LATINOAMÉRICA

La verdadera herencia de Chávez: Venezuela está fundida

El nuevo Sistema Complementario de Administración de Divisas, que se basa en una subasta de dólares a través del Banco Central de Venezuela, implica una devaluación ponderada de 73,3%, según números de la consultora Ecoanalítica, corroborados por diversas fuentes bancarias.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El gobierno de Venezuela, reaccionando ante el riesgo de que su estricto control cambiario esté llevando al país hacia el colapso económico por falta de importaciones imprescindibles, anunció el martes 19/03 que comenzará a subastar dólares a un selecto grupo de importadores para lidiar así con la aguda escasez de productos, pero la medida -que de por sí constituye una nueva devaluación disfrazada- podría terminar siendo insuficiente, coinciden los economistas.
 
El sistema cambiario venezolano resulta -tal como ya se avizora en el de la Argentina también- una cantidad de compuertas solo destinada a bloquear el acceso a las divisas y intentar ocultar la evidente restricción de moneda extranjera, en un momento en que países como Brasil, Perú, Colombia, Chile y hasta Uruguay no sabe qué hacer para frenar el arribo de dólares estadounidenses a sus economías.
 
Una asfixiante sequía de divisas ha llevado la cotización del dólar en el mercado negro a un precio 4 veces mayor que el tipo de cambio oficial de 6.30 bolívares por unidad.
 
La herencia de Hugo Chávez Frías es una Venezuela quebrada y la gran frustración de muchos es que se haya muerto antes de comprobar que la política económica que eligió y ejecutó, llevó a su país a una estanflación muy peligrosa.
 
Sin duda es un ejemplo que debería analizar en profundidad Cristina Fernández de Kirchner...
 
Ahora, el Gobierno de Venezuela informó acerca de la introducción de un nuevo Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad) que prevé la subasta de divisas a empresas autorizadas para operaciones de importación con pago final directo a proveedores por parte del Banco Central de Venezuela (BCV).
 
El ministro de Planificación venezolano, Jorge Giordani, indicó en una rueda de prensa que el Sicad busca que las empresas privadas registradas en el sistema de acceso a moneda extranjera, el Rusad (Registro de Usuarios del Sistema de Administración de Divisas), puedan tener un mecanismo complementario de acceso a divisas.
 
El nuevo sistema complementará a la ya existente Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), en un país con un sistema de control de cambio... ¡desde 2003!
 
El Sicad implica que las empresas podrán acudir a "una subasta de un monto determinado de recursos" cuando las presente el Órgano Superior de Divisas para realizar operaciones de importación que se verificarán previa y posteriormente para asegurarse de que los fondos se dedican al objetivo declarado.
 
Giordani dijo que, al tratarse de una subasta, no se puede establecer cuál será el precio de venta del dólar, fijado oficialmente en 6,3 bolívares por dólar, pese a explicar que se aplicará un techo de precio que no quiso revelar.
 
La nueva devaluación
 
El anuncio gubernamental se produce a 5 cinco semanas de que el gobierno anunciara una devaluación del 32% de la moneda nacional.
 
“Toda tasa que (en la subasta) se ubique por encima de 6,30 bolívares es una devaluación”, explicó José Luis Saboin, de la consultora Ecoanalítica. 
 
Sin embargo, el porcentaje verdadero de la nueva devaluación depende de cada sector.
 
Saboin considera que implica una apertura a una posible flexibilización del control cambiario, ya que el mecanismo no opera a una tasa fija sino a una tasa variable. 
 
Además, recordó que el presidente del BCV, Nelson Merentes, aseguró que las divisas subastadas tendrían una cotización muy inferior a las del mercado no oficial o 'blue'.
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Saboin espera que la aplicación de un mecanismo de subastas alivie los tiempos de respuesta “porque las operaciones se realizarán con cartas de crédito”, lo que supone una mayor tranquilidad para los proveedores internacionales.
 
Pero ¿a cuánto asciende la nueva devaluación? ¿Cómo impactara sobre la estructura de precios domésticos en Venezuela?
 
Todo esto ocurre en una campaña electoral que el oficialismo ha ubicado en torno a la memoria de Chávez Frías, con Nicolás Maduro Moros como el heredero, quien no quiere hablar de economía sino solamente de conspiración estadounidense, conspiración criolla, conspiración... conspiración...
 
En el hato Santa Rita, en el municipio Rómulo Gallegos, Apure, Maduro anduvo en un carro militar Tiuna, rodeado de 100 jinetes que pasaron por “el pabellón de honor” (integrado por tractores), para rendirle un homenaje a la memoria de Chávez, a quien le cantaron los folkloristas.
 
Maduro habló desde unos árboles, junto a su mujer, Cilia Flores, pidiéndole a los campesinos que le garanticen la victoria el 14-A, y denunciando más desestabilización de la CIA (Central Intelligence Agency, estadounidense), y el Pentágono, supuestamente para impedir la nueva derrota de la MUD (Mesa de Unidad Democrática, la oposición unida).
 
Maduro no habló de devaluación, tal como sucedía en Caracas, donde los economistas consultados dijeron que la nueva subasta se traduciría en una renovada depreciación del bolívar.
 
“Se ha introducido más incertidumbre en el panorama cambiario”, dijo Ricardo Villasmil, profesor de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA).
 
“No queda claro cómo va a funcionar el sistema tanto en montos como en precios. No se sabe con qué frecuencia van a subastar. Por tanto es difícil estimar lo que sería el precio que tendrían las divisas en ese nuevo esquema”, agregó Villasmil.
 
“Hay una oferta limitada de divisas, que es el problema de fondo. Las divisas petroleras no están entrando todas al país porque se han desviado para distintos usos y PDVSA [la estatal Petróleos de Venezuela] ofrece pocas divisas al Banco Central”, comentó Orlando Ochoa, profesor de Economía de la UCAB.
 
El ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, anunció que comenzará a subastar dólares a partir de la próxima semana, restringida, hay que insistir en ello, a las compañías inscriptas en el Rusad, programa al que sólo pueden acceder integrantes de industrias consideradas como prioritarias.
 
Las subastas serán llevadas a cabo empleando el mecanismo ideado por el premio Nobel de Economía, William Vickrey, en el que los competidores introducen secretamente su oferta y el ganador no paga la cantidad que ofreció sino la segunda mayor oferta.
 
“Al principio habrá alguna descompresión, que se generó por la eliminación del Sitme, pero no reducirá la demanda de dólares”, dijo el economista y profesor universitario Luis Zambrano.
 
“Hay un conjunto de agentes económicos que no tendrán acceso al mecanismo porque no están registradas en el Rusad”, agregó Zambrano. 
 
Y esos agentes económicos son pequeñas y medianas empresas, actores de sectores no prioritarios o que rayan en la informalidad, quienes, junto a las personas físicas, seguirán dándole energía al mercado clandestino de cambios.
 
“Si el precio del dólar paralelo baja será muy poco y por corto tiempo”, aseguró el economista, quien explicó que los controles previos y posteriores generan costos adicionales a la divisa. “Tampoco garantizan que no se vayan a crear nuevas instancias de corrupción producto de los mismos controles”.