Para evitar tensiones con la Casa Rosada, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta decidió unificar también el balotaje porteño al nacional (si lo hubiere), atando su destino al de Mauricio Macri.
Sobre el plazo final que permite la ley, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, resolvió que la fecha de una eventual segunda vuelta de las elecciones porteñas será realizado el 24 de noviembre, este es, el mismo día previsto para un balotaje presidencial, en caso de que lo hubiera.
UNIFICÓ TAMBIÉN BALOTAJE
Contigo hasta el fin: Larreta ata su destino a Macri
El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, decidió unificar también el balotaje porteño al nacional (si lo hubiere), atando su destino al de Mauricio Macri, y terminando de poner la última pieza que faltaba para que las tres cabezas del PRO busquen unidas su reelección. Eso sí, llega en momentos en que las chances del presidente para pelear por un nuevo mandato penden de un hilo, a partir del desgaste provocado por la crisis económica.
"El Poder Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires formalizó para el domingo 27 de octubre la convocatoria a elecciones generales para Jefe y Vicejefe de Gobierno y dispuso que la eventual segunda vuelta electoral sea realizada en la misma fecha que establezca el Poder Ejecutivo Nacional para la segunda vuelta electoral nacional.
La decisión está contenida en el decreto 150, que lleva la firma del jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, e incluye la convocatoria a elecciones de 30 diputados titulares y diez suplentes y siete miembros titulares y cuatro suplentes para integrar las quince Juntas Comunales.
Todas las autoridades electas asumirán sus funciones el 10 de diciembre de 2019", informan desde Prensa de la Ciudad de Buenos Aires, que ratifica también que las PASO porteñas se realizarán el domingo 11 de agosto, en sintonía con el calendario nacional.
Ocurre que se barajó, en un momento, la posibilidad de despegarse en la segunda vuelta, a partir de una propuesta de un influyente asesor, que basó su iniciativa en un detalle legal determinante: ni el código electoral nacional, ni el porteño, impiden que una eventual segunda vuelta en la Ciudad se realice en forma separada a la posibilidad nacional.
Pero finalemente el jefe de Gobierno terminó por reforzar incluso el pacto de jugarse la reelección juntos y hasta el final.
Es la primera vez, desde la autonomía de la Ciudad, que sus comicios se realizan en forma coincidente con los nacionales.
Si bien la Constitución de la Ciudad establece que sólo se puede evitar una segunda vuelta si algún candidato supera el 50% de los votos, desde que rige la autonomía porteña, ningún aspirante pudo ganar los comicios ejecutivos de la Ciudad sin balotaje.
Sin embargo, la performance obtenida por Cambiemos en las legislativas de 2017, donde Elisa Carrió superó los 51 puntos, alimentó esta posibilidad que, finalmente, fue descartada.
Los interrogantes que despierta la medida serían sobre la disposición de las boletas dentro del cuarto oscuro, ante una oferta electoral donde los votantes deberán optar por una fórmula presidencial y por otra para la jefatura capitalina.







