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ELEGIR A LOS QUE NO VOTAREMOS

Qué nos dice la última encuesta de la Universidad de San Andrés

Mar, 28/05/2019 - 10:12am
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La elección luce complicadísima para los electores porque muchos no se sienten representados por los precandidatos. A 36 años de iniciada la etapa democrática presente, hay preocupantes señales de agotamiento de la representación institucional.

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A esta altura de las diversas encuestas que circulan por los medios y las redes solo le presto atención a solo dos o tres datos: 

** la imagen de los políticos encuestados,

** las visiones retrospectivas y prospectivas de la gente, y

** las opiniones sobre el gobierno en ejercicio.

La más reciente ESPOP (Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública) colgada en la página web de la Universidad de San Andrés es la que corresponde a marzo. Se trata de un trabajo mensual de medición de satisfacción política que comenzó en marzo de 2016 con Ipsos, con el nombre Indicadores de Satisfacción Política Institucional, hasta mayo 2017, cuando comenzó la ESPOP totalmente a cargo de UdeSA.

El cuadro titulado “Evolución de la percepción retrospectiva y prospectiva” compara desde octubre de 2017 (Mauricio Macri ya llevaba casi 2 años en el poder) y marzo 2019,  muestra que  en la visión retro, el 65% la considera “peor” que en 2017  era solo de un 29%.

Un 15% ve las cosas igual y solo el 12% mejor, segmento que bajó desde un 48% que asi lo pensaba en la fecha de inicio de la muestra.

Si pasamos al siguiente cuadro referido al futuro, las cosas cambian, los que consideran que será peor bajan a un 35%, pero suben desde el 13 % si consideramos noviembre de 2017.

En cuanto a que las cosas seguirán igual lo piensan el 24% prácticamente similar con el 22% que asi opinaba en noviembre de 2017. Por último los que creen que estarán mejor representa un 23%, pero en noviembre de 2017 era el 58%.

No cabe duda que la valoración del gobierno es ampliamente negativa.

14._udesa_espop_marzo_2019 by Urgente24 on Scribd

Otro cuadro nos muestra como habla la gente del gobierno.

Un 45% habla mal y solo un 21, llamados “promotores” lo hacen positivamente.

Vemos que hay relación entre ambas mediciones, predomina la opinión negativa.

Lo mas preocupante para el Gobierno debería ser que también se lo pondera mal hacia el futuro; la duda que nos queda es si esa opinión negativa prospectiva se refiere hasta la finalización del Gobierno de Macri o consideran que cualquiera sea el resultado de las elecciones las cosas  continuarán empeorando que pienso en el verdadero sentido de la muestra. 

Estas elecciones no generan ilusiones.

Esto último debería ser visto como una clara descalificación a la dirigencia política que, por el momento no se da por aludida y continúa sumergida en sus mezquindades personales y con ellas acosando a la sociedad.

En otro cuadro se afirma que el 78% de los encuestados están insatisfechos con la marcha general de las cosas. Jóvenes, Mujeres y NSE (Nivel SocioEconómico) Bajo, los más insatisfechos. 

Por último y siempre refiriéndonos a la imagen del Gobierno, el grado e satisfacción del Gobierno descendió desde el 47% en julio de 2016, al solo 18% en marzo pasado.

Nos queda la medición de las imágenes de algunos políticos y solo tomaremos los resultados extremos, la muy buena o muy mala.-

Maria Eugenia Vidal tienen el 21% de muy buena y el 32% de muy mala.

Cristina tiene 15%  y 58% respectivamente, el mayor porcentaje de rechazo, superando a Macri por 13 puntos negativos.

En todos los casos, Ricardo Alfonsín, Roberto Lavagna, Martín Lousteau, Elisa Carrió, Miguel Pichetto y Sergio Massa, la muy mala supera a la muy buena.

Algunas conclusiones

Tal como ya lo dijo Jaime Duran Barba diciendo que en las elecciones ganará el menos malo, en su último artículo en Perfil, insiste en esa línea y termina asi: “….La fórmula es una bomba de tiempo que estallará cuando se organicen las candidaturas, durante la campaña o en el primer mes de gobierno. En el armado del Congreso los dos saben que está en juego el resultado del conflicto que van a vivir si ganan, y por eso tratarán de conseguir la mayoría para combatir al compañero de fórmula. Es imposible que Cristina acepte jugar el leal papel de Gabriela Michetti en la vicepresidencia. Si esa fórmula llegara a ganar, a los pocos meses uno de los Fernández terminará en la Casa Rosada y el otro en la cárcel.”

En otras palabras esta fórmula “Fernandez-Fernández”, más que mala es riesgosa para la sociedad ya que es explosiva.

Estos días que transcurrieron desde la proclamación de lo que parece ser el binomio “Alberto Fernandez-Cristina”, parecería que han desorientado a la política y de hecho nos limitan a solo dos referentes Macri y Cristina. Los demás han demostrado su insignificancia.

En esa lógica, por cierto perversa, Cristina es quien reúne mayor rechazo, por más que se presente como una genuina vegana y se oculte en Alberto.

Nos queda, quizás algo descolgado, el llamado del cardenal Mario Poli para ir hacia un pacto nacional. 

El único pacto válido y hasta allí…, es la Constitución y en especial un artículo que dice que los “derechos se ejercen según las leyes que los reglamenten”, es decir no hay derechos absolutos, salvo el derecho a la vida.

La otra inocencia es creer que  un simple papel firmando tendría una función milagrosa, Ferdinando de Lasalle ya habló de eso hace unos cuantos años.

No se trata de un suscribir un gran convenio sembrando el camino al infierno de las mejores peores intenciones, como podría decir el inolvidable Roberto Gil, aquel   creador  de “Calle Corrientes” de los días sábados quizás el ultimo gran espectáculo radial. 

Se trata de suscribir cientos de convenios entre los distintos factores de poder empezando por el ámbito laboral para adaptarnos a esta era de la responsabilidad personal que no es más que la era de las redes…

La cuestión de la próxima elección será elegir a los que no votaremos…

Difícil de entender….