Fin de año con la Plaza llena... de opositores
"A nadie le gusta mojarse" dicen los referentes sindicales que se entusiasman con reunir esta tarde a más de 100.000 personas en el corazón de la Plaza de Mayo. Una cifra que surge de las estimaciones de los organizadores a partir de las adhesiones de diferentes agrupaciones, que podría reducirse por la lluvia y crecer por los manifestantes espontáneos. Pero que no cambiará el contenido: la Plaza se mostrará agobiada por Cristina Fernández después de este largo y pesado 2012.
19 de diciembre de 2012 - 11:10
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) "Me parece que (el acto) va a tener un contenido opositor, bastante alejado de lo que tiene que ver con las reinvidicaciones gremiales", sostuvo el jefe del FPV en Diputados, Agustín Rossi, en diálogo con radio 'Del Plata' a pocas horas de concretarse la manifestación a la que convocó el sindicalismo opositor a un mes del paro general que le hicieran a la administración de Cristina Fernández.
Esta vez será con una protesta en Plaza de Mayo que, por lo menos en los papeles, se supone será multitudinaria debido al enorme poder de movilización de algunos de los gremios que estarán presentes, como el de Camioneros.
La CGT de Hugo Moyano, la CTA de Pablo Micheli y la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, las tres centrales convocantes, se entusiasman además con la masiva participación de sectores medios descontentos con el Gobierno.
"Si llueve nos mojaremos", dijo Micheli al diario 'Clarín'. Y agregó: “Si hay lluvia inevitablemente se va a reducir la cantidad de gente. A nadie le gusta mojarse, ni a los sectores medios ni a los trabajadores”.
La concentración fue convocada para las 17:00, pero el acto comenzará una hora más tarde.
La protesta es para reclamar la modificación del impuesto a las Ganancias, la universalización de las asignaciones familiares y un aumento de emergencia para los jubilados, entre otros ejes.
Habrá tres oradores, en primer turno Lidia Mesa, secretaria de Previsión Social de la CTA, luego Micheli y por último Hugo Moyano, aunque anoche se sumó a la lista Carlos Acuña, sindicalista de la CGT barrionuevista.
Micheli defenderá en su discurso la política de “unidad en la acción”, también hablará sobre la importancia de que el movimiento sindical se junte con los sectores medios y de que se “debe torcer el rumbo autoritario del Gobierno”.
Moyano cargaría duro contra el Gobierno y sus rivales de la CGT oficialista.
Y aunque aseguró que estará en la protesta, Barrionuevo no subirá al escenario.
Adhieren a la movilización la Federación Agraria, Barrios de Pie, la FUA, el Peronismo Federal, el Movimiento Socialista de los Trabajadores, la Corriente Clasista y Combativa y el Movimiento Teresa Vive.
Ocurre que la determinación de ampliar las fronteras de la convocatoria les abrió las puertas a los partidos políticos opositores. La UCR, por caso, garantizó que movilizará afiliados a través de la Organización de Trabajadores Radicales y de la juventud partidaria.
La agrupación Solano Lima, que responde al vicepresidente de la Legislatura, Cristian Ritondo, también dirá presente en la Plaza de Mayo.
Se diferenció la Coalición Cívica-ARI, que se solidarizó con los reclamos, pero criticó a los sectores sindicales, al acusarlos de "cómplices de la matriz corrupta del Estado".
Sorprendió la adhesión a último momento de sectores vinculados a la izquierda. "El sindicalismo combativo irá a la Plaza de Mayo", se anunció desde el Movimiento Socialista de los Trabajadores. Ayer, también se sumó Proyecto Sur, de Fernando "Pino" Solanas.
Pero ninguna alianza causó tanto ruido como el acercamiento con los caceroleros que convocaron a las movilizaciones antikirchneristas del 13-S y del 8-N. "Todavía no sabemos de cuánto será el aporte de los blogueros. Sin ellos, estimamos que podemos superar las 100.000 personas", se entusiasmó ayer un moyanista.
Las columnas de los gremios de la CTA concentrarán en el Obelisco e ingresarán a Plaza de Mayo por Diagonal Norte. Las de la CGT de Barrionuevo lo harán por Avenida de Mayo y las de la CGT de Moyano por Diagonal Sur.
Ayer a la tarde comenzaron a armar el escenario, ubicado de espaldas a la Casa Rosada, informó el panadero Abel Frutos, secretario gremial de la CGT moyanista. El dirigente anticipó que "será una marcha tranquila y pacífica".
Ante la pregunta sobre la posibilidad de que se abra un canal de negociación con este sector del sindicalismo, Rossi sostuvo que la voluntad de diálogo "siempre existe", aunque aclaró que prefieren trabajar con una única representación del movimiento obrero. Y se quejó de la actitud confrontativa de Moyano y del grupo de referentes sindicales que lo apoyan. "A nosotros nos cuesta entender cómo un dirigente gremial puede hacerle un paro a este gobierno después de crear 5 millones de puestos de trabajo en 10 años", concluyó.
Pues la reunión de anteanoche de la CGT que encabeza Antonio Caló, tampoco fue fructífera. En efecto, hay mucho malestar también allí, porque no tienen garantías ni precisiones sobre la suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias ni de la mejora en los topes de las asignaciones familiares, los dos reclamos centrales de los gremios.
Cristina les pidió "moderación" de cara a la negociación salarial del año que viene y no abrió el debate sobre asignaciones.
Esta CGT reiteró, sin embargo, la necesidad de mejorar Ganancias antes de las paritarias. "Se debe resolver antes de marzo sí o sí", dijo ayer al diario 'La Nación' un dirigente cegetista.
La de hoy es la última protesta del sindicalismo opositor hasta por lo menos el final del verano cuando regresen las posibilidad de que las tres centrales vuelvan a coincidir en ese momento con la convocatoria a un nuevo paro general. Entonces, ¿habrá perdido Cristina, incluso, el apoyo de la CGT de Caló?
Marzo vendrá con todo...








