Mauricio Macri dio este fin de semana el puntapié inicial a su 'Marcha del Sí se puede', con la que pretende recorrer 30 ciudades antes de las elecciones del 27/10. El Presidente, al menos discursivamente, se esperanza en revertir la dramática derrota de las PASO, cuando quedó 15 puntos debajo de Alberto Fernández.
MARIO RIORDA
"Macri volvió al estilo de campaña electoral del siglo pasado"
Tras el multitudinario acto oficialista, el consultor y especialista en comunicación política consideró que Juntos por el Cambio introduce como novedad en su propia historia una estrategia que se basa en "hitos territoriales".
La 1ra parada de la 'Marcha' fue en la Ciudad de Buenos Aires, uno de los´ 2 distritos en los que Macri ganó en las primarias (el otro es Córdoba). El acto de Barrancas de Belgrano tuvo características que hasta ahora supieron ser ajenas a la estética del PRO: concentración multitudinaria, discurso épico, etc.
Para el consultor Mario Riorda, un especialista en comunicación política, Juntos por el Cambio introduce como novedad en su propia historia una campaña que vuelve a los "hitos territoriales del siglo pasado".
Consultado por el diario rosarino La Capital sobre si veía en la campaña oficialista alguna acción comunicacional que antes no utilizó, Riorda respondió:
"La está haciendo: volver a una campaña electoral de hitos territoriales del siglo pasado, al menos en su estética, que se observa en cada oportunidad en que se difunden los spots. Obvio que es una puesta en escena y es como decide el oficialismo querer ser visto, más allá que en el fondo continúa con un fuerte proceso de articulación con el mundo digital".
Riorda consideró además que la de Macri es "una campaña proselitista en donde se trata de retener o no perder votos, antes que pensar en la idea de crecer, de ir más allá".
Sobre la estrategia de comunicación oficialista, Riorda destacó que en sus inicios el Gobierno tuvo "una vocación de profesionalizar la comunicación tras el éxito electoral". Como ejemplos de ello citó que esa estrategia incluyó "algo de capacidad adaptativa, fuerte apertura a la prensa, estableció dispositivos de proximidad interesantes como fueron los timbreos por caso, una fuerte movilización digital, desplegó acciones convergentes, incorporó algo de institucionalidad publicitaria al principio, coordinó hasta donde pudo las voces de su espacio, simplificó el discurso, normalizó bases de datos y una serie de cosas más, todas bastante positivas".
En contraste, el consultor estimó que el oficialismo "se enamoró de las formas". "Hubo un quiebre desde 2018 cuando se profundizó la negación de los fracasos, perdieron la frescura de su capacidad adaptativa inicial y, lo más peligroso, negaron o subestimaron la crisis. No me sorprendió. Lo que sí me sorprendió es su cerrazón y como escuché decir a quien fuera técnico de la selección argentina de básquet, Rubén Magnano, “los equipos mejoran sin son vulnerables al cambio”. Y este equipo no cambió", dijo.
En términos generales, Riorda consideró que no hubo en la Argentina una "campaña electoral más pobre que esta". "No es común ver 3 cosas en un mismo contexto: una situación de crisis, un modelo político comunicacional fallido y ausencia de competitividad por la percepción mayoritaria de que el resultado ya se supo. Como parece haber sucedido en las Paso", cerró.







