CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - “La derecha, junto con algunos señores que hacen vida allá en Miami (USA), anda preparando y están preparando un atentado contra la vida del compañero presidente Nicolás Maduro; y eso es muy serio”, denunció el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, orador de orden durante la sesión solemne que se realizó en la Plaza Bolívar, en conmemoración del 446 aniversario de Caracas.
Venezuela: Entre la devaluación, Cuba y un falso atentado a Maduro
¿Qué mejor homenaje podía ocurrirsele a los bolivarianos por los 60 años del ataque al cuartel de La Moncada que el mencionar la posibilidad de que USA está intentando asesinar a Nicolás Maduro? Mientras el presidente venezolano conmemora la historia cubana, Diosdado Cabello hace una mención a planes secretos de USA (que nunca se confirman) para atentar contra Maduro. Sin embargo, con la devaluación del bolívar con respecto al dólar, la preocupación bolivariana debería pasar más bien por los problemas económicos que enfrenta, que por supuestos complots que nunca se concretan.
26 de julio de 2013 - 11:30
Expresó que “si aquí le ocurre algo a Nicolás Maduro, el pueblo será implacable con ustedes (oposición). Y no es que estamos amenazando a nadie; es que estamos decididos a hacerlo (…) La respuesta será inmediata e implacable”.
“Creen que este país va a ser gobernado por un grupo de burgueses y de vendepatrias. Por eso es que van a reunirse con el secretario privado de Pinochet y van a reunirse con la imagen completa de la corrupción de todos los vicios en América, Alan García. ¡Qué cosas!, no les dio tiempo de reunirse con Carlos Ortega, lo abandonaron, no le dieron ni pase a una actividad del fascista de Capriles”, sostuvo el parlamentario.
Comentó que mientras el jefe de Estado trabaja en la calle con el pueblo, la oposición está dividida en una competencia para ver quién se arrodilla más ante el imperio norteamericano.
Cabello también se refirió a las recientes declaraciones del dirigente opositor Leopoldo López, quien dijo que no se iba a calar el gobierno del presidente Maduro durante seis años.
En tal sentido, el diputado respondió: “Dale, dale, pero cuando empieces nosotros no nos vamos a parar”. Cabello llamó a la derecha a la reflexión “para que comience a ser una oposición verdaderamente democrática en el país”.
Agregó: “Nosotros queremos la paz para este país. La única garantía de paz que hay en este momento es la Revolución chavista. Es la única garantía de paz, queremos la paz”.
Seguidamente se preguntó: “¿Cuánto ha costado para que el pueblo llegara al poder? Hasta la vida del Comandante (Hugo Chávez) fue entregada para que el pueblo tuviera el poder”.
Así es como mientras Nicolás Maduro saluda los 60 años del ataque de los guerrilleros cubanos al cuartel de La Moncada, sus cuadros vuelven a usar la misma estrategia retórica de siempre: según esos cuadros, el imperio está intentando asesinar al presidente venezolano, como si las reformas impulsadas por los bolivarianos en Venezuela fueran realmente revolucionarias y no un conjunto de medidas populistas de un gobierno corrupto.
Y en Venezuela las cosas lentamente se van degradando, con la opinión pública distraída en actos que llaman a recordar épicas pasadas sin mirar el presente oscuro y un futuro que se presagia bastante incierto.
En Venezuela no se puede medir la devaluación con datos oficiales debido al control de la información. Pero está claro que el bolívar se debilita y que se corre peligro de que se dispare la inflación, que ya de por sí es alta. Desde que existe el Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad), mecanismo cambiario legal y adicional a la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), no se hace pública la tasa de cambio a la cual se asignan las divisas a través de una subasta. La ley prohíbe, además, a los beneficiarios divulgar esa información.
Sin embargo, en la más reciente subasta, del 17 de julio, las tasas promedio fueron de 10,7 bolívares para particulares y 11,7 bolívares para empresas, muy por encima de los 6,30 bolívares de la tasa oficial, según indicaron los medios locales y las bancas de inversión internacionales.
El Sicad confirmó que adjudicó US$ 215,3 millones, US$ 180,5 millones a 1.085 empresas y US$ 34,8 millones a 21.916 personas naturales.
Una tasa de 10,9 bolívares fuertes por dólar indicaría que la devaluación en Venezuela durante los primeros tres meses de Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores llega al 73%.
La existencia del dólar paralelo en una economía como la venezolana es una realidad a la que no se puede sustraer el país, por más que existan el control de cambios y la satanización de la información acerca de este mercado.
La “lechuga verde'', como le llaman en la calle y en algunos medios de comunicación al dólar paralelo porque está penalizado nombrarlo y divulgar su cotización, se cotiza a “más de cinco veces'' el valor de la tasa oficial, según dijo a la Associated Press el ex gerente de investigaciones del Banco Central de Venezuela, José Guerra.
Si nos atenemos a esos datos, no oficiales pero que se sienten en el diario vivir del consumidor de a pie, podemos decir que la devaluación nominal es del 34,75% en los primeros 100 días del gobierno de Maduro, los cuales se cumplen el sábado.
Consecuencia de lo anterior, las condiciones están dadas para que la inflación se desborde en desmedro del poder adquisitivo del bolívar fuerte.
Es tal la falta de abastecimiento de los productos básicos de la canasta familiar, desde la harina de maíz hasta la carne, que la regulación de su venta se ha vuelto un foco más para la especulación con los precios.
“La arepa, que podríamos decir es el alimento nacional, va camino de convertirse en un artículo de lujo. Y la carne, que es otro producto que escasea, es prácticamente inalcanzable'', comentó Francisco Alvarado, ingeniero electrónico de 35 años que vive en Canadá y que recientemente hizo un viaje de trabajo a Caracas.
Y no es para menos. Hace apenas un par de semanas había almacenes de cadena vendiendo la carne a precios de entre 65 bolívares y 70 bolívares el kilogramo, cuando la regulación del gobierno indica precios de 27,29 bolívares para la carne de primera y de 18,46 bolívares para el producto de menor calidad, antes del impuesto a las ventas (IVA).
El Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis) confirma en su página de internet que “adelanta operativos para evitar la especulación y sancionar a quienes incurran en esta práctica''.
“Tuve que ser vegetariano el tiempo que estuve allá porque, además de lo costosa, la carne está racionada. No venden más de cuatro bandejas (unos dos kilos) por familia'', aseguró Alvarado.
Pero hay que agregar que el primer ataque directo al bolsillo de los venezolanos llegó antes de que se cumpliera el primer mes de Maduro en la presidencia. El 14 de mayo entró en vigencia un aumento del 20% en los precios controlados del pollo, la carne y el queso.





