En un partido que sólo podría calificarse como vergonzoso, Argentina enfrentó a Colombia por las clasificatorias para la Copa del Mundo de 1994. Frente a miles de hinchas y con El Monumental como escenario, los cafeteros derrotaron 5-0 al plantel albiceleste, obligando al último a luchar por su vida contra Australia para no quedar afuera.
vergüenza celeste y blanca
La noche de la inolvidable paliza de Colombia a Argentina
Con todo a favor, Argentina salió triturada ante Colombia en las clasificatorias del Mundial 1994. Una victoria posterior le salvó la vida.
Una Argentina muy confiada y una Colombia sin mucho que ofrecer
Antes de que los dos seleccionados se enfrentaran en la cancha de River Plate, parecía que el ganador iba a ser el país anfitrión. Y es que la historia favorecía a Argentina: venía de ganar dos Mundiales, de ser cuatro veces finalista de esa competencia y de obtener dos Copas América. Colombia, en cambio, no tenía una sola copa en todo el continente y apenas había asistido a dos Copas del Mundo.
Incluso Diego Maradona, que atestiguó el encuentro desde las gradas, se mostraba muy confiado en el resultado del partido. Días antes del encuentro, lanzó socarronamente: “No se puede cambiar la historia, no se debe cambiar la historia: Argentina arriba, Colombia abajo”. Maradona estaba equivocado y la historia sorpresivamente sí terminaría cambiando.
Humillación monumental
El Monumental estaba abarrotado y a punto de reventar: 73 mil espectadores venían a ver el supuesto show que Argentina le iba a hacer a Colombia, pero los cafeteros no tardaron en demostrar de qué estaban hechos.
El rápido accionar de Faustino Asprilla puso la pelota en dirección al arco que defendía Sergio Goycochea, obligando al arquero a lanzarse para que no fuera gol. Era apenas un aviso de lo que vendría después.
Freddy Rincón colocó más tarde el primer gol en la portería argentina después de un genial pase de Carlos Valderrama y el conjunto visitante se fue al descanso con ventaja. Había que recuperar fuerzas para el bombardeo de goles que se vendría después.
Apenas habían pasado 5 minutos del segundo tiempo cuando Asprilla reapareció en escena y le hizo otro tanto al equipo argentino. Los albicelestes llegaban al área colombiana (al grito de “pongan huevos” de los hinchas), pero Óscar Córdoba, que apenas contaba 23 años, tapaba todas las pelotas que le pateaban.
Cuando Rincón y Asprilla hundieron la pelota en el fondo de la red argentina por tercera y cuarta vez, la entrada de Argentina al Mundial peligraba y Colombia ya celebraba. Asprilla le dio el golpe de gracia a Goycochea a cinco minutos del pitido final, terminando el encuentro 5-0.
Tanta fue la bronca de ese resultado que Diego Simeone le terminó dando un codazo a Adolfo Valencia a la vista del árbitro, quien sorprendentemente se limitó a escarmentarlo. Los reyes de Sudamérica habían quedado aplastados ante un equipo que explotaba de alegría.
El milagro para Argentina ocurriría recién en su repechaje ante Australia algunos meses más tarde, donde los albicelestes triunfarían 2-1. Pero aprendieron una lección: no pecar de orgullosos ni subestimar a sus rivales.












