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CÓRDOBA

Por su fuerte pelea con Tapia, Caruso Lombardi pegó el ‘portazo’ en Belgrano

Ricardo Caruso Lombardi renunció este jueves (31/12) a la dirección técnica de Belgrano de Córdoba con la intención de no perjudicar a la institución como consecuencia de su enfrentamiento con el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia. La dimisión de Caruso Lombardi se produjo a raíz los incidentes que tuvieron lugar durante el fin de semana 12/11 en el estadio “Claudio Fabián Tapia”, de Barracas Central, no fueron una mera casualidad para el mundo Belgrano. Desde el entorno del club cordobés consideraron que los desmanes y eventos relatados por los protagonistas son partes de una movida más grande, y que no es casualidad que hayan tenido lugar en la “casa” de Claudio Tapia.

A raíz de su enfrentamiento con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, Ricardo Caruso Lombardi renunció este jueves (31/12) a la dirección técnica de Belgrano de Córdoba. 

“Prefiero dar un paso al costado, a mis 60 años no quiero ser rehén de nadie”, justificó el entrenador en radio La Red, tras volver a denunciar irregularidades en el desarrollo del campeonato de la Primera Nacional -segunda división-, donde participa Barracas Central, club dirigido por Tapia en el pasado.

“’Chiqui’ Tapia está endemoniado para que ascienda su equipo. Se maneja con mucha maldad, los árbitros tiene pánico de dirigir a Barracas Central”, aseguró el DT.

Caruso Lombardi afirmó que otros entrenadores coinciden con su forma de pensar pero no lo expresan públicamente “porque tienen miedo de no dirigir nunca más”.

“Yo no me callo, podré cometer errores, pero no voy a ser rehén de esta situación. Me están llamando todos para que revea a la situación pero no, no quiero que lastimen a nadie”, explicó.

El extécnico de Racing y San Lorenzo, entre otros, manifestó su dolor por “tener que tomar esta decisión”, calificó a Belgrano como “un equipo modelo” y se comprometió a que su cuerpo técnico dirija el próximo domingo el partido con San Martín en San Juan, por la sexta fecha del Torneo de Transición de la Primera Nacional. “No vamos a dejar tirado al equipo”, garantizó.

Belgrano (10 puntos) ocupa el tercer puesto de la Reválida A que lidera Barracas Central (13). Los dos primeros de esa zona, compuesta por ocho participantes, pasarán a la siguiente instancia del torneo para pelear por el segundo ascenso a la Liga Profesional de Fútbol (LPF).

La dimisión de Caruso Lombardi se produjo a raíz los incidentes que tuvieron lugar durante el fin del sábado 12/11/2020 en el estadio “Claudio Fabián Tapia”, de Barracas Central, no fueron una mera casualidad para el mundo Belgrano. Desde el entorno del club cordobés consideraron que los desmanes y eventos relatados por los protagonistas son partes de una movida más grande, y que no es casualidad que hayan tenido lugar en la “casa” de Claudio Tapia. 

Pero para entender desde donde surge la suspicacia cordobesa, es importante realizar un repaso a la historia reciente. El Club Atlético Belgrano es uno de los tres clubes de fútbol más populares de la provincia de Córdoba, junto con Talleres e Instituto.

La institución ubicada en el barrio de Alberdi de la capital cordobesa, retomó el protagonismo a nivel nacional luego de una larga estadía en el fútbol del ascenso, al ganarle en 2011 la promoción a nada menos que River Plate. Así, el “pirata” retornó a primera división que disputó hasta 2019. 

En ese lapso de casi 8 años, Belgrano alterno grandes campañas (salió subcampeón en 2012), con temporadas modestas. Incluso logró competir por primera vez de manera internacional, disputando dos fases de la Copa Sudamericana en 2016.

Toda esta época fructífera del club cordobés fue conducida por Armando Pérez, un dirigente y empresario de cosméticos porteño. Pérez fue el encargado de reconstruir a Belgrano, gerenciando  todo su proceso de quiebra y llevándolo a primera.

Durante los primeros años, el conjunto celeste logró ganarse el respeto de todos los equipos del fútbol de primera, logrando victorias históricas en La Bombonera y El Nuevo Gasómetro. Pero todo ese crecimiento alcanzó su techo justamente la noche del 28/9/2016, cuando quedó eliminado por penales ante Coritiba de Brasil por los octavos de final de la mencionada edición de la Copa Sudamericana.

Esa serie internacional marcó un camino en declive en cuanto a lo deportivo por parte del equipo “pirata”, que se terminó consumando con el descenso sufrido a mediados del 2019. En el medio, casi dos años de bajos rendimientos futbolísticos, y sospechosos errores en contra que llevaron a Belgrano a la Primera Nacional (ex B Nacional).

Desde el 2014, con la muerte de Julio Grondona, la AFA vive un proceso de convulsión dirigencial, en el cual no se logra establecer un rumbo que marque el destino del fútbol argentino. Dos años más tarde del fallecimiento de “Don Julio”, en 2016, y en otro intento por reorganizar la dirigencia del fútbol, desde AFA se decidió la creación de la famosa Comisión Normalizadora, que estaría presidida por el propio Armando Pérez, en ese entonces presidente de Belgrano.

Pérez duró tan solo ocho meses frente a la conducción de AFA. Su conducción estuvo marcada por polémicas, como la salida de Edgardo Bauza y la llegada de Jorge Sampaoli como DT de la Selección.

Además, Perez tuvo que soportar cientos de protestas gremiales producidas por la falta de pago a los empleados del fútbol a nivel país, encontrándose con una caja vaciada y una institución completamente endeudada, a la cual el dirigente celeste intentó acomodar, algo que molestó a los dueños del “negocio”. Luego sería sucedido por el actual presidente, Claudio Tapia.

Incluso el propio Armando Pérez declaró estar arrepentido de su excursión en Viamonte, tiempo después de haber dejado el cargo, aunque nunca precisó concretamente porque. Desde Córdoba creen que la gestión de Pérez en AFA, le valió a Belgrano la decadencia sufrida, en una especie de paso de factura.

Y esa creencia tiene sus fundamentos. Si se repasa finamente el camino de Belgrano hacia el descenso, más allá de las razones futbolísticas, existen sucesos que despiertan ciertas suspicacias, incluso viéndolo de afuera.

Un claro ejemplo de ello fue la insólita decisión arbitral de Fernando Espinoza en el empate 1 a 1 entre Belgrano y Banfield, por la Superliga 2018/2019. En aquella ocasión, el conjunto cordobés vio cómo tres puntos de oro en la pelea para salir de la zona de  descenso se escapaban porque el árbitro decidió cobrarle retención a Cesar Rigamonti (actual arquero del conjunto cordobés), sancionando un tiro libre indirecto dentro del área (algo que no se cobra usualmente) que le permitió a Banfield empatar el partido luego de cumplido el tiempo adicional. 

Otro suceso que molestó recientemente al “pirata”, fue el larguísimo retraso en el pago de River por el pase de Matías Suárez. En ese conflicto, la AFA hizo oídos sordos a los reclamos cordobeses que tardaron más de un año y medio en lograr obtener lo acordado.

En la previa al encuentro frente a Barracas, Ricardo Caruso Lombardi, actual director técnico del conjunto celeste, admitió haber advertido a sus propios dirigentes sobre una posible sucesión de eventos que podrían perjudicar a Belgrano en un partido trascendental por la clasificación a la zona que pelea por un ascenso a la Liga Profesional. Esto demostró que, puertas adentro, en Belgrano están a la defensiva en base a ciertas experiencias previas. 

Si bien los dirigentes intentaron desviar lo sucedido hacía los incidentes ocurridos en el vestuario (hubo incidentes con barras de Barracas en zonas restringidas), las declaraciones de Caruso Lombardi dejaron a las claras la inseguridad que sufre el conjunto cordobés. Aunque es muy complejo afirmar que exista alguna causa o plan en contra del “pirata”, sin dudas es un equipo que se ha visto golpeado por las decisiones, tanto dentro como fuera de la cancha.

“Siempre pasan estas cuestiones en todas las canchas, y nunca se dice nada”, declaró Jorge Franceschi, actual presidente de Belgrano a Radio Continental AM 590. 

Córdoba reclama más seriedad

Belgrano no es la única institución que lanzó reclamos hacía Viamonte por lo sucedido el fin de semana. Desde el lado de Talleres, también se elevó un reclamo a partir de la pésima actuación de Fernando Espinoza en el encuentro frente a San Lorenzo, donde seis jugadores de la “T” terminaron amonestados, contra tan solo dos del ciclón, que cometió 11 infracciones, aparte de un polémico penal fallado que hubiera puesto al “ciclón” en partido (ganó Talleres 2 a 0).

Es sabido que Talleres ha tomado una postura duramente crítica contra la AFA de la mano de su presidente Andrés Fassi en los últimos meses, sobre todo desde la disolución de la Superliga.

Incluso desde el propio Talleres, se repudió lo sucedido con su “archirrival” en Buenos Aires. El presidente de Belgrano, Jorge Franceschi, declaró que la única institución que se puso a disposición desde un primer momento, fue Talleres, de la mano de Fassi. “Para que vean el miedo que hay, cuando nuestro vicepresidente renunció a la mesa de la Primera Nacional, nadie contestó el chat. Todos respondieron apoyando por privado”, enfatizó Franceschi.

Al respecto, Caruso Lombardi señaló que “los dirigentes tienen miedo y por eso no hablan” en una línea un tanto más polémica que desde el club, haciendo alusión a la falta de apoyo de las demás diligencias ante los sucedido. Los clubes cordobeses reclaman más seriedad, sobre todo con los equipos del interior, que curiosamente, se ven perjudicados frecuentemente con las decisiones de la Asociación del Fútbol Argentino.

Ante esta “sensación de inseguridad”, solo resta saber si de una vez por todas, los clubes de Córdoba se unirán detrás de un reclamo común, o seguirán disgregados con Fassi como el único critico. 

Tras estos episodios, el club de Parque de los Patricios acusó mediante un comunicado a Caruso Lombardi de promover la violencia en la previa, durante y después del partido.

Y elevó al Tribunal de Disciplina de AFA un informe para solicitar una sanción contra el DT como también un resarcimiento por los destrozos que el plantel de Belgrano provocó en el vestuario visitante del estadio Claudio “Chiqui” Tapia.

En consecuencia, el tribunal suspendió provisoriamente a Caruso Lombardi, que no pudo dirigir los siguientes partidos ante Guillermo Brown de Puerto Madryn y Nueva Chicago.