POLÉMICA EN MARCHA

Zaffaroni + Maslatón: Bases para una Argentina incendiada

De un lado, Eugenio Zaffaroni y su anteproyecto de reforma del Código Penal. Del otro, Carlos Maslatón, quien afirma que la 'doctrina Zaffaroni' de Derecho Penal ha intoxicado a varias generaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Acerca de esto escribió el secretario de Acción Política de Unión por Todos, Ricardo Raúl Benedetti (es la fuerza partidaria que fundó Patricia Bullrich).

por RICARDO RAÚL BENEDETTI
 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Especial para Urgente24). El gobierno nacional y algunos expresiones minoritarias de la oposición, luego de transitar varios años esparciendo las semillas de la confrontación negatoria del otro anulándose agresivamente entre sí, han dado a luz a una sociedad fragmentada, anárquica y violenta, a punto de incendiarse.
 
“Cuando el fanatismo a gangrenado el cerebro, la enfermedad es casi incurable” nos decía el humanista, filósofo e historiador Voltaire en el siglo XVIII, y qué razón tenía al afirmarlo viendo los últimos acontecimientos de justicia por mano propia en los linchamientos que se han sucedido por el país, y la postura laxa y garantista del gobierno que por sus actos y no sus dichos, pretende liberar al delincuente en la calle.
 
Actualmente estos extremos del pensamiento se ven fielmente representados en dos personajes que, a mi modo de ver, recrean individualmente las banderas nostálgicas y setentistas que en su juventud han levantado orgullosos: el juez garantista de la Corte Suprema de Justicia adherente al gobierno nacional Dr. Eugenio Zaffaroni, y el renovado activista político de la ultraderecha nacionalista Dr. Carlos Maslatón.
 
Teoría negativa o agnóstica de la pena: Eugenio Raúl Zaffaroni es el mentor de esta postura, nos dice que “el modelo punitivo es poco apto para la solución de los conflictos, pues cuando se encarcela no se resuelve el conflicto, sino que suspende, o sea lo deja pendiente en el tiempo”. Dicho de otra manera: No hay delito que merezca pena de prisión, dejando presa a la sociedad, en manos de delincuentes libres, en proceso de rehabilitarse.
 
Justicia por mano propia: Carlos Maslatón hace público el siguiente pensamiento, en alusión a los linchamientos de varios delincuentes que sufrimos en los últimos días en mi país: “Sin ningún cargo de conciencia. La población debe continuar ejerciendo justicia por mano propia y matar en el acto a los delincuentes capturados infraganti. Es muy auspicioso lo que está sucediendo en el país, porque el estado argentino no solo decidió no defendernos sino que se alineó del lado del delito y le declaró la guerra a la gente de bien, impidiéndole a la policía reprimir y -al contrario- castigando a la policía que cumple con su deber. Esto no constituye apología del delito sino legítima defensa. Y aunque los miserables del gobierno lo consideren apología, a mi me importa un carajo, no cumplo su ley porque ellos decidieron matarnos y mi vida es más importante que sus planes pro-delictivos. Es la hora de la insurrección popular contra todos ellos. Ahora, o nunca. Advertencias debidamente presentadas.”
 
El abolicionismo de la pena que nos propone Zaffaroni nos remite a la apertura de las cárceles que ordenó Héctor J. Cámpora en los ´70 y que fue el prólogo de la dictadura más sangrienta que vivimos en nuestro país; y el posicionamiento de Maslatón es, sin lugar a dudas, una actitud de extrema violencia que apunta a tomar la justicia por propia mano, eliminando cualquier atisbo de civilización en sus palabras, impulsando una barbarie a la “Fuenteovejuna” que asustaría a la derecha más reaccionaria del Tea Party americano.
 
Zaffaroni + Maslatón, 2 caras de una misma moneda que sientan las bases para revivir otra vez, una Argentina incendiada. Espero que los argentinos sepamos quitarle valor a estos extremos que recrean lo peor de la humanidad, y podamos encontrar desde el diálogo constructivo una justicia balanceada para que todas las personas de bien, podamos vivir seguras y en Libertad.