5 INDISPENSABLES

Ropa y calzado sin repuntes pero CAME ve otros números

Las ofertas en indumentaria y calzado este año se adelantaron con descuentos que llegan hasta el 50% pero aún así, no mejoran. Por su parte CAME, mostró que en junio registró una suba de ventas entorno del 8,6% interanual. Y aunque la ecuación económica no es la misma, la bajante del río Paraná, obligaría a los barcos cerealeros a compensar cargas desde Bahía Blanca.

1 La segunda ola golpea duro a la ropa y el calzado 

El consumo no remonta en uno de los sectores con más subas de precios Las ofertas en indumentaria y calzado se adelantaron este año y llegan hasta el 50%. El nuevo cierre de los shoppings afectó las proyecciones de ventas y sobra mercadería. 

La pandemia volvió a cambiar la reglas de juego por eso las empresas tienen claro que no venderán todo lo que estimaban. en ese contexto se abrieron las ofertas que comenzaron en junio Por "Pero ni siquiera eso tracciona", advirtió el presidente de la Cámara Industrial de la Indumentaria (CIAI), Claudio Drescher.

“Se está vendiendo 20% menos que en el mismo período de 2019 y está sobrando el 30% de lo producido en base a las estimaciones que teníamos de ventas. Por eso, las liquidaciones empezaron muy agresivas, del orden del 50%, hace ya unos diez días. Va a sobra ropa; la gente está obligada a bajar los precios”, precisó el dirigente de CIAI.

Un informe de la entidad que publica el portal de noticias Infobae destaca que las ventas de mayo y junio se vieron afectadas por el cierre durante dos meses de los shoppings y centros de compra en el AMBA y la reapertura, a mediados del mes pasado, con aforo limitado.

En cuanto a las perspectivas, el sector advierte que continúa la tendencia del mejor desempeño en las ventas de los shoppings por fuera del AMBA, región golpeada por las restricciones sanitarias y la caída del poder adquisitivo, y que para recuperar la demanda, es necesario que se recomponga la capacidad de compra de los ingresos (salarios y jubilaciones), así como las 12 y 18 cuotas en el Programa Ahora 12 con los tres meses de gracia.

Por su parte el presidente de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), Fernando De Vito, reconoció que “las zapaterías de distintos centros comerciales de todo el país, que no son las grandes marcas, subieron 30% sus precios este invierno respecto del de 2020. Si subíamos más, no vendíamos. Y así y todo, no se vendió. Había mucho stock del año pasado y las restricciones de este año afectaron las estimaciones que teníamos”.

2 CAME reconoce que las ventas minoristas subieron en junio 8,6% interanual
 

Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) el nivel de consumo creció 8,6% interanual en junio, pero continuó 16% por debajo del mismo mes de 2019

“La recuperación del consumo se desaceleró en el sexto mes con las nuevas restricciones para contener la segunda ola de coronavirus, y las ventas minoristas pymes, medidas a precios constantes, crecieron 8,6% frente a junio 2020, pero siguen 16% por debajo del mismo mes de 2019, antes de la pandemia”, indicó el reporte.

En términos interanuales, explica CAME el 73,6% de los comercios registró variaciones positivas, mientras aseguran que “para los próximos tres meses, las expectativas son prudentes, especialmente por la incertidumbre que genera la crisis sanitaria, principalmente porque en los últimos dos años, el poder de compra de las familias cayó 20% y el mercado de consumo acusa el impacto”.

Del Índice de Ventas Minoristas Pymes elaborado mensualmente por la cámara, en base a las respuestas de 800 comercios del país, surge que en junio las ventas minoristas crecieron 13,1% frente a las de mayo, y los mayores aumentos se registraron en las categorías de: indumentaria (+27,7%), calzado y marroquinería (+29,2%) y artículos deportivos (+27%).

Finalmente, de los 11 sectores relevados, un total de ocho concluyeron el mes con subas interanuales, mientras que tres registraron pérdidas: farmacias (-2,3%), mueblerías, decoración y artículos para el hogar (-1,2%) y alimentos y bebidas (-0,6%).

3 Bajante del Paraná podría llevar la carga de granos hacia el sur bonaerense

La bajante del río Paraná volvió a obligar a los barcos a operar con un calado menor, disminuyendo la carga de sus bodegas en los puertos fluviales de la provincia de Santa Fe y su parcial reemplazo por los marítimos del sur bonaerense.

"Esta bajante del Paraná es extraordinaria y está generando complicaciones logísticas como la carga de menor tonelaje de granos en barcos de gran porte en el puerto de Rosario", explicó Liliana Spescha, docente de la cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba).

Debido al bajo nivel del Paraná, la salida de buques de carga por la hidrovía se encuentra limitada a unos 31 pies; y los buques que normalmente se despachan a unos 34 pies de profundidad se están despachando a unos tres pies menos, coincidió Guillermo Wade, gerente de la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas (Capym).

En contrapartida a la reducción de la carga en los barcos en los puertos del Gran Rosario, se observa un aumento del volumen promedio de granos cargados en los puertos marítimos del sur de Buenos Aires, agregó Wade.

Según el sitio especializado Data Portuaria, la escasez del calado limita la carga de los buques, que parten del Río Paraná con 5.000 toneladas menos en sus bodegas; los buques se dirigen a otros puertos de mayor calado, completando las bodegas y reduciendo así los costos logísticos; y los puertos más concurridos para realizar este tipo de operaciones suelen ser Quequén y Bahía Blanca.

