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REVISANDO LA AGENDA

El 2do. mes de Alberto F. necesita renovar expectativas

Lun, 13/01/2020 - 12:04am
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En el corto plazo, las expectativas resultan fundamentales para facilitar la espera del mediano plazo. Pero las expectativas de un mes ya no sirven con similar fortaleza en el mes siguiente. Es importante que Alberto F. y su equipo lo tengan en claro.

2do. mes de Alberto: ¿quién dijo que el más difícil era el 1ro.?
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Alberto Fernández ha superado el 1er. mes de su gestión, probablemente con un resultado que coincide con sus expectativas.

Sin embargo, para el 2do. mes que ya ha comenzado, él tendrá que renovar el kit de las expectativas. Las del 1er. mes no conseguirán un resultado equivalente.

Ya es evidente que, si bien para el Presidente de la Nación es decisivo el resultado de la evaluación que realice cuanto antes el Fondo Monetario Internacional, y entonces intentar prosperar en la renegociación de vencimientos con los acreedores privados (hay un vencimiento importante por delante, en marzo), existe un amplio universo de ciudadanos / usuarios / contribuyentes, cuya agenda colectiva tiene como prioridad resolver 

 #  la elevada presión tributaria, 
 #  la permanente inflación y 
 #  la escasa actividad económica actual (porque de ella depende tanto el empleo como los salarios).

Debe considerarse que los impuestos tan variados como elevados, reducen el poder de compra de los asalariados, no sólo de los agentes económicos más adinerados y de los productores de commodities (quienes acceden a los dólares estadounidenses tan apreciados).

Un par de ejemplos de los reclamos:

Alberto F. tiene expectativas importantes acerca del impacto mediático de la creación de un Consejo Económico y Social, y en especial que lo conduzca Roberto Lavagna, por ahora sólo una especulación.

Sin embargo, el Presidente precisará de anuncios más contundentes ya que en esta etapa de su gestión, en la que precisa ganar credibilidad, la confianza se renueva mes a mes.

No es imposible pero se precisa imaginación y audacia.

Según él le explicó a Horacio Verbitsky, el Presidente tiene expectativas en el corto plazo de un impacto positivo de algunas decisiones:

 #  "volcar al consumo 100.000 millones de pesos que no estaban antes" (la llamada 'tarjeta alimentaria'),

 #  "liberar encajes con la obligación de generar créditos a baja tasa para la producción",

 #  "la moratoria en la AFIP (para las pequeñas y medianas empresas), que te da 6 meses de gracia durante los cuales no pagás, y después pagás a muy largo plazo",

 # "el Banco Central va a reglamentar un plazo fijo ajustado por UVA, lo que implicará un nuevo descenso de la tasa" de interés",

 # "el Banco Central está desactivando para febrero el sistema de pases que estaba armado con los fondos del 'money market'. Para pymes, la tasa quedó esta semana en 40%, una baja enorme",

 #  "un conjunto de medidas que estamos tomando, que no son sólo vinculadas al gasto público que van terminar reactivando la economía, pero esto demanda tiempo".

Sin duda que ese tiempo sólo se compra con la moneda del éxito. Acerca de los anuncios propiamente dichos, el interrogante se refiere a que, si bien son muy necesarios, ¿son suficientes?

Es cierto que Mauricio Macri hizo casi todo mal en materia de política económica, algo que permite alguna confrontación política, Alberto Fernández carece de margen para el error: ésta es la realidad de la Argentina 2020.

El ministro Martín Guzmán deberá esmerarse en algunas decisiones de política económica adicionales a las que mencionó Alberto F.

Resulta muy importante para la Administración convencer a los agentes económicos que la recesión tiene un horizonte visible.

La otra cuestión tiene que ver con la política cambiaria. El dólar 'blue' no puede cotizar por debajo del dólar turista (el del impuesto del 30%).

Y no es aconsejable que el Banco Central compre dólares estadounidenses emitiendo pesos mientras baja la tasa de interés.

Además, hay que comenzar a comprender al público. Los ciudadanos / usuarios / contribuyentes no compran moneda extranjera porque se encuentre cara o barata sino porque no cree en la moneda argentina, consecuencia de un proceso inflacionaria que ya acumula 3 lustros.

En medo de todo esto, los hidrocarburos.

El periodista / 'influencer' de los K, Horacio Verbitsky, integra el listado de oficialistas que afirma que es exagerada la apuesta por Vaca Muerta, la única inversión directa que resulta una política de Estado ya que la inició Cristina Fernández de Kirchner con la asistencia de Miguel Ángel Galuccio, por entonces presidente de YPF, y la continuó Mauricio Macri, ya con Galuccio privatizado, en su Vista Oil & Gas.

Sin embargo, ocurre hoy día una revisión de Vaca Muerta en el kirchnerismo. Además, Guillermo Nielsen, el presidente actual de YPF, no goza de una relación amable con los 'revisionistas'.

La pregunta de Verbitsky a Alberto F. sobre Vaca Muerta fue sesgada, y elaboró un cuestionamiento contra Nielsen. 

En tanto, nadie puede ocultar que ocurre un doble debate: 

 #  ¿es posible que, sin Vaca Muerta como prioridad, podría pesificarse el negocio de los hidrocaburos? Sin duda, crasa ignorancia porque ningún commodity es pesificable;

 #  ¿Vaca Muerta consume recursos amortizables en el mediano y largo plazo, cuando esos recursos podrían aplicarse a lo inmediato?

Por esto se habla de invertir más en hidrocarburos convencionales y menos en el fracking.

No obstante, es necesario considerar algo importante: más allá de Nielsen y Verbitsky, los recursos (y los dólares de la balanza energética) en 2020 y años siguientes estarán en Vaca Muerta.

¿Es posible conseguir un equilibrio? Es harto complicado en el país del péndulo constante.

Alberto F. corre contrarreloj: las urgencias de la clase media vs. las posibilidad de resolver los vencimientos de deuda pública externa para reasignar esos recursos. (Por ese motivo Guzmán no ha explicitado aún un programa macroeconómico: desconoce cuáles son los recursos que permitirá el frente externo).

Hay quienes apuestan por su fracaso. No sólo opositores sino que también oficialistas porque hay otro tema: algunos consideran más conveniente para su proyecto ideológico, regresar a debajo del caparazón, concentrarse en el ombligo propio, cerrar todo.

Menudo desafío para Alberto F. al comenzar el 2do. mes de gestión. A su favor tiene varias herramientas: desde el temor colectivo al fracaso hasta la necesidad preelectoral estadounidense de que no haya imprevistos que compliquen la reelección de Donald Trump. 

De paso, un recordatorio: Ningún otro default argentino sería tan evitable o innecesario como complejo.