Leído

DÍAS DIFÍCILES

El caso Santrich, que alienta USA, complica la paz en Colombia

Lun, 20/05/2019 - 4:42pm
Enviado en:
0 comentarios
Por Urgente24

Zeuxis Pausias Hernández Solarte, más conocidocomo Jesús Santrich, es un excomandante de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército Popular (FARC-EP), miembro de la Dirección Nacional de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, partido creado tras el proceso de paz y representante a la cámara por el acuerdo de paz en el Congreso, con mandato 2018-2022. Cuando comenzaron las negociaciones de paz con el Gobierno de Juan Manuel Santos, él fue elegido por la insurgencia para viajar a La Habana como delegado. Hoy día es coprotagonista de una polémica intensa en Colombia.

Contenido

Zeuxis Pausias Hernández Solarte, más conocidocomo Jesús Santrich, es 1 de los 3 representantes de las FARC en la CSIVI (Comisión de Impulso y Verificación a la Implementación) creada a partir de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno del premio Nobel de la Paz, Juan Manuel Santos, y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, entidad encargada de verificar la implementación de estos.

Él también es 1 de los beneficiarios de los 10 escaños que la antigua guerrilla pactó con el Ejecutivo con independencia de los votos que obtuvieran en las elecciones legislativas de marzo de 2018.

En abril de 2018, Hernández Solarte / Santrich fue acusado por narcotráfico en un juzgado de Nueva York, USA. 

La fiscalía le acusó de delinquir desde junio de 2017, 6 meses después del acuerdo final de paz del 01/12/2016. Se ordenó a Interpol su captura, algo que ocurrió en Bogotá el 09/04/2018

Se encuentra en debate si se procede o no a su extradición a USA.

El día de su detención, él inició una huelga de hambre como protesta para denunciar lo que consideró "un montaje de la justicia".

El 19/05 él suspendió la huelga tras 41 días de protesta, después de que se anunciara que se suspendía su extradición y se emplazaba a la Fiscalía a presentar pruebas para fundamentar la captura del exjefe guerrillero.

El 15/05/2019, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) decidió no extraditarlo y dejarlo en libertad. Por este motivo renunció el que ya cuestionado Fiscal General, Néstor Humberto Martínez; y la vicefiscal María Paulina Riveros.

Según ellos, se rompieron las garantías procesales, se desconocieron las pruebas reunidas por USA y se cometió "un atentado contra la democracia".

El 17/05/2019 se hizo efectiva la liberación de Santrich durante 4 minutos. Mientras él salía de la cárcel La Picota fue detenido por agentes del CTI (Cuerpo Técnico de Investigación, una dirección de la Fiscalía General de la Nación), invocando nuevas pruebas acerca de su supuesta participación en el narcotráfico.

La Fiscalía General de la Nación publicó un comunicado desde su cuenta de Twitter afirmando que, luego de que “la garantía de no extradición que le fue concedida fue oportunamente acatada por la Fiscalía General de la Nación”, se incorporaron nuevas evidencias y elementos de pruebas “que dan cuenta con claridad de las circunstancias de tiempo, modo y lugar de las presuntas conductas de concierto para delinquir con fines de narcotráfico y narcotráfico atribuidas a Hernández Solarte”:

Por ejemplo, la declaración de Marlon Marín Marín, sobrino de Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”, negociador por la guerrilla en el proceso de paz entre las FARC y el Gobierno.

En entrevista con Fernando Ramos, de CNN en Español, el fiscal saliente de Colombia, Néstor Humberto Martínez, dijo: “A juicio de los fiscales y los investigadores, [la reunión del video] era una operación de narcotráfico. Y allá aparecieron las grabaciones de un grupo de escoltas, de auxiliares y finalmente apareció la voz del señor Santrich. Y de esas evidencias, más evidencias que aportó el gobierno de Estados Unidos a la JEP, se concluye de que se trataba de una negociación de un cargamento de cocaína de diez toneladas, que habían sido valoradas y negociadas en US$ 15 millones”.

Tras casi 12 horas de audiencia, el domingo 19/05 el Juzgado de Control de Garantías 16 ratificó la captura de Hernández Solarte / Santrich, informó Diego Martínez, uno de los abogados de las FARC y quien estuvo presente en la diligencia junto a Gustavo Gallardo, quien agregó: "A nuestro juicio, se legalizó desconociendo todas y cada una de las ilegalidades y violaciones a la Constitución en la captura ilegal que tiene a Santrich nuevamente privado de su libertad". Él informó que la defensa apelará esta decisión.

Gallardo presentó el sábado 18/05 un pedido de impedimento argumentando que la Fiscalía no tenía competencia para investigar al exguerrillero, y debía ser llevado por la Corte Suprema teniendo en cuenta que para Santrich se aplicaría el fuero constitucional como congresista.

"Eso no se ha resuelto todavía", aseguró el abogado. "El lunes 20/05 en la tarde se va a resolver la incompetencia funcional de cualquier juzgado de control de garantías en el caso de Santrich, porque la autoridad competente para conocer del caso es la Jurisdicción Especial de Paz y la Corte Suprema en su sala de instrucción penal", añadió.

Gallardo aseguró que la Corte Suprema podría llevar el caso porque, a pesar de nunca haberse posesionado, Santrich sí tiene la investidura como congresista. 

Sobre la salud del exguerrillero, Gallardo dijo que Santrich estuvo "inconsciente" durante la audiencia en el hospital Meredi, en Bogotá, y que, eventualmente, era atendido por personal médico: "Estuvo tirado en la cama y no pudimos tener mayores reacciones de él". 

Gallardo dijo que la defensa advirtió que no se podía llevar a cabo esta audiencia por "el grado de inconsciencia" de Santrich. La solicitud, sin embargo, no fue aceptada por la juez.

Se trató de un intento de suicidio, descubierto por un guardián. Según le relató Santrich a la comitiva que lo visitó en el búnker, el viernes 18/05 cuando todo estaba dispuesto para su salida de cárcel se enteró que el presidente Iván Duque estaba considerando declarar estado de conmoción y extraditarlo a USA, frente a lo cual optó por terminar con su vida. Fue cuando procedió a ingresar a un baño y con una hojilla de afeitar se laceró. Un agente penitenciario, inquieto por la tardanza, entró al baño y al advertir la escena encendió la alarma.

Luego de esto Santrich fue asistido médicamente dentro del penal. Según la Fiscalía por las autolesiones ahora tiene “heridas suturadas” en los brazos. La delegación que lo visitó le preguntó a Santrich qué ocurrió después y este afirma que no tiene claro qué pasó ni al momento de ser trasportado en helicóptero ni en la diligencia de legalización de captura.

Este lunes 20/05, todos los ojos están puestos sobre un hecho judicial en particular: la audiencia de imputación de cargos en contra de Hernández / Santrich.

La diligencia se tornó una carrera contrarreloj pues la ley dice que esta debe hacerse a más tardar en las 36 horas posteriores a la aprehensión o de lo contrario sería ilegal. Santrich entró en estado crítico de salud por lo que tuvo que ser llevado a un centro médico y hasta allá se desplazaron las autoridades para realizar la audiencia al filo de la medianoche. 

Ni el propio Santrich tiene muy claro lo que ocurrió en esa diligencia en el Hospital Universitario Méderi, donde el exguerrillero fue internado. Dado que la recaptura se dio el viernes hacia las 17:00, el plazo máximo para presentar a Santrich ante un juez de garantías era el domingo a las 5:00.

Tal como se sabe, el viernes, luego de su fugaz puesta en libertad e inmediata nueva detención en la puerta de la cárcel La Picota, el exjefe de las Farc fue embarcado en un helicóptero que lo llevó a un helipuerto de la Policía, al occidente de Bogotá, y después fue trasladado a los calabozos del búnker de la Fiscalía.

Allí, tras varias horas, fue valorado por Medicina Legal y una vez los galenos oficiales dictaminaron que tenía “alteración del Estado de conciencia”, por lo que fue internado en el Hospital Universitario Méderi. Para evitar que se cumplieran las 36 horas hasta el lugar se desplazaron la jueza 16 de garantías, el fiscal a cargo y el procurador de turno.

Pasado el mediodía del domingo 19/05, Santrich fue dado de alta por el personal médico del hospital Méderi y de inmediato fue trasladado de regreso a una celda en el búnker de la Fiscalía. Allí lo pudieron visitar el senador del Polo y defensor del proceso de paz, Iván Cepeda; y los congresistas del Partido de la Farc, Victoria Sandino y Benedicto González, este último ocupa la curul que le correspondía a Santrich en la Cámara y la cual se disponía a tomar de haber logrado recuperar la libertad.

Según el senador Cepeda, Santrich permanece en una celda donde cuenta con la asistencia médica permanente. El exguerrillero sigue postrado en una silla de ruedas y tiene vendajes en las muñecas desde que se cortó las venas en un baño, poco antes de que expidieran su boleta de egreso de la cárcel La Picota.

Desde la clandestinidad, Iván Márquez, cuestionó todo el procedimiento llevado a cabo con Santrich por parte del ente acusador. El exjefe negociador de las FARC aseguró que Santrich “un invidente” fue dopado “hasta causarle inconciencia y un paro respiratorio”.

"Compañeros de los ETCR (Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación): en nombre de los comandantes militares del antiguo Estado Mayor Central de las FARC, comandantes de frentes y columnas, impactados por la traición del Estado al Acuerdo de Paz de La Habana, les reiteramos autocríticamente, que fue un grave error haber entregado las armas a un Estado tramposo, confiando en la buena fe de la contraparte. Qué ingenuos fuimos al no recordar las sabias palabras de nuestro comandante en Jefe Manuel Marulanda Vélez, cuando nos había advertido que las armas eran la única garantía de cumplimiento de los acuerdos. La triste realidad es que nos pusieron conejo", dice Márquez en una carta.

Además de exhortar al presidente Iván Duque a que no le de la espalda a los acuerdos de paz que suscribieron las extintas FARC y el Estado, señala que la recaptura de Santrich, acusado de narcotráfico, ilegal.

"Ningún colombiano necesita ser jurista para entender que nada de lo que diga una persona drogada forzosamente -como ocurrió con Santrich- puede ser legal. Esa 'legalización de captura' fue una ilegalidad, un abuso de autoridad. Deben responder el ex Fiscal General y hasta los médicos que se prestaron para esa infamia rastrera", señala Márquez.