ARGENTINA

ROSARIO

Otro fin de semana sangriento

Violencia imparable. Hubo 5 asesinatos en 12 horas; balaceras en distintas zonas de la ciudad (una fue el sábado por la noche, en el barrio Pichincha, de gran concurrencia debido a la cantidad de bares y restaurantes); y un ataque con 18 tiros a un abogado penalista. Nación mandó 300 efectivos federales para reforzar la seguridad. El Gobierno provincial, mientras tanto, culpa al Frente Progresista por haber permitido la instalación del narcotráfico.

ROSARIO. Otro fin de semana que terminó con sangre en las calles, y van... La violencia en la ciudad es imparable, cada día se acrecienta, y no hay solución viable a la vista.

En lo que va del años, ya se cometieron 49 homicidios en el departamento de Rosario. El viernes (12/03) entre las 15.30 y las 3.30 (madrugada del sábado 13) se produjeron 5 asesinatos. El primero tuvo como víctima a Francisco Antonio Olivera de 22 años. Según primeros indicios aportados a la investigación, el joven circulaba en una moto con un acompañante cuando desde un auto les comenzaron a disparar. Olivera falleció al instante y su compañero, un chico de 14 años, permanece internado con pronóstico de salud reservado. Los atacantes se dieron a la fuga.

El segundo hecho sucedió a las 18 horas y la víctima fue identificada como Luis Leones, de 34 años. Según testigos del hecho, el hombre se encontraba fuera de un local comercial cuando dos personas abrieron fuego desde una moto que circulaba a toda velocidad. El único fallecido fue Leones, pero se registraron 3 heridos con disparos en diferentes partes de los cuerpos.

El tercer ataque fue un triple homicidio, que se cobró las vidas de Brian Nahuel Zarza de 27 años (reconocido exboxeador de la ciudad), Lucas Ariel Lujan de 28 años y Esteban Damián Benitez de 36 años. El modus operandi de los delincuentes fue casi igual al crimen anterior: dos hombres dispararon desde un motocicleta, y luego escaparon.

El sábado 13, cerca de las 19.30 horas, en una estación de servicios ubicada en Baigorria y Camino de los Granaderos, resultó herido Ariel González Zeballos, abogado penalista de 52 años y padre de un fiscal. La víctima se encontraba sola en su vehículo particular Mercedes Benz en la playa de estacionamiento, cuando dos hombres se acercaron y comenzaron a dispararle. Los primeros exámenes médicos de Zeballos (que fue trasladado inmediatamente al Hospital Eva Perón) dan cuenta de seis heridas de disparos de arma de fuego en abdomen y miembros inferiores. Se secuestraron 15 vainas servidas al costado del vehículo.

Por la noche, en las inmediaciones de las calles Catamarca y Alvear, en el barrio Pichincha, un chico de 18 años resultó herido con un arma de fuego. Según personas que estaban en el lugar, la víctima se encontraba en la vía pública en dicha zona cuando se presenta un automóvil, del cual desciende al menos una persona no identificada hasta el momento, con aparentes intenciones de robo sustrayendo teléfono celular para luego efectuarle un disparo de arma de fuego, dándose a la fuga. Pichincha es un barrio conocido por la cantidad de bares y restaurantes que hay, y es muy concurrido especialmente los fines de semana por la noche. El ataque se produjo frente a una reconocido parrilla llamada "Al fuego".

Lo cierto es que los rosarinos están acostumbrados a convivir con la inseguridad. Así fue como lo expresó a la prensa rosarina Lucas, un chico que estaba sentado en el mencionado restaurant cuando sucedió el ataque. “Escuchamos ruidos y giramos las cabezas, vemos por Alvear y Salta la gente empieza a pararse, nos dimos cuenta que eran tiros, no otra cosa. Fueron 6 tiros, se generó un caos tremendo, muchos se metieron debajo de la mesa, otros intentaron entrar a los locales y muchos salimos corriendo”.

“Un taxi que dobló justo por Alvear hizo como 20 metros marcha atrás porque se encontró de frente con el tiroteo, fue rarísimo, era difícil entender lo que pasaba, tratábamos de cubrirnos. Todo sucedió en dos minutos", relató Lucas y concluyó: “Nadie se esperaba algo así. Pero en dos minutos estábamos todos sentados de vuelta comiendo, naturalizando el hecho totalmente".

Repercusiones

Mientras la gente se muere en las calles, los políticos se culpan unos a otros por la problemática de inseguridad que azota a la ciudad. El secretario de Seguridad Pública de Santa Fe, Germán Montenegro, dialogó con la radio rosarina LT8 esta mañana y expresó que las balaceras que se comenten en la ciudad “están relacionadas con pugnas vinculadas al narcotráfico" y "al desarrollo que ha tenido ese delito a lo largo de muchos años en la provincia en general y en Rosario en particular”. 

Según Montenegro, Santa Fe “está poniendo la mayor cantidad de efectivos en la calle y haciendo operaciones preventivas focalizadas en una magnitud que no se hizo históricamente. Estamos haciendo un gran esfuerzo por volcar la mayor cantidad de policías en las calles. Tenemos más de 500 efectivos por día. Ese es un gran esfuerzo porque eran policías que estaban guardados en distintos lugares. Se hizo un trabajo muy detallado para engrosar la presencia policial en el territorio”.

"Tenemos un nivel de detención de personas muy elevado. Lo que ocurre es que estos arrestos se producen después de los incidentes. Esta problemática está alimentada por procesos que no pueden ser prevenidos policialmente. El narcotráfico se apoya en dos cuestiones fundamentales: el consumo de sustancias y la utilización de la red económica que genera este negocio, que es importantísima. Esas condiciones son las que potencian esta actividad criminal”.

"Esto no apareció cuando llegó Marcelo Sain al ministerio de Seguridad. La agudización del problema del narcotráfico y la violencia fue consecuencia de la dejadez de más de diez años del gobierno provincial y de la dirigencia política en general en materia de narcotráfico. Dejaron hacer un montón de cosas y ahora se sorprenden por las consecuencias", apuntó el secretario.

"La oposición fue responsable de la situación que vivimos ahora. Estos problemas no aparecieron cuando llegó Sain al Ministerio de Seguridad. La agudización del narcotráfico y la violencia es la consecuencia de la dejadez de más de diez años del gobierno provincial. Ahora se sorprenden por las consecuencias”.

“Nosotros nos hacemos responsables ahora como gobierno, tratando de prevenir estos fenómenos, echando mano a todas las medidas que se puedan tomar en la coyuntura y tratando de mover a una policía que estaba estática. En el gobierno anterior quedó en evidencia la connivencia que había entre bandos policiales, el narcotráfico y la política. Eso se paga y lo estamos pagando ahora. Nosotros nos hacemos cargo trabajando ahora”, concluyó Montenegro, dejando en claro cuál es la postura del gobierno respecto a la inseguridad.

Debido a la grave ola de inseguridad, Nación decidió colaborar con Santa Fe. Se espera que 300 efectivos estén llegando en grupos y se sumarán a los 200 nuevos policías provincias que comenzaron a trabajar en esta última semana. Todos estos efectivos se suman a  a los más de 3400 federales que hoy prestan servicio dentro de Santa Fe, por orden de la ministra de Seguridad, Sabrina Frederic. 

Al respecto de esta decisión, el secretario de Seguridad y Política Criminal del Ministerio de Seguridad de la Nación, Eduardo Villalba aseguró que desde esa cartera están trabajando para mejorar la seguridad en Santa Fe por pedido del gobernador Omar Perotti. Sin embargo, opinó que "el problema en Santa Fe no se va a solucionar solo con más o menos gendarmes".

“La función de los efectivos federales es trabajar en el sector céntrico de la ciudad, en donde se ha incrementado el delito. Así que por pedido del gobernador Perotti nosotros vamos a prestar una colaboración con las fuerzas federales, mas allá de lo que veníamos haciendo”, explicó.

Ciertamente el problema de inseguridad, violencia y narcotráfico en Rosario no se solucionará solo con efectivos policiales. Es necesario un plan de seguridad con la colaboración de los 3 poderes, para que comiencen a aminorar por lo menos estos hechos, algo que es difícil si se tiene en cuenta que el ministro de Seguridad, Marcelo Sain, está peleado con todo el arco político de la provincia.