incluidos los aspectos relacionados con la contusión. Ellos determinarán si es necesario tomar medidas ulteriores”.
En Marruecos, Clinton debería haber participado en una conferencia en la que se iba a reconocer formalmente como interlocutora a la oposición siria.
Los médicos han recomendado a Clinton descansar después de que a mediados de dicembre sufriera un desmayo y una conmoción debido a problemas estomacales, por lo que ha estado ausente de la escena pública.
La convalecencia impidió que Clinton testificara en la comisión que investiga el ataque del 11/09 contra el consulado estadounidense en Bengasi (Libia), en el que falleció el embajador de Washington ante Trípolí, Chris Stevens, y otros 3 estadounidenses.
Clinton tiene previsto abandonar su puesto en las próximas semanas. La sustituirá el actual senador por Massachusetts John Kerry, candidato demócrata a la presidencia en 2004. Aun no hay fecha exacta para el relevo. Clinton se presentó a las primarias demócratas de 2008, y hasta ahora ha negado que tenga intención de volver a presentarse en 2016, el año en que Barack Obama abandonará la presidencia.
El plan de Hillary Rodham Clinton era dejar el Departamento de Estado para retirarse a descansar y reflexionar sobre lo que quiere hacer los próximos años. A quienes le han enviado invitaciones para distintos compromisos en 2013 les ha dicho que no se lo vuelvan ni a preguntar hasta abril o mayo.
A su marido y ella les gustaría comprarse una casa en los Hamptons o en el norte del estado de Nueva York, dicen varios amigos, y allí Hillary Clinton tendrá por fin más tiempo para sus actividades cotidianas, como hacer ejercicio (el verano pasado, entre una crisis mundial y otra, nadaba en una piscina a las seis de la mañana acompañada de un entrenador).
Es probable que ella aproveche la fundación de su esposo como un lugar en el que refugiarse al menos de forma provisional, y está pensando en escribir un nuevo libro; no un examen de su fallida campaña presidencial de 2008, como había propuesto en una ocasión, sino un repaso más positivo de su periodo como secretaria de Estado.
Por ahora, Clinton parece tener a su alcance unas posibilidades casi infinitas, y su nombre ha sonado en relación con puestos llenos de prestigio: rectora de la Universidad de Yale, directora de la fundación de George Soros.
Pero su salud es un tema no previsto hasta ahora.







