Mickey Rourke y una muestra de que lo último que se pierde es la esperanza

Este jueves se estrena 'El luchador', el film que significó el regreso del actor de '9 semanas y media' a las primeras planas y su reconocimiento con varios premios.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Está contento. Gana premios, la crítica lo aclama, y, sobretodo, hablan de él. Mickey Rourke tal vez no esperaba este resurgiento de su carrera a los 56 años y mucho menos que su papel en el film 'El luchador' le otorgara la posibilidad de competir por un Oscar.
La película se estrena este jueves (19/2) en la salas argentinas y según la crítica la interpretación del astro de '9 semanas y medias' de  Randy "El Carnero" Robinson, un ex luchador de catch que intenta resurgir de sus cenizas (lo que convierte la actuación de Rourke en genuina, dado que podría ser su propia vida), es un papel hecho a medida.
'El luchador', dirigida por Darren Aronofsky ('Pi', 'Requiem para un sueño'), cuenta la historia de 'El carnero' a quien encontramos veinte años después de su época de gloria luchando en lugares de mala muerte y viviendo de la fama de aquellos tiempos. El dinero no le alcanza para vivir y además de "sentarse en las caras de otros tipos" -como se burla de él su jefe- trabaja en un supermercado. El tipo no tiene dinero ni para pagar la renta del trailer de mala muerte en el que vive, no se habla con su hija y la única relación que tiene es paga: con una veterana stripper, interpretado por Marisa Tomei.
Por ese personaje, Rourke que desde hace años no conseguía notoriedad por sus interpretaciones, se consagró con el Globo de Oro al mejor actor y un BAFTA .
Según Diego Lerer, crítco del diario Clarín, "el luchador es una historia clásica, violenta pero tierna, dura pero tremendamente sensible acerca de un hombre que se ha ido quedando solo y que se enfrenta con una posibilidad, acaso simbólica, de regresar. Y la labor de Rourke -cuya vida tiene muchos puntos de contacto con el personaje- la eleva a la categoría de gran película, de lo mejorcito de esta temporada del Oscar. Tanto que los cada vez más erráticos votantes de la Academia ni siquiera la nominaron como mejor película".
Por su parte, Diego Batlle escribió en el sitio Otros Cines: "El luchador está sustentada en una gran paradoja: resulta muy auténtica, genuina, visceral y sentida, pese a que retrata una actividad como la lucha profesional en la que todo es falso y artificial, en la que cada movimiento está previamente calculado y se basa, por lo tanto, en las convenciones previas que se han establecido con el espectador/consumidor.[...]La película funciona bien (o muy bien) en todos los terrenos: su narración, su ambientación, su protagonista y sus personajes secundarios, su micromundo..., pero ante todo está construida para y por Mickey Rourke (por suerte no la hizo, como querían los productores, Nicolas Cage). El es el alma y el corazón, la carne y la sangre del héroe y de la historia. Un regreso con toda la gloria".
Ahora, el actor, quien vive solo y únicamente acompañado por su perro chihuahua, vuelve a tener una oportunidad para demostrar su talento en un film en la que los paralelismos entre su vida y la del protagonista son inevitables.