DÍAS CLAVES PARA DONALD TRUMP

Tensión: Corea del Norte enfrenta a USA con China/Rusia

El régimen de Kim Jong-un sigue siendo el centro de la actualidad internacional y, además, escapaz de dividir a las grandes potencias, según quedó en evidencia durante la reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas convocada para estudiar el ensayo nuclear de Corea del Norte, en el que Pyongyang hizo explotar una bomba atómica con una potencia equivalente a entre 3 y 8 veces a la que USA lanzó sobre Hiroshima en 1945.

En la península de Corea ya hubo una guerra. Fue en 1950, cuando el entonces líder norcoreano, Kim Il-sung -el abuelo del actual mandatario Kim Jong-un- decidió invadir a su vecino del sur. USA intervino para repeler la invasión y el conflicto, que duró 3 años, causó grandes pérdidas materiales y humanas.

Con la ayuda de Washington DC, Seúl, la capital surcoreana, fue recuperada en 2 meses. Pero China, alarmada con la decisión de USA de movilizar a sus fuerzas hacia el norte para lograr la reunificación de la península, intervino en el conflicto. Todas las partes comenzaron a hablar de usar armas atómicas y bombas nucleares. Y la batalla para reunificar Corea amenazó con convertirse en una 3ra. Guerra Mundial, con peligro nuclear.

"Hubo unos 3 millones de coreanos muertos, 100.000 huérfanos, unos 10 millones de desplazados y una completa devastación", dijo Sue Terry, exanalista de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de asuntos de Corea y profesora de la Universidad Nacional de Seúl, consultada por la BBC. "Pyongyang quedó totalmente destruido. Ni un solo edificio quedó en pie", agregó.

China envió 1 millón de soldados al frente coreano en 1950 y perdió a 180.000, un hijo de Mao Tse Tung entre ellos. El 27/07/1953, las dos partes decidieron firmar un armisticio diseñado como medida temporal para asegurar el cese total de las hostilidades. 

Las relaciones entre ambos países asiáticos nunca fueron fáciles. Es sabido que Mao despreciaba a Kim Il-sung, abuelo de Kim Jong-un. Lo consideraba peor que los emperadores feudales y que se asemejaba a Adolf Hitler, según fuentes rusas. Durante la Revolución Cultural, un integrante de la Banda de los Cuatro tildó a Kim Il-sung de revisionista, el peor insulto en la época, y varios norcoreanos asesinados en China fueron enviados a Pionyang en un tren con pintadas amenazadoras. Pero la geopolítica nunca permitió que los lazos se rompieran. 64 años después, ambos países siguen técnicamente en guerra. Más de 6 décadas después, las tensiones en la península son más fuertes que nunca.

Las relaciones fueron razonablemente fluidas en tiempos de Kim Jong-il, quien visitó China 7 veces a pesar de su aversión a viajar. La subida al poder de su hijo, Kim Jong-un, y de Xi Jinping, provocó complicaciones. Xi desprecia a Kim. Xi se ha reunido con centenares de líderes desde entonces pero nunca ha encontrado un hueco para recibir a Kim. Ni siquiera lo invitó a Beijing para los multitudinarios actos por el 70 aniversario del fin de la 2da. Guerra Mundial, al que acudieron algunos de los peores dictadores globales.

Kim Jong-un ha limpiado al séquito de prochinos heredado de su padre. Su tío, antiguo mentor y N°2 del régimen, Jang Song-thaek, fue ejecutado en 2013. Era el interlocutor con Beijing y defendía la apertura progresiva que había realizado Deng Xiaoping en China.

El domingo 03/09, Xi inauguraba en la ciudad de Xiamen la cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), cuando las agencias sísmicas detectaron temblores a miles de kilómetros al norte: Pionyang le arruinó otra vez la función a Xi, cuyo discurso, con alusiones a “sombras” que ponían en peligro la paz mundial, pasó desapercibido. Sin embargo, la lectura del vínculo es más compleja. Cuidado con guiarse sólo por esto.

2017

Es la 3ra. crisis nuclear relacionada con Corea del Norte en 25 años. La 1ra. se produjo en 1994, cuando Corea del Norte empezó a separar plutonio para la fabricación de armas nucleares, y culminó en un acuerdo marco a finales de aquel año. Sin embargo, el pacto saltó por los aires en 2002, después de que la Administración Bush obtuvo pruebas de que Pyongyang estaba enriqueciendo uranio de forma clandestina, y así comenzó la 2da. crisis, que nunca se ha cerrado.

Corea del Norte tiene armas nucleares desde 2006. Pero en 2017 los expertos internacionales y servicios de inteligencia occidentales han comprobado que Pyongyang quiere desarrollar misiles balísticos intercontinentales (ICBM) capaces de llegar a casi todo el planeta, y miniaturizar las cabezas nucleares para introducirlas en esos proyectiles, adquiriendo la capacidad de lanzar un ataque atómico contra cualquier país, y especialmente contra USA, de seguir en esta línea de desarrollo, alrededor del año 2021.

La Administración Obama no logró la más mínima concesión del régimen de Kim Jong-un. Entonces, Donald Trump llegó a la Casa Blanca prometiendo “¡No ocurrirá!”, según escribió en un tuit, pero su fracaso fue aún más estrepitoso: Corea del Norte probó en julio un misil capaz de alcanzar Alaska, y en agosto los servicios de espionaje surcoreanos y estadounidenses concluyeron que o estaba por conseguir la miniaturización o ya la había obtenido.

A lo largo de estas décadas, China ha sido prácticamente el único socio comercial y aliado político de un vecino misterioso y aislado. Pyongyang depende casi por completo de Beijing para cubrir sus necesidades de combustible, alimentos y rutas comerciales. China, a cambio, ha tenido un aliado en la compleja trama de las relaciones regionales en el noreste de Asia, y un amortiguador entre su territorio y Corea del Sur, socio de USA en virtud de un tratado de defensa en vigor, y en donde se encuentran actualmente 30.000 soldados estadounidenses. También un factor de presión sobre Washington DC.

El desarrollo del programa nuclear norcoreano y la beligerancia de su líder, colocan a China en una posición de equilibrista entre mantener su ‘amistad’ con un aliado tradicional y continuar avanzado en el desarrollo de una política exterior mucho más activa y protagónica, así como de sus intercambios comerciales y flujos de inversión.

China decidió en 2016 protestar contra el desarrollo nuclear de Pyongyang y, en marzo de ese año, votar en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a favor de la imposición de sanciones económicas a Corea del Norte.

También ha reanudado las Conversaciones entre las 6 Partes, marco multilateral de negociaciones para detener el programa nuclear norcoreano, que se encontraban detenidas desde 2009 cuando Corea del Norte decidió retirarse.

Sin embargo, a China se le sigue desconfiando que no ejerce la suficiente presión sobre Kim Jong-un. Pese a las sanciones en vigor, el comercio entre ambos es todavía intenso. Existe un consenso en torno a que uno de los mayores temores de China es un eventual colapso del régimen norcoreano, que se traduzca en la unificación de la Península bajo el mando de Corea del Sur (lo que colocaría a fuerzas militares estadounidenses en la frontera noreste china).

En un entorno regional e internacional tan complejo, el presidente Xi Jinping ha relanzado las relaciones entre Beijing y Seúl, pese al acuerdo entre Corea del Sur y USA, para la instalación de un sistema antimisiles THAAD en su territorio.

En julio 2017, Corea del Norte probó 2 misiles balísticos intercontinentales que pueden recorrer unos 10.000 kilómetros, lo que deja a buena parte de USA continental dentro de su rango. Corea del Norte dijo el domingo 03/09 que había probado una bomba de hidrógeno avanzada para un misil de largo alcance, lo que provocó la advertencia de una “respuesta militar masiva” de USA si se amenaza a Washington DC o sus aliados.

No obstante, el lunes 04/09/2017, la reunión del Consejo fue un conjunto de muchas palabras duras y poca coordinación. La embajadora de USA en la ONU, Nikki Haley, declaró que el régimen de Pyongyang está "suplicando la guerra", y reclamó una acción urgente ante una situación que "llevamos dejando para mañana" desde mediados de la década de los '90.

Haley dijo que la situación en Corea del Norte ha llegado a un momento en el que "no puede haber más en juego", y es necesario cambiar una política marcada por "24 años de políticas a medias y de negociaciones fracasadas". USA lanzó una propuesta de nuevas sanciones contra Corea del Norte, que deberán ser votadas por el Consejo de Seguridad el lunes 11/09. La propuesta no se enfoca en Pyongyang, sino en los países que mantienen el régimen de Kim Jong-un. Corea del Norte realiza el 74% de su comercio exterior con China. Luego, con India - un aliado de USA- y Rusia: ¿Está dispuesto Washington a sancionar económicamente a Beijing por Kim Jong-un?

Las relaciones económicas entre China y Corea del Norte es política. La muestra de esto es que las principales exportaciones de Corea del Norte a China son briquetas de carbón, es decir, trozos de ese mineral empaquetados en ladrillos. Pensar que China, que es el mayor productor de carbón del mundo, y con las reservas N°3 de ese mineral, necesita importar esas briquetas de Corea del Norte es ridículo. Corea del Norte depende económicamente de China. Sin Beijing, Pyongyang duraría muy poco. Pero a China le conviene que Corea del Norte actúe como un estado-tapón frente a Japón, a Corea del Sur, y a USA.

La reunión del Consejo de Seguridad estuvo marcada por un durísimo enfrentamiento verbal entre Haley y el embajador chino, Liu Jieyi, que revela el trasfondo del debate. Liu culpó a Corea del Norte de la crisis, pero declaró que "China nunca tolerará caos y guerra en la Península [de Corea]" y, junto al embajador ruso, Vassily Nebenzia, propuso una "suspensión por suspensión": el compromiso de Corea del Norte a suspender sus ensayos nucleares y de misiles a cambio de que USA y Corea del Sur no lleven a cabo más maniobras militares conjuntas.

La respuesta de Haley fue calificar de "insultante" la idea. Entonces, Nebenzia declaró a la prensa que "las resoluciones destinadas a castigar sólo a Corea del Norte no han funcionado".

“Un acuerdo amplio del tema nuclear y de otros que generan preocupación en la Península de Corea solamente puede lograrse a través de los canales diplomáticos”, sostuvo Nebenzia.

El ex máximo asesor político de Donald Trump, Steve Bannon, dijo: "No hay solución militar aquí. Nos han ganado". En tanto, los secretarios de Defensa, James Mattis; y de Estado de USA, Rex Tillerson, siguen reclamando que Corea del Norte concrete "una desnuclearización cpmpleta, irreversible y verificable".

El presidente surcoreano Moon Jae-in instó a analizar la posibilidad de cortar por completo el suministro de petróleo a Pyongyang. La primera reacción del gobierno de Moon fue realizar un ejercicio militar que incluyó el lanzamiento de un misil balístico Hyunmoo y proyectiles disparados por aviones cazas F-15, que alcanzaron los objetivos designados en el Mar del Japón, según informó el mando conjunto del Ejército surcoreano: el gobierno de Seúl fue el único país que hasta ahora reaccionó militarmente a la nueva prueba nuclear norcoreana.