LATINOAMÉRICA

ALBA vs. OEA por la libertad de expresión: Argentina entre Clarín y Correa

Ecuador convocó de urgencia a una reunión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos. Desacuerdos en la reunión del Consejo Permanente previa a la Asamblea General del viernes 22/03 en Washington DC. Ecuador quiere sabotear el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, en especial la Relatoría de Libertad de Expresión, restándole financiamiento. La Argentina apoyaba a Ecuador pero ahora se ignora cuál será su posición en el decisivo debate previsto para el viernes 22/03.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Luego de una tediosa discusión, el Consejo Permanente de la OEA (Organización de Estados Americanos) no pudo llegar a un consenso sobre las reformas al sistema interamericano de derechos humanos que se definirán en la Asamblea General del viernes 22/03 en Washington DC. 
 
Ecuador, con el apoyo de Venezuela y Bolivia y, con menor énfasis, por Nicaragua, bloqueó el acuerdo. Los países de la ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de América) prefieren que una negociación entre cancilleres en la asamblea –en el Consejo Permanente actúan embajadores– produzca una resolución que debilite lo más posible a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Más precisamente, a la Relatoría de Libertad de Expresión, que depende de la CIDH.
 
El desencuentro se refiere a la forma de financiación de los organismos que integran el SIDH (Sistema Interamericano de Derechos Humanos): la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) + la Corte Interamericana de Derechos Humanos + el Instituto Interamericano de Derechos Humanos; y el peso de las relatorías, en concreto la de Libertad de Expresión.
 
El SIDH es el mecanismo más importante en materia de protección y promoción de derechos humanos de América y el último recurso de defensa de los 500 millones de habitantes del continente ante las violaciones de los Gobiernos de los países de la región.
 
En 2011 el Consejo Permanente de la OEA encargó a un grupo especial de trabajo, elaborar las recomendaciones para el “fortalecimiento del CIDH”, pero desde entonces abundaron los desencuentros entre los Estados miembros, las organizaciones de defensa de derechos civiles y la CIDH, que es un organismo autónomo de la OEA.
 
El proceso de reforma de la SIDH refleja la realidad geopolítica que se vive en la región, con un difícil equilibrio de fuerzas entre el bloque de los países de la ALBA al que, en este caso particular por momentos también se ha alineado la Argentina -aunque a última hora pareció desmarcarse del bloque- vs. el resto de los integrantes de la OEA. 
 
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, reclama la modificación del funcionamiento de la CIDH y, el debilitamiento de su relatoría de Libertad de Expresión, descontando el apoyo de la Argentina, cuyo Gobierno está enfrentado con varios medios de comunicación.
 
Desde la revista Reforma, en Ciudad de México, DF, el excanciller Jorge Castañeda, expresó que los representantes de los países de la OEA deben "mandar al diablo a la Alba" y concretar las reformas del Sistema Interamericano de Derechos Humanos adoptando la propuesta de la CIDH. 
 
Las principales recomendaciones propuestas por el grupo de trabajo a la CIDH, lideradas por Ecuador, sugieren 
 
> cambios en el sistema de financiación de la Comisión y de sus relatorías, en especial la de Libertad de Expresión; 
 
> cambio del proceso para ordenar medidas cautelares a los Estados en caso de violación de derechos humanos, limitando la autonomía de la CIDH para adoptarlas; y 
 
> una modificación de los criterios de elaboración del Informe Anual, en especial de su capítulo IV, conocido como 'lista negra', en la que se mencionan los países violadores de las libertades públicas: en 2011 incluyó a Venezuela, Colombia, Cuba y Honduras.
 
Los grupos de defensa de derechos humanos objetaron que, de implementar las sugerencias de la OEA, la CIDH vería debilitada su independencia en detrimento de la defensa de las víctimas.
 
Ecuador y sus aliados también piden que la sede de la CIDH se marche de territorio de USA, pues ese país no ha ratificado la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH), también conocida como Pacto de San José de Costa Rica. 
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Posiciones
 
Desde la tarde del martes 19/03, algunos embajadores ante el Consejo Permanente no ocultaron su fastidio, luego de 3 días discutiendo un documento de consenso en un comité especial, hacia Ecuador, decidido a desfinanciar a la Relatoría para la Libertad de Expresión.
 
Breno Dias da Costa, de Brasil, advirtió que todos estaban repitiendo lo mismo del día anterior, y pidió votar o pasar a otro sistema de decisiones que no fuera perder el tiempo. 
 
El uruguayo Milton Romani sostuvo que estaban centrándose en las diferencias, perdiendo de vista que el documento reflejaba un amplio consenso al final de un largo proceso. 
 
El embajador del Perú, Walter Albán, quien había sido artífice de la propuesta junto con el mexicano Joel Hernández, dijo sentirse identificado con lo que expresaron Brasil y Uruguay. 
 
A su vez apoyó el proyecto: respetaba tanto a la mayoría como a los que discrepaban. Pero ya la ecuatoriana María Isabel Salvador había informado que necesitaba consultar con Quito...
 
Antecedentes
 
En febrero de 2012, la CIDH solicitó al Gobierno ecuatoriano medidas cautelares para dejar sin efecto la ejecución de la condena a 3 años de cárcel y el pago de US$ 40 millones contra los directivos del diario El Universo por injurias al presidente Correa. 
 
1 año antes, la relatoría para la Libertad de Expresión presentó su informe sobre la situación de la libertad de prensa en 25 países de América, dedicaba 20 páginas a recoger las agresiones verbales y físicas a los periodistas de Ecuador
 
También en 2011, la CIDH falló a favor de un pueblo indígena en una demanda contra el Gobierno de Ecuador y condenó la intervención policial contra una marcha a favor de la defensa de los territorios indígenas en Bolivia.
 
Correa ha cuestionado en numerosas ocasiones el funcionamiento de la CIDH
 
El 11/03, durante la cumbre en Guayaquil de los cancilleres de la Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas) para abordar la reforma del SIDH aseguró que “USA financia la relatoría de Libertad de Expresión como parte del neocolonialismo para que se persigan a algunos Gobiernos”. 
 
El hecho es que sólo el 30% de los fondos de dicha relatoría proceden de USA. Su homólogo boliviano, Evo Morales, amenazó con retirar a su país de la CIDH, a la que equiparó con una “base militar de USA”. 
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En julio de 2012, Hugo Chávez retiró a Venezuela de la Corte Interamericana.
 
Proceso de reforma
 
En medio de esta guerra sorda entre los Estados miembros de la OEA por reformar el SIDH, la CIDH decidió considerar las recomendaciones del grupo de trabajo y las de más de 90 organizaciones de derechos civiles. 
 
El 18/03 presentó su propio proyecto de reforma de su reglamento. 
 
“Es lógico que este periplo haya sido de confrontación porque la materia prima del SIDH es el conflicto”, explicó el secretario ejecutivo de la OEA, el mexicano Emilio Álvarez Icaza. “Aquí son las víctimas las que vienen a pedir amparo ante las agresiones de sus propios Estados y a ellas nos debemos y lo que debemos hacer es preservar esa sustancia. No podemos ser ajenos al nivel de disensión geopolítica en la región y en la OEA, pero eso son luchas que no nos competen y que no nos influyen”, agregó.
 
La propuesta de reforma de la CIDH no ha contentado al bloque de la ALBA. 
 
La CIDH ha mantenido los artículos referidos a las medidas cautelares, “estableciendo con mayor claridad los procesos y los mecanismos para hacerlas más eficientes”, explicó Álvarez Icaza, y mantuvo el capítulo IV, con la novedad de que no aparezcan reflejados en la 'lista negra' los países que acepten la visita de la CIDH durante el año de redacción del informe.
 
Las finanzas
 
En la reunión del Consejo Permanente que los integrantes de la OEA se decidió redactar un documento de consenso para los cancilleres en la Asamblea Extraordinaria.
 
Los países de la ALBA exigieron, tal como ya hicieron en Guayaquil, que la CIDH se financie únicamente con dinero de los países miembros, sin aportes de otros países o procedentes de fondos independientes y que todas las relatorías tengan el carácter de especial. En la actualidad, la única de este tipo es la de Libertad de Prensa. La idea de Ecuador es destinar el dinero, que hoy día recibe la relatoría de Libertad de Prensa, a las otras relatorías.
 
De las 10 relatorías de la CIDH, sólo la de Libertad de Expresión tiene la categoría de especial. Se trata de un organismo que no está dirigido por ningún comisionado, cuyo presupuesto se financia gracias a proyectos de cooperación internacional. La dotación de esta relatoría triplica la del resto. 
 
El bloque de la ALBA considera que si todas las relatorias se equiparan en presupuesto, todas se potencian -una idea con la que están de acuerdo el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y varios dirigentes de la CIDH-, pero otros de los miembros y las organizaciones de derechos civiles sostienen que esa decisión disminuirá la capacidad de actuación y de denuncia del ataque a la libertad de expresión en la región.
 
El presupuesto anual de la CIDH es de US$ 9,5 millones.
 
En la actualidad, la CIDH recibe el 47,03% del fondo regular de la OEA, el otro 52,97% restante proviene de contribuciones de fondos específicos. En 2007, según datos de la propia CIDH, los principales contribuyentes fueron 7 Estados miembros -Argentina, Canadá, Chile, Costa Rica, Ecuador, USA y México-, 9 Observadores Permanentes -Azerbayán, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Irlanda y Suiza- y otros Estados no miembros.
 
La OEA es reacia a imponer decisiones si no cuentan con una aprobación general. 
 
Algunos consideran que el peligro es que Bolivia o Ecuador hagan efectivas sus amenazas de abandonar el SIDH, una decisión paradójica, ya que se trata de los mismos países que exigen que todos los Estados miembros de la OEA firmen la Convención Americana sobre Derechos Humanos de la que ellos dejarían de formar parte.
 
Finanzas
 
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió a la Organización de Estados Americanos (OEA) contra un "estrangulamiento" financiero, 1 día antes de se reúnan sus cancilleres en Washington DC. 
 
Si la OEA decide que la Comisión no reciba donaciones de países fuera de la región, que brindan hasta 33% de su presupuesto, "nos preocupa que se propicie el estrangulamiento financiero de la institución", dijo en rueda de prensa el presidente del organismo, el mexicano José de Jesús Orozco.
 
El financiamiento del ente autónomo de la OEA es el punto de discordia que ya se ha prolongado por casi 2 años.
 
El presupuesto de la OEA para la CIDH es "insuficiente", y por eso la institución se ve obligada a buscar donantes, explicó Orozco. 
 
Pero Ecuador insiste que la CIDH se financie únicamente por el presupuesto regular de la OEA y contribuciones voluntarias de los Estados miembros, sin fondos de la Unión Europea (UE), que financia  una buena parte de las actividades de la Comisión.