"Los nodos portuarios de Rosario y Bahía Blanca son complementarios, básicamente granos", explicó a Télam el secretario técnico de la Comisión de Transporte de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Alfredo Seré, para quien "es probable que se carguen más granos de lo habitual (en los puertos del sur bonaerense)", pero aclaró que "en harinas lo harán en el sur de Brasil".

En ese sentido, Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), explicó en declaraciones periodísticas que "hay varaduras todo el tiempo, menos cargas en barcos que luego se van a Brasil a terminar de completar, costos de logística que se incrementan y pérdida de ventas entre otros aspectos".

Por su parte, el presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca (CGPBB), Federico Susbielles, señaló que esa terminal del sur de la provincia de Buenos Aires "está preparado para absorber mayor cantidad de carga en caso de que sea necesario. El 90% de las operaciones de granos en el puerto de Bahía Blanca son de completamiento de carga", señaló Susbielles a la agencia de noticias Télam e indicó que "siempre funciona como un esquema de complemento de todo el complejo Rosafe, de la hidrovía".

4 El consumo de segundas marcas moderan la caída de ventas 

El acceso a productos masivos tiende a estabilizarse pero se apoya en promociones, segundas marcas y programas de precios, aunque se estima que seguirá en terreno negativo en los próximos meses, según especialistas.

“Cerramos la información de junio donde vemos una caída del consumo que va a ser superior a 15%, es una caída que se mantiene, la buena noticia es que no se profundiza, pero la perspectiva para los próximos meses es que se mantenga en este nivel de caída, entre 10 y 15%”, dijo a la agencia de noticias Télam el gerente de Cuentas de Scanntech, Darío Hernández.

En ese marco, añadió: “Esperamos que se vaya reduciendo la brecha; veníamos de niveles de caída de cerca de 20 puntos, hoy ya estamos en 15 puntos y empezamos a entender el por qué, que tiene que ver con los picos de consumo que hubo el año pasado”.

“Es una disminución en la caída, no hablamos de recuperación pero sí hablamos de una estabilidad, que no es menor y podría generar una mejora, pero esto va a ser paulatino; de todos modo esperamos que el cierre del año 2021 termine en baja”, sostuvo.

Hernández observó que en términos de esperar una mejora en el consumo “hay una recuperación de los salarios pero parecería que sigue por detrás”, y consideró que en este contexto “cualquier ajuste que pueda ir directo al consumidor va a ser positivo”.

En cuanto a las segundas marcas, señaló que “no son ajenas a la caída del consumo pero a nivel general las marcas B y C tienen caídas mucho menores, no están creciendo pero les resulta más fácil mantener sus niveles de volúmenes de venta”.

Por su parte un informe de la consultora Quiditty sobre los nuevos hábitos de consumo como consecuencia de la pandemia, indica que los consumidores están más abiertos a elegir marcas alternativas y el 94% cambió al menos una marca de su repertorio en el último año.

Por su parte, el director de la consultora Scentia, Osvaldo Del Río, sumó que “el consumo hasta mayo arrastraba un acumulado de 8,4% negativo” por lo que en los próximos meses “tienen que pasar muchas cosas positivas para que se revierta”.

“El año pasado en marzo hubo un crecimiento de 17% y en abril 4,5%” por el stockeo en el inicio de la pandemia pero “después a partir de mayo el consumo volvió a la tendencia habitual, por eso dejó un año empatado”, que cerró con una caída de 0,1% respecto de 2019, agregó.

5 Un reintegro del 15% en las compras de jubilados y AUH que pocos utilizan 

El Gobierno extendió hasta el 31 de diciembre el reintegro del 15% en las compras de alimentos y medicamentos realizadas con tarjeta de débito por jubilados que cobran la mínima, pensionados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, un universo de 7 millones de personas. Pero el desconocimiento de la medida o el hábito de esos sectores a manejarse únicamente en efectivo hace que su utilización sea escasa o al menos mucho menor de lo que podría ser.

A poco más de un año de vigencia del reintegro del impuesto, iniciado en marzo de 2020, “no se alcanzó a verificar una utilización masiva del beneficio” observó un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). “El último dato difundido al respecto (marzo/agosto de 2020) indicaba que se había utilizado solamente alrededor de 7% del presupuesto destinado al mismo”, agregó. 

“Dado el universo de beneficiarios estimado en 7 millones de personas, el programa tiene un costo potencial mensual máximo de alrededor de $8.400 millones en el segundo semestre del año. Sin embargo, en la práctica, este monto puede ser menor en la medida que no todos los beneficiarios lo utilicen, y/o no lo hagan en su totalidad, como fue observado en el pasado reciente”, apuntó el Iaraf.

Por su parte, Eugenio Semino, el Defensor de la Tercera Edad, agregó. “La medida no tiene un gran impacto en los jubilados, es un anuncio que tiene más efecto desde el punto de vista publicitario entre quienes no somos jubilados que un efecto concreto para el bolsillo de los propios jubilados, que desconocen este mecanismo"

Según contó Semino, “un jubilado que cobra la mínima suele comprar en negocios de cercanía y en pequeñas cantidades. Y en general no está familiarizado con el uso de la tarjeta de débito para hacer compras, apenas lo utiliza para sacar dinero de los cajeros”.
 

